23/2/86

Alfonsín movilizará a los argentinos para encontrar a los niños desaparecidos (23-2-1986)

El presidente Raúl Alfonsín formulará en la primera quincena de marzo un alegato en favor de la restitución a sus legítimos familiares de todos los niños desaparecidos en Argentina durante la guerra sucia contra la subversión y entregados, en la mayoría de los casos, a hombres vinculados con el terrorismo de Estado durante la dictadura militar.

Alfonsín se dirigirá públicamente a todos los funcionarios argentinos para que coadyuven al rastreo del paradero de estos niños, algunos de los cuales han desaparecido hasta dos veces, tras ser encontrados en primera instancia por las abuelas de la plaza de Mayo. Todo el pueblo argentino será convocado para acabar con esta llaga moral.

De la coordinación oficial de la busca de los niños quedará encargado oficialmente Eduardo Rabossi, subsecretario encargado de los derechos humanos en el Gobierno radical y ex integrante de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), que presidió el escritor Ernesto Sábato.

Banco de datos genéticos

Alfonsín ha prometido a las abuelas de la plaza de Mayo -a las que recibió por primera vez- la remisión al Congreso de un proyecto de ley que creará un banco nacional de datos genéticos "destinado a prolongar en el tiempo la localización de los niños desaparecidos, pues serán éstos, ya adultos, los que buscarán a sus familias que no alcanzaron a localizarlos".Durante la dictadura militar (1976-1983) y su consecuente guerra sucia contra la subversión, las tres armas, la policía federal y grupos de tareas paramilitares y para policiales se llevaron por delante una generación de jóvenes argentinos, sus familias y sus bienes. Centenares de parejas murieron en enfrentamientos armados o, mayoritariamente, desaparecieron en los chupaderos de tortura mientras sus hijos eran repartidos entre los torturadores o vendidos a familias estériles. Numerosas detenidas en estado de embarazo fueron mantenidas con vida sólo hasta el alumbramiento para ser ultimadas inmediatamente después. "Nosotros no matamos fetos", decían.

Las abuelas de la plaza de Mayo, con el auxilio de genetistas estadounidenses y de la técnica del abuelismo -la identificación genética de una persona a través de sus abuelos a falta de sus padres-, ya han logrado en solitario la recuperación de decenas de estos niños.

El anuncio de Alfonsín en apoyo de las abuelas contiene una segunda lectura política. Las abuelas han logrado esta audiencia y este respaldo dos años después de haber solicitado ver al presidente y a menos de un mes del primer signo de división entre las madres de la plaza de Mayo. Las madres, enérgicamente dirigidas por la legendaria Hebe de Bonafini, corren peligro de extinción por el distanciamiento de un sector que estima -al igual que el Gobierno- que Hebe imprime a la organización una dirección personalista y ultraizquierdista ajena a los propósitos humanitarios iniciales. Hace ya meses que las abuelas han tomado distancia de las madres por esta misma causa.

21/2/86

Isabel Perón, condenada a pagar dos millones de dólares a las hermanas de Evita, por derechos de herencia (21-2-1986)

Isabel Martínez de Perón, viuda y tercera esposa del general, deberá abonar alrededor de dos millones de dólares (algo menos de 300 millones de pesetas) a las hermanas de Eva Duarte de Perón, la mítica Evita, en concepto de derechos de herencia, litigados ahora en los tribunales porteños.

La herencia del matrimonio Perón-Evita se está viendo judicialmente desde la restauración de la democracia. El Gobierno radical restituyó los bienes incautados por la dictadura a la viuda y ex presidenta Isabel, incluyendo la quinta madrileña que Perón poseía en Puerta de Hierro, en las afueras de Madrid, y sufragó además los gastos de reparación por el deterioro que sufrieron durante la incautación.

Isabelita recobra además las pensiones atrasadas de viudedad, sus propias pensiones como ex presidenta de la República y los intereses propios al lucro cesante por la herencia no disfrutados durante siete años.

