28/2/15

DEVOLVIO LA DIGNIDAD A LOS ARGENTINOS (28-2-2015)

Crucé con mucha precaución la 9 de julio, la avenida más ancha del mundo, porque es difícil observar el color de los semáforos de la acera de enfrente y alta la posibilidad de ser aplastado por un colectivo (autobús), accediendo al hotel Panamericano en cuya última planta Raúl Ricardo Alfonsín, Presidente electo de la República Argentina por mayoría absoluta y en histórica derrota del peronismo, tenía instaladas sus oficinas electorales. Originario del pueblo gallego de Lalín, este abogado del pueblo bonaerense de Chascomús, jefe de la Unión Cívica Radical (krausistas) había derrotado políticamente a 7 años de dictadura militar ominosa, pero el esqueleto uniformado permanecía intacto pese a la infame derrota en las Islas Malvinas (o Flankland) en la que solo luchó la Fuerza Aérea, en tanto el comandante de la fuerza de tareas invasoras, general Benjamín Menéndez, se rendía incondicionalmente en Puerto Argentino (Por Stanley) mientras seguía por televisión el mundial de Futbol. Alfonsín era de trato llano, con  sentido del humor y notables dosis de saludable realismo. “Mi querido amigo, los uniformados argentinos son culpables. ¿Sabe por que se llama COLIMBA a los conscriptos del servicio militar obligatorio?: por Corre, Limpia y Barre. Todo lo que permanece quieto se pinta, aunque sea un general, y todo lo que se mueve se saluda, aunque sea un burro. Están más jerarquizados que otros Ejércitos. Y sabe también por que no los puedo procesar por sus crímenes: porque no se van a dejar. Voy a enjuiciar por lo civil a los que dieron las órdenes, principalmente a las dos primeras Juntas Militares que cometieron los peores desmanes. Para el alegato voy a nombrar Fiscal General de la República a un apartidista, que se llama Julio César Strassera. Vaya a conocerle.

Días más tarde el flamante Fiscal General me recibía en el Palacio de los Tribunales, en el piso de la Sala del Crímen de lo Penal y Correccional. En su calidad de nuevo Jefe de las Fuerzas Armadas,  Alfonsín había disuelto la comisión militar que investigaba a paso de ganso sus propios crímenes y había derogado la autoamnistía decretada por la última Junta Militar del teniente general Emilio Bignone: por primera vez en la Historia se entregaba a la Justicia Civil el encausamiento de una dictadura castrense precedente. Era tal el abandono del edificio que temí pisar a los ratones in digestos de papeles. Strassera, el joven Fiscal Adjunto, Moreno Ocampo, y tres o cuatro esforzadas mujeres, se afanaban en tres piezas (habitaciones) sin decoración alguna, en mesas de madera sin  barnizar y cajas de zapatos donde iban archivando fichas. Obiamente no disponían de móviles, los teléfonos eran de bakelita y Telefónica aún no había podido desenredar la maraña de cables que constituían el cielo de Buenos Aires y las llamadas se cortaban intermitentemente, se oían como ecos de las Pampas o la simple conexión urbana tardaba horas mediante telefonísta. La informática aún estaba en Silycon Valley e imperaban máquinas de escribir negras y cuadradas propias de un excedente de la Embajada nazi. Strassera era enjuto, casi siempre de gris marengo con corbata roja, alto, con cabello y bigote de negro córvido y ojos muy vivos. 

Me hizo un aparte en una mesa vacía alejada del leve rum-rum de sus colaboradores y, cara a cara, comenzamos a robarnos el tabaco. El Fiscal era fumador en cadena y se había   quedado sin su compulsión al carecer de un cadete (botones) que fuera a comprarlo, y mientras hablábamos manteniendo la mirada hurtaba cigarrillos de mi atado (paquete) del que afortunadamente tenía provisión. Con el tiempo fumarnos el tabaco del otro se convirtió en una seña de identidad de una amistad entre hermano mayor y menor. Strassera había pasado la dictadura como Fiscal de ladrones de gallinas, dedicando su tiempo libre, que era todo, a presentar recursos de habeas corpus por los desaparecidos bajo las Juntas Militares. Al no pertenecer a facción alguna, excepto el Derecho, la Dictadura le desestimó. Con gran inteligencia Strassera no diseñó una causa general contra los uniformados que hubiera tenido mucho vuelo mediático internacional y hubiera acabado en agua de borrajas. Ni pidió auxilio a los peronistas o los restos sobrevivientes de los montoneros o los trostkystas del Ejército Revolucionario del Pueblo. Fue a buscar a los testigos de cargo de casos individuales, documentando chupamientos (secuestros), sevicias y enterramientos NN (Ningún Nombre), centrándose en el primer triunviro, teniente general Jorge Rafael Videla y en el almirante Emilio Eduardo Massera, por mal nombre “el negro”. Ellos arrastrarían a los demás conmilitones y morirían bajo cadena perpetua (no prisión permanente revisable), Videla octogenario y en su celda, y Massera, el almirante que arrojaba al Río de la Plata a los maridos de sus amantes, en arresto domiciliario tras un masivo e inhabilitante derrame cerebral. Personalizando su alegato, sufrimiento tras sufrimiento, Strassera logró un efecto demoledor.   

Creí que no completaría el juicio porque pedía recesos para inyectarse insulina en los baños siendo diabético desde su adolescencia. Todos llevaron justas penas, aliviadas algunas por los perdones del posterior Gobierno peronista de Carlos Saúl Ménem. Pero el “nunca más” puso término al discurso del Fiscal. Militares expulsados, expolicías, colaboracionistas del  terror, la criminal antiizquierdísta Triple A (Alianza Anticomunísta Argentina), lo que se llamó “mano de obra desocupada”, le hizo la vida complicada. Necesitó escolta permanente y le insultaban gravemente por la calle. Alfonsín, temeroso de un atentado, le envió de Embajador a Ginebra ante los organismos de defensa de los derechos humanos. Dimitió cuando el peronismo puso en marcha la máquina de los indultos y abrió bufete en la Capital Federal, donde se negó