29/9/13

FRANCISCO EN EL VESTIDOR (29-9-2013)

El Papa Francisco es todavía un gran desconocido del mundo, excepto en Buenos Aires, y aún así teniendo en cuenta que el Cono Urbano lo pueblan doce millones de habitantes. Pero es un porteño que siendo Cardenal-Arzobispo de la Reina del Plata se la ha recorrido tanto en colectivo  (autobús) y en  Subte (Metro) que debe ser más conocido allí que en la Ciudad del Vaticano. Semanas antes de ser elegido Papa la Intendencia de la Capital Federal, que tiene ciertos poderes legislativos en asuntos sociales, aprobó el matrimonio homosexual. Jorge Bergoglio se desplaza en el Subte agarrado con la izquierda a la barra de sujeción y sentada frente a él una pareja gay  le mutra provocadora sus anillos de bodas. “ “Bergoglio,Viejo de mierda, no pudiste con nosotros “. El Cardenal sonrío de oreja a oreja y con la derecha les dio la bendición: “ Ahora si estais casados “.

La que fue su sede cardenalicia posee la concesión del “Canal  21  ” en cuya gestión participaba para que aquello no fuera un despelote ni un beaterío, pero Francisco llevaba más de dos décadas sin prender un televisor. “ No me acuerdo que pasó; algo que no me gustó y no volví a ver ni los noticieros “. Pero su entendimiento de la comunicación es instintivo. Así sus amigos se ríen de él cuando  le ven acariciar públicamente a un perro, porque no los soporta. Igual que aborrece los aviones, habiendo sido el primer Papa que ha dado una rueda de prensa volando en  uno. Es más: abomina de los viajes.  “Nunca me gustó viajar. Ni siquiera me gusta moverme dentro del país. Prefiero quedarme en un lugar sin andar mucho”.  Y si no tiene más remedio coge su valijita que apenas contiene una muda de ropa y un cepillo dental.

Francisco no solo es objetor de las televisiones sino también de la electrónica en general, sus redes sociales y hasta la telefonía móvil. En su Palacio Arzobispal mandó  llamar a un viejo colaborador  de muy mal carácter. El requerido gritó desde un  excusado  de esos en puerta en vayven: “¡Estoy cagando ¡carajo!”. Decile a Bergoglio que solo estoy para la Virgen María, que se vaya…..!.” Francisco abrió el portante  comunicando  al sentado beatíficamente: “Soy la Virgen María “. El  Papa es aficionado a unos chistes malísimos que conta peor,  en y la   humana iracundia se maneja mejor con los “pelotudos “que con el “boludo “. Su saludo sempiterno es “recen por mí “y él lo hace en cada minuto libre, y eso parece permitirle exudar un carisma que trasciende a sus últimas declaraciones tan aplaudidas. El aclaró que se denominó Francisco,  sin numeral, por el de Asís y no por el de Borja, Duque de Gandía. Reparte los regalos que le hacen y en su despacho y estancias no tiene nada personal. Los zapatos negros con cordones son los suyos, comodísimos a fuer de uso y remiendos. Su caridad no es gestual. Lava de verdad los pies sucios de auténticos pobres, como seña de humildad. Antes de volar a Roma para el Cónclave, reunió a todos los linyeras (habitantes de las aceras) que rondaban su Palacio para cenar con ellos, pero prohibió dar parte a la prensa de aquel  ágape que merecía ser filmado. Su relación con el peronismo osciló entre el tifus y la viruela. El Presidente Ernesto Kirchner le llamó desde la Casa Rosada: “Creo que llegó la hora de reunirnos, Cardenal”/ Me parece muy buena idea”/Entonces lo espero”/ “Quién me llama viene a mi casa, no al revés “. La modestia de Francisco no la extiende a su representación eclesial. Siendo Presidenta la viuda le organiza un escrache de días alrededor del palacio apostólico con multitudes a  la interperie o en tiendas de campaña. Pretendían endosarle la desaparición de dos jesuitas durante la dictadura, cuando Bergoglio se quedó sin documentación entregándose a un sacerdote para que huyera del país, dio su dinero a los prófugos, ocultó a otros y almaceno libros y panfletos. Bergoglio llamo a la guardia interior: “los hombres mean de pie, paro abran las cocheras a las mujeres y que usen los servicios del sotano”.  Cuando levantaron campamento las mujeres habían dejado  los sanitarios. 