Juana Ibarguren de Duarte, madre de Evita, tenía derechos de herencia sobre su hija que, a la muerte de ésta, pasaron a sus otras hijas vivas, Blanca Duarte y Erminda Luján Duarte, quienes el pasado año pleitearon contra Isabelita por la herencia recobrada y no repartida.

Valoración del lucro

La Sala F de la Cámara Federal de Apelaciones en lo civil de Buenos Aires acaba de fallar en favor de las hermanas de la segunda esposa de Perón por un monto estimativo de dos millones de dólares, que aún deberá ser ajustado: valoración del lucro cesante, intereses no devengados y tasación de propiedades ya irrecuperables por anterior venta legal a terceras personas.La cuantía de este recorte hereditario correspondiente al segundo matrimonio de Perón revela la relativa importancia total de las sumas y bienes recibidos por Isabelita, todavía jefa nominal del errático Movimiento Justicialista. Aunque bien es verdad que, según los baremos de los dictadores latinoamericanos, el general Perón nunca evidenció en su prolongado exilio escandalosos alardes económicos.

Serrat es Gardel en el río de la Plata (21-2-1986)

El verano argentino, ya en sus postrimerías, ha sido menos propicio que en años anteriores para los artistas españoles. De entre los de algún rango sólo pueden destacarse las actuaciones de los cantantes Raphael, Joan Manuel Serrat y Dyango. La economía de guerra argentina y la consecuente dificultad para cobrar en divisas fuertes alejan de Río de la Plata a las principales figuras del espectáculo popular, pocas de las cuales aceptan ser pagadas en australes. Tan es así que numerosas estrellas -y no sólo argentinas- exigen el pago en billetaje aéreo internacional, fácilmente negociable en el exterior.

Por otra parte, la temporada veraniega en los balnearios argentinos está resultando un fracaso económico ante el fuerte descenso del nivel adquisitivo de la clase media. Raphael y Dyango, no obstante, han satisfecho a su público y llenado los salones donde dieron sus recitales. Este último, ya más popular en Argentina que en España, con un seguimiento continuo de sus discos, mantiene en el país un segmento de público muy fiel, principalmente femenino.

Raphael, en su gira de despedida, ha despertado elogios unánimes sobre su profesionalidad -ésta es una nación que venera el espectáculo-, pero también sobre el avejentamiento de su oferta artística. Para los niveles porteños y la antañona fama de el Niño en las Américas, su despedida en Buenos Aires ha resultado bastante deslucida.

Serrat es otra historia. Serrat aquí es Gardel. Serrat en Río de la Plata nada tiene que ver con sus calidades artísticas, o la música, o la poética, y mucho con la sociología, la psicología y la mitología. Su presencia en El Plata era obligada presentando El Sur también existe, elaborado junto a Mario Benedetti y en el que, incluso a tenor de muchos de los fanáticos del cantante catalán, éste ha ganado más de la aportación literaria del poeta montevideano que lo retribuido por su inspiración musical.

Gira triunfal

Pero todo da lo mismo y ninguna crítica desapasionada reciben sus actuaciones en las dos orillas del gran río. Su gira, como las anteriores, es triunfal y prolongada. Sus llegadas a Argentina y Uruguay constituyen noticias obligadas de primera página en los diarios. Más sesudos. Los mejores entrevistadores se han desplazado a Barcelona para entrevistarle en las vísperas de sus viajes australes. En llegando a los aeropuertos internacionales de Carrasco o Ezeiza, muchedumbres de periodistas le fuerzan a insólitas conferencias de prensa donde se le inquiere por la deuda externa latinoamencana, su filiación política, su opinión sobre el Plan Austral, acerca del peronismo o su estimación sobre la situación en Nicaragua.Es una leyenda en vida y todavía en juventud; y una leyenda universal. La izquierda radical -no la de la Unión Cívica Radical, en el Gobierno, sino la revolucionaria- sigue recordando el mito de la novia montonera -y además desaparecida- que improbablemente tuvo Serrat en Buenos Aires y sobre la que se asegura compuso una canción ignota. Los sectores sociales más conservadores y sus principales medios de expresión alaban su juglarismo y su canto y temáticas tan gardelianas, melancólicas y porteñas.