Del palacio Arzobispo para comer en ellos.

Anoréxico de las pompas es abstemio y picotea como los enfermos de pulmón, aunque se pierde por el chocolate. Si habita un palacio se busca un chiscón para vivir. Hace una semanas caminando por un pasillo vaticano miro a un guardia suizo enhiesto como un pino y le dijo: “usted ¿Por qué no se sienta?”. Es del barrio de Flores y por tanto  del San Lorenzo, tanguero, zumbon. “No siempre se reza para pedir cosas; hay que agradecer. No estamos hablando del genio de la botella. Tengo una devoción especial por San José. Las vírgenes están todas ocupadas, concurridas. En cambio San José  es uno de los santos menos populares. Pero resulta que es el papa de Dios.  Tiene llegada directa y anda medio desocupado…”

Un colaborador porteño suspira hondo. “Tan mal lo pasaste trabajando con él?”\”Al contrario, fue el mejor jefe que tuve en toda mi vida\”Y ahora estas feliz”\”como nunca, ya no lo aguantaba más”\” No entiendo”\” por un lado sé que si algún día  lo necesito va a estar, pero según mi psicoanalista se fue justo antes de que lo detestara.”

En algo coinciden los que han trabado trabajos con Francisco: no aspiraba tanto a ser Papa como a llegar a santidade. 

Cuenta con un admirador de lujo, solo que agnóstico: Stephen Hawking.

26/9/13

DE BUEYES PERDIDOS II (26-9-2013)

En Las Pampas cuando se encuentran los gauchos, descabalgan, hienden el humus con el facón e introducen dos boleadoras para que se atoren tirando de ellas, y la tercera la entrelazan a un arreo del pingo porque no hay árboles ni piedras en aquellas inmensidades de vértigo horizontal. Matean con agua fría y conversan largamente de bueyes perdidos. “Perseguí  tres días a un buey que se me perdió…”. No son naderías sino el respeto obligado al desconocido orillando intimidades o territorios verbales molestos. No precisamente por cortesía gaucha los dirigentes socialistas ya solo hablan de bueyes perdidos. Mi amigo  Rubalcaba, secundado por Elena Valenciano (cuyo club de fans presido) y Susana Díaz (tras redecorar el despacho) nos ilustra sobre la idoneidad de que el Rey hubiera recurrido a la medicina pública. Así los piquetes sindicales podrían haberle dado la cencerrada de pedirle que se fuera a la privada como hicieron con Cristina Cifuentes. Pero no hay problema: siempre quedara una manifestación para reprocharle que se opere como algunos pudientes. Zonzeras propias de analfabetos funcionales en prácticas de hombres y mujeres de Estado. El cerebrazo de la señora Valenciano nos ha descubierto que el triunfo electoral de Angela Merkel prueba la modorra europea. Ni siquiera considera nuestra líder que la Canciller forme Gobierno con los socialistas alemanes, correligionarios con los que, probablemente, ni habla. Alivia a la número dos del PSOE  el que Rodríguez Zapatero, el hombre más inteligente de España, calificara a frau Merkel de fracasada tras su primera victoria. Lo que natura non da, Salamanca non presta. A los que creemos en la necesidad de un partido socialista fuerte, democrático, no sectario nacional y coherente, nos alivia al menos Felipe González diciendo llanamente lo que no afirma su partido: que la independencia de Cataluña es imposible. Por eso y por todo lo demás no es de extrañar que en la calle de Ferraz no lo quieran ni de visita. Con esta manga de desorientados socialistas con ínfulas éticas de guardarropía solo cabe hablar de bueyes perdidos.

23/9/13

LA LUCHA CUERPO A CUERPO (23-9-2013)

Lord Moran fue médico personal de  Winston Churchill y a su muerte publicó un libro antideontógico sobre su paciente. La dipsomanía de Churchill era notoria, y en   los Comunes una diputada laborista poco agradecida le espetó:”¡ Cállate´ Winston, que estas borracho “!. La dúplica fue inmediata: “Sí, pero lo mío se pasa y lo tuyo no”. Agregó a su cuerpo otras enfermedades adquiridas como la obesidad mórbida y el tabaquismo que le dieron un andar lento y vacilante, pero no tomó ninguna decisión equivocada en la hora peor del Imperio. Solo Hitler y Goebbels perdieron el tiempo calificándole de alcohólico desde Berlín. La verdad es que el viejo león era aficionado al brandy pero bebía muchísimo menos de lo que le imputaban. Su contemporáneo Franklin Delano Rooselvet sufrió una poliomielitis antes de llegar a la Casa Blanca y la consiguió cuatro veces arrastrando férulas entre el “Crack” del 29 y la II GM, comandando los Ejércitos estadounidenses en Asia, África y Europa. Pasaba revista a las tropas en coche, amarrado a una butaca trucada, y se desplazó a sus conferencias internacionales. Hoy se habría mostrado  naturalmente en silla de ruedas sin extrañar a nadie. El jubilado Konrad Adenauer comenzó achacoso a descombrar Alemania a los 71 años, mientras un enfermizo Alcide de Gásperi reinventaba la política italiana desde sus 60 años. Stephen Hawking,  anclado en su silla monitorizada, sigue especulando con provecho sobre la curvatura del tiempo, y, dos veces divorciado y con hijos, tiene en su despacho un gran poster de Marylin Monroe, siendo un peligro para las enfermeras que le higienizan, porque siempre consigue tocarlas el culo con un brazo inerte. Como se mantuvo en secreto pocos aficionados al arte de la guerra saben que Erwin Rommel era cardiópata y  temidas sus ominosas crisis agudas  en las batallas. Pero el solo nombre del conquistador de Cherburgo y Tobruck valía más que la gasolina. La única lucha honrosa cuerpo a cuerpo es la que se libra contra uno mismo, y, pese a los enterradores de la gerontocracia, el reglamento de ese combate no admite arrojar la toalla.

22/9/13

EL HOMBRE DEL CIGARRILLO (22-9-2013)

Cuando Barack Hussein Obama llegaba a su domicilio de Chicago sorteaba a las niñas y en     el pasillo tiraba la chaqueta, la corbata y la camisa, para, llegando al dormitorio,  sacarse los pantalones, los calzoncillos y los calcetines que arrojaba a los pies de la cama. Michelle (Robinson) trabajaba más que él, era socia del principal  bufete de abogados de Chicago, la jefa del que llegaría a ser jefe, y en casa iba recogiendo la impedimenta que su marido jurándole una muerte cruel por cada prenda por cada prenda. Así lo contaba a una revista de Illionis cuando aun tenía poca fe en el patrocinio de su esposo y ni siquiera sintiéndose estadounidense hasta la elección presidencial del Primer Presidente afroamericano. Entre las peculiaridades de Obama figura también la de ser un fumador compulsivo, de quienes los médicos llaman  “en cadena”, y le prometió a Michelle librar de humos el Despacho Oval. Tales fumadores somos  hipócritas y aunque los asesores y relaciones públicas limpian de ceniceros de los aposentos de los próceres, Zapatero  y Artur Más, llenaron de colillas hasta los floreros en aquella noche de walpurgis en que enredaron la política catalana. Elena Salgado como Ministra de Sanidad le sacó un puro de la boca al Rey Juan Carlos en un viaje de Estado, aduciendo que el avión de respeto,  era un espacio público. Y no parece que el Presidente Mariano Rajoy haya prescindido de sus puros aunque no haya fotografías al respecto; el señor Adelson quiere  anular el proyecto  Eurovegas precisamente por el problema de la prohibición de fumar. En cualquier caso los altibajos de Obama, la gran esperanza negra, denotan la nerviosa dependencia del tabaco o  la falta de serenidad interior que proporciona la ausencia de nicotina en el cerebro.  Lo mejor de Obama ni siquiera fue la imagen rompedora del afroamericano sino la constitución de un grupo de jóvenes de un  equipo para su primera elección que rompieron con todas las tradiciones establecidas usando masivamente las redes sociales para elaborar los mensajes y recaudar dinero dólar a dólar. Además reclutó  ejércitos de voluntarios y un brillante redactor de discursos ( hoy, en el negocio de la publicidad )  que fue quién acuñó el :“yes, we can”( si, nosotros  podemos), con  aire de salmo evangélico, que lo llevaría a la Casa Blanca demostrado que no siempre se puede. No pudo cerrar el limbo jurídico de la prisión de Guantánamo porque los programas electorales  no son leyes. Su proyecto estrella fue: el de la Sanidad Integral, salió convertido en agua de borrajas por siete votos en la  Cámara de Representantes y dejando fuera el aborto con fondos federales. Al contrario que el Parlamento Europeo, el estadounidense, es reacio a que el Estado pueda  intervenir en sus asuntos y hasta que el Gobierno Federal les diga cómo tiene que curarse de sus enfermedades o que seguros médicos privados deben de suscribir. La idea era encomiable pero pasaran generaciones antes  que los EEUU puedan  subrogarse  a una sanidad integral, universal y gratuita. No es un problema de dinero sino de mentalidad popular.