Lo de Serrat aquí pertenece a la fenomenología clásica de la identificación del público con el mensajero, en la que ya se difumina la línea fronteriza entre las influencias mutuas: se ignora si Serrat ofrece lo que le piden o si los receptores de sus canciones aceptarían cualquier propuesta artística del cantante español. Todo es magia.

Baste asegurar que ningún artista argentino -país sobrado de ellos y de notable calidad- suscita los furores generalizados del catalán. Tras Serrat nadie puede asegurar en las riberas del Río de la Plata que ha triunfado. Se ha llevado las llaves del éxito artístico en el Cono Sur y sería mezquindad no reconocérselo.

Y además lo ha sabido hacer con notable habilidad; el pasado 24 de enero -última huelga general peronista- Serrat tenía programada una actuación en Mar del Plata y todos nos interrogábamos sobre su actitud. Fue genial: comenzó a actuar a las 12.05 de la madrugada, cinco minutos después del fin de la huelga.

Hoy cierra su gira austral en una de las grandes canchas de fútbol porteñas. Desde hace un meses imposible adquirir una sola entrada.

20/2/86

Argentina aspira a pagar este año la mitad de los intereses de su deuda (20-2-1986)

El Gobierno argentino está gestionando obtener de la banca internacional una rebaja de dos puntos en la tasa de interés que se aplica a la mayor parte de su deuda externa tasa libor, precio del dinero en el interbancario de Londres- y pagar este año algo menos del 50% de los intereses, refinanciando el resto. La rebaja se solicita sólo sobre la deuda vieja.

Las intenciones de pago para 1986 fueron anunciadas por el secretario de Hacienda, Mario Brodershon -el hombre de la deuda en el Gobierno- en una reunión mantenida el martes con el bloque de senadores radicales en el Congreso de la nación.

Brodershon explicó que de los 55.000 millones de dólares de deuda externa -cifra estimada- vencen este año 10.000 millones de capital, que también necesitarán ser renegociados, y 5.200 millones en calidad de intereses.

La intención del Gobierno consiste en pagar intereses no más allá de por 2.600 millones de dólares, manteniendo el estatus del año pasado. En efecto, durante 1985 Argentina destinó al pago de intereses el 30% de sus exportaciones hasta un monto de 2.472 millones de dólares.

El alto funcionario argentino se mostró moderadamente optimista respecto a los resultados de estas tentativas, admitiendo que avanzaban con dificultad y entre numerosos escollos.

19/2/86

Argentina mantendrá sus compromisos de pago de la deuda externa (19-2-1986)

Fuentes oficiales confirmaron ayer a EL PAÍS que no ha variado la política del Gobierno argentino respecto del pago de la deuda externa. Versiones de signo contrario se suscitaron en Europa ante las declaraciones del canciller Dante Caputo: "Hay situación de emergencia con la deuda externa", afirmó, "no existe ninguna iniciativa en el orden internacional para solucionar este flagelo".Dante Caputo formuló tales declaraciones en una improvisada conferencia de prensa en el aeropuerto internacional de Ezeíza a su regreso de una gira de 20 días por países del Este europeo, Ginebra y Estados Unidos.

Saúl Ubaldini, secretario de la Confederación General del Trabajo (CGT) ironizó a cuenta de las palabras del ministro sacadas de contexto: "está de acuerdo con nosotros", agradeciéndole su apoyo a las tesis de la CGT.

En efecto, la CGT hizo del impago de la deuda su caballo de batalla de la última huelga general del 24 de enero bajo el eslogan no pague lo que no debe. El presidente Alfonsín atacó duramente a la central sindical peronista en un discurso en el que se preguntó qué país había decidido no pagar la deuda externa y cuáles serían las consecuencias sobre la economía interna de una decisión de este tipo adoptada por Argentina.