Obama recibió el Premio Nobel de la Paz, más por la intencionalidad de sus discursos y sus libros ( hizo una fortuna vendiendo volúmenes desde autobiográficos a ensayísticos) que por sus hechos concretos. Cuando la mal llamada Primavera Árabe empezó a encenderse por la orilla mediterránea fue el ariete internacional en el bombardeo de Libia, logrando el caos generalizado, la división del país entre Tripolitania y Cirenaica y el  asesinato del Embajador de Washington. En la Universidad del Universidad de El Cairo, el Presidente dio una conferencia a los españoles más que el veraneo en Marbella de su mujer Michelle y su hija pequeña: hizo un canto  al An Andalus como epopeya de cultura musulmana y alabó un panarabismo que ya se había convertido al islamismo. O le fallaron sus consejeros o quedó infantilmente influido por las madrassas a donde le llevaron en Indonesia su padrasto fiel hijo del Corán. Lo más probable es que quisiera ser amable con el mundo islámico ( que no islamista ) y solo logró dejar estupefacto al espacio occidental y judeocristiano de su pertenencia.

Y es que contra la opinión extendida entre las izquierdas; los republicanos siempre fueron aislacionistas y las principales intervenciones estadounidenses, lejos de sus fronteras, tuvieron el sello demócrata. Eso que al Sur del Río Grande siguen llamando “ “imperialismo” y se corresponde al partido del burro. Obama no ha sido un gran líder en política exterior y ha preferido bregar con los asuntos propios, su crisis financiera, un insólito desempleo del 10% y la enemiga de un Congreso hostil. Con Europa ha mantenido relaciones cordiales imprescindibles y en el problema enquistado de nuestro Cercano Oriente, solo ha logrado enemistarse con el Primer Ministro Netanyahu, y no avanzar un milímetro en algún acuerdo con los ominosos y nucleares ayahtolás de Irán. Por las fotografías de sus encuentros podría decirse que hubo entre Obama y Putín. El jerarca ruso no es más que un policía de la KGB, curtido en la represión de la República Democrática Alemana, pero le ha robado el protagonismo y la iniciativa a Obama a cuenta de la crisis siria. Con las famosas líneas rojas que no se podían traspasar. Obama hizo salida de caballo y parada de burro respecto al oftalmólogo Al-Asad, que continuará bajo tutela rusa. Del error diplomático-militar solo se salva a Obama la división de la OTAN, la prelación de legislativos como el británico sobre el ejecutivo y una opinión pública en contra de otras aventuras exteriores tras el finiquito de Irak-Afganistán. Solo los socialistas franceses se han retratado a sí mismos pretendiendo una intervención en su antigua colonia.

Barack Hussein Obama ya es pato cojo aún antes de las próximas primarias estadounidenses. Quizás fuera una apuesta prematura para que todos los que como Michelle nos sentimos estadounidenses tras la primera llegada del primer negro a la Casa Blanca que no fuera mayordomo.   

21/9/13

EL REY CONTRA EL OPORTUNISMO (21-9-2013)

La Medicina denomina “oportunistas” a una serie de enfermedades que aparecen y medran sobre  etiologías que nada tienen que ver con ellas. Oportunismo es robarle la cartera a quienes se acaban de desmayar. Oportunista es una neumonía en un niño sin defensas que recibe la quimioterapia que necesita para intentar controlar su leucemia. La España de la crisis o la postcrisis es un tratado de sintomatología oportunista y una nomenklatura de políticos muy poco oportunos y de baja calidad intelectual, analfabetos funcionales, gritones y apocalípticos como los chalanes remunerados de un espectáculo televisivo. Las izquierdas tienen la misma solvencia intelectual de “ La dama de las camelias “ y las derechas separatistas obran con la misma sutileza de un herrador de caballos. Hemos invertido el axioma de que la mayor virtud de los políticos radica en no crear problemas inexistentes, y, aquí el más listo de los dedicados a la “ cosa pública “ se da a la fabricación de relojes de mantequilla, como los blandos de Dalí.

Don Juan Carlos tendrá muchos defectos como todo nacido de mujer pero no ha cometido errores en su largo reinado ni ha endosado sus debilidades, como tantos políticos, sobre la espalda de los españoles. Pittaco, uno de los siete sabios griegos, sentenciaba qué feliz es el Rey a quién sus súbditos temen por él, y no de él. Hoy, por la salud del Rey, éste es el caso, y una indeseable abdicación contentaría a los que están poniendo a España en la almoneda, por mucha que sea la seriedad del Príncipe Felipe, que para mayor abundamiento sería sucesor ordinal de Felipe V, evento que esperan oportunistas como los secesionistas catalanes, y que tendría de bueno el ingreso hospitalario de Arturo Mas y Oriol Junqueras con sendos cuadros de crisis de ansiedad. Pareciera que del Monarca solo se recuerda con estima su actuación durante el Golpe de Estado del 23-F. Pudo haberse doblegado ante los errados espadones monárquicos y habernos deparado una gran tribulación. Pero no fue esa su hora mejor. El Rey Don Juan Carlos durante nuestra Transición donde nombraba y destituía a los Presidentes y cedió sus prerrogativas para reinar sin gobernar, limitando sus derechos políticos a ser informado y escuchado, devolviéndole toda la soberanía al pueblo español, no por parcelas. Sin el protagonismo y su iniciativa del Rey  la Transición política no habría sido posible y Cataluña aún sería una Delegación del Gobierno nacional.

Aunque en una constelación de los astros se nos hayan abierto todos los frentes, debemos remediarlos uno por uno y en su orden ( la engañosa pasividad galaica del Presidente Mariano Rajoy) y entender que nuestro Rey, cuya efigie queman todos los republicanos del oportunismo nihilista, que es el último clavo seguro que nos queda antes que la señora Merkel y la República Federal con la voladura de nuestra Constitución democrática de 1978. Hoy en los áticos de nuestro Congreso de los Diputados han encontrado momias de gatos, ratas que hace un siglo no encontraron salida excepto su muerte. Quizás podrían ser los restos de Estanislao Figueras, el Primer Ministro de la breve 1º República Española, o tal vez Pií Maragall y demás compañeros mártires, muy dados a la mala voluntad de los oportunistas.