Desde su llegada al poder hace poco más de dos años la política de la Unión Cívica Radial se mantiene invariable en este punto: permanecer dentro del sistema financiero internacional, asumir las deudas pese a la ilegitimidad de los Gobiernos dictatoriales que las contrajeron y negociar condiciones de pago que eviten la depauperación del país.

A cambio, Argentina ha adoptado medidas económicas dentro del Plan Austral pactadas con el FMI, tales como reducción del gasto Público, privatización de empresas estatales y una política anti-inflacionaria de caballo que están padeciendo los más modestos asalariados argentinos.

Por ello, la CGT contrapea la figura de Alfonsín con la de Alan García y su dureza verbal frente al FMI. El presidente peruano visitará oficialmente Argentina el 24 de marzo y sugerirá la creación de un Fondo Monetario Latinoamericano para negociar conjuntamente la deuda externa.

15/2/86

Alfonsín afirma que los juicios contra militares argentinos seguirán adelante (15-2-1986)

Fuentes oficiales argentinas matizaron ayer las declaraciones del presidente Raúl Alfonsín a la cadena de televisión estadounidense NBC en el sentido de que "habrá nuevos juicios" contra los militares que violaron los derechos humanos durante la guerra sucia contra la subversión. Portavoces de la Casa Rosada precisaron que Alfonsín se refería a las 1.700 causas abiertas ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (el alto tribunal castrense) y a las que se tramitan ante juzgados civiles.

De ninguna manera el presidente en su calidad de comandante en jefe de las fuerzas armadas, ordenará nuevos procesamientos por decreto. Alfonsín ya lo hizo en dos ocasiones, dentro del primer pa quete de órdenes de su mandato procesando a las tres primeras juntas militares de la dictadura y a media docena de distinguidos car niceros de uniforme, la mayoría de la plantilla de la Escuela de Mecánica de la Armada.La entrevista a la NBC está comprendida dentro de dos programas consecutivos emitidos en directo para el Today Show-10 millones de audiencia de costa a costa sobre Argentina- El presidente Alfonsín abrió las dos tandas del programa con su entrevista, en la que afirmó que "... en su momento esto se va a agotar -por los juicios contra las fuerzas armadas- No es bueno que una sociedad viva siempre mirando hacia el pasado, mucho menos con espíritu de revancha. Pero aquí también será la justicia la que ha de decir su palabra respecto a esto".

Alfonsín insistió en que la justicia argentina no era ni será ni la del paredón ni la del manto de olvido y rechazó enérgicamente la posibilidad de fracasar en su gestión: "Me niego a aceptar esa posibilidad. Si yo fracaso, fracasa la Argentina y la Argentina no va a fracasar".

Los juicios, por supuesto, prosiguen y habrá más de los miles que ahora se han sustanciado. Argentina es un marasmo judicial agravado por la lentitud de la administración de justicia, su corrupción en instancias inferiores -esa astilla que en Suramérica es un nuevo poste- y laadscripción de numerosos jueces al régimen anterior.

Por otra parte, el sistema judicial argentino prima el juicio escrito sobre el oral, y muchas sentencias se conocen sin que haya mediado la menor información anterior. Así ocurre con el juicio contra la penúltima junta militar por la pérdida de la guerra de las Malvinas; el seguido contra Mario Eduardo Firmenich, líder de la organización subversiva Montoneros, y los segundos escalones judiciales que siguen su curso en tribunales militares y ordinarios.

El primer ministro de Defensa de Alfonsín, el primero de la lista de los muertos en el cargo, Raúl Borrás, especuló con una hipotética ley de olvido, puesta en circulación como globo sonda, y encontró fuertes resistencias entre los afectados por la guerra sucia. No era el tiempo, y el también extinto Roque Carranza congeló el proyecto.

Pero antes o después, si algún jurista argentino logra establecer hasta dónde ampara la obediencia debida a los militares que cometen tropelías por orden de su jefe, habrá que sancionar, incluso parlamentariamente, alguna suerte de punto final a esta macabra historia.

El nuevo ministro de Defensa, Germán López, tomó posesión de su despacho confirmando en su cargo a Horacio Jaunarena, secretario de Estado para la Defensa y una suerte de Eduardo Serra que continúa al frente de los asuntos del departamento sobreviviendo a sus ministros, y anunciando cambios en el resto del organigrama. "Los problemas de las fuerzas armadas", dijo, "no son aislados. Y el Gobierno está empeñado en concretar un proyecto social coherente y factible que comprenda también a los militares".

13/2/86

Un hijo de gallegos, nuevo ministro de Defensa argentino (13-2-1986)

El presidente Raúl Alfonsín designó como nuevo ministro de Defensa a Germán López, hijo de emigrantes gallegos, quien hasta ahora ocupaba el cargo de secretario de la presidencia con rango ministerial. López sustituye al fallecido Roque Carranza, quien a su vez ocupó el cargo del también fallecido Raúl Borrás. Todos, íntimos amigos y estrechos colaboradores del presidente.Germán López, de 67 años, casado y con cinco hijos, es hijo de emigrantes republicanos españoles de Sada (La Coruña). Químico de profesión, durante 40 años la política ha ocupado la mayor parte de su existencia. Al aceptar la cartera de Defensa ha dado, sin lugar a dudas, la mayor prueba de amistad personal y política que Alfonsín pudiera recibir. Al igual como Napoleón siempre quería tener la artillería a mano, como una pistola, Alfonsín sólo descarga el Ministerio de Defensa sobre sus hombres más próximos y de la máxima confianza, que, como ya parece norma, no sobreviven más de un año en su despacho. Tan es así que podría asegurarse que, por primera vez en Argentina, son contados los aspirantes a ministro de Defensa.

López, como secretario de la presidencia, coordinaba y seguía el trabajo del Gobierno desde el despacho lindante con el de Alfonsín, con quien compartía la misma sala de espera de las visitas. Este nombramiento, una vez más, denota el lógico interés del presidente de la República por mantener la política militar bajo su directo control.

La etapa que afrontará Germán López es aún más dificil que la que recorrieron Raúl Borrás (el arranque de la democracia) y Roque Carranza (el proceso a las tres primeras juntas militares de la dictadura). El Gobierno y la democracia ya no tienen la fresca hermosura de los primeros meses y la dureza de las condiciones económicas amargan los años de la transición. Aquí, el desencanto son los malabares que el argentino medio ha de hacer para llegar a final de mes.

Un año de tensiones

En este contexto, rebajado de entusiasmo democrático, López tiene por delante un año de tremendas tensiones, de las que las más suaves serán el fallo definitivo sobre la apelación del fiscal Strassera a la condena de las juntas y el embroncamiento militar por los recortes a sus presupuestos. Lo peor es la segunda ronda de los grandes procesos argentinos que se avecinan: el fallo por la pérdida de la guerra en las Malvinas, las sentencias contra el segundo escalón de la guerra sucia -Camps, Chamorro, Acosta, Astiz- y la posibilidad, abierta por la sentencia de la Cámara Federal de Apelaciones sobre las juntas militares de la dictadura, de que sean procesados individualmente los jefes, oficiales y suboficiales involucrados en la barbarie de la represión.Las fuerzas armadas argentinas están resignadas a entregar cabezas de turco para reparar sus crímenes, pero no a entrar en una justicia pormenorizada, tal como reclaman las ya divididas Madres de la Plaza de Mayo. La Armada ha sido particularmente violenta en la defensa del teniente de navío Astiz, acusado del secuestro y muerte por torturas de dos monjas francesas, y del homicidio de una adolescente sueca.