19/9/13

EL FAISÁN TAMBIÉN TIENE SU X (19-9-2013)

El entonces juez Baltasar  Garzón comentaba en la cocina de mi casa: “Tus comentarios me terminaron de convencer que la X de los GAL era Felipe González”. Supuse que era un amable halago porque entonces vivíamos un idilio. Luego el juez cambio de pareja y se fue a una finca del Estado a encamarse con Felipe, cumpliendo José Bono de mamporrero. No estuvo mal: de poblar las pesadillas del Presidente a número dos por Madrid, escalafón reservado a las excelencias socialistas, más promesas etéreas que nunca se cumplieron. En aquel guiso lo único solido era la X que jamás se despejo y cuya ecuación conocen tan bien José Barrionuevo   y Rafael Vera. Nadie ha querido o podido rebatir que González se enterara por los periódicos que una banda de facinerosos asesinara en España y Francia a etarras  o ciudadanos que se les parecían.  Judicialmente la X da mucho juego y como el cartero de James M. Cain siempre llama dos veces. La nueva X planea sobre el juicio por el aviso policial en el bar “Faisán” a la Banca extorsiva de ETA a las que habían tendido una celada. (Rubalcaba).  Zapatero estaba entonces en levitación mística por una paz con ETA que le acercaría a un Nobel. Se le escapo sobre las ruinas de la T-4 de barrajas (con dos cadáveres bajo los escombros: “Esto ha sido un error”. Ahora policías de brillante historial antiterrorista niegan haber recibido órdenes políticas para no detener a los financieros etarras como si los funcionarios obraran por libre examen y no recibiendo estrictas instrucciones, existiendo un ministro del Interior que alardeaba saberlo todo y de todos.(Rubalcaba). Estamos perdiendo el tiempo judicial con otra X  que nos dejara más desconfiados que una vaca tuerta. (Rubalcaba).

Post Scriptum.- Si del Alcalde de Barcelona depende que la Reina entregue su bandera de combate al buque-insignia de la Armada surto en el puerto, los más angelicales debates constitucionales son ociosos. Apaga y vámonos.  

17/9/13

LA REDUNDANCIA FEDERALISTA (17-9-2013)

Mueve a la melancolía escuchar a un hombre inteligente como Pérez Rubalcaba ( ¿ o solo un listo oportunista?) pedir a gritos desde un atril el Estado federal como pócima para los males de la nación. España es un Estado federal apellidado autonómico por razones de coyuntura histórica, y en el mundo existen federaciones y confederaciones estatales que van de lo meramente nominal a hipercompetencias que no rebasan las de una región española. Incluso el Concierto vasco ( rechazado en su momento por la Generalitat al no considerarlo rentable) y el Amejoramiento del Fuero navarro, son mecanismos necesarios, incomprensibles para el federalismo pero explicables desde nuestra paleontología política. Rubalcaba sabe de primera mano que entre 1.975 a 1.978 para los albañiles de la Transición y una sociedad azuzada por sus fantasmas, el Estado Federal fue tabú y se dieron circunloquios semánticos hasta consensuar el Estado autonómico y el café para todos. Un federalismo a la española; es decir: sin costuras y desaforado, multiplicador del centralismo y con genoma centrípeto. Así fue acordado desde los comunistas hasta la derecha. Cayo Lara ha recordado en Cortes las palabras del Presidente de la efímera     IRepública federal, Estanislao Figueras, a su Consejo de Ministros:” Señores, ya no aguanto más. Voy a serles franco: ¡estoy hasta los cojones de todos vosotros!”. Y lo dijo en catalán. Cayo Lara podía haber recordado también que el Presidente Figueras dejó su dimisión  semioculta en su despacho, paseó por el madrileño Paseo del Retiro, subió a un expreso en la Estación de Atocha y no se bajó hasta llegar a París. Ahora no sufrimos la tercera guerra carlista ni la insurgencia en Cuba pero padecemos suficientes ganglios de descohesión territorial como para federalizar la enfermedad, y no ya reformar la Constitución sino redactar otra de nueva planta, ir a otro Régimen con la fe del insensato voluntarista que da un paso al frente en el borde del acantilado. Con el federalismo que no explican nuestras izquierdas, más centralistas que el  “chauvinismo “ francés, abandonan la metáfora para ahogarse en la redundancia. Mientras el “ Voyager “ abandona el Sistema Solar, en el Foro estamos retomando al siglo XIX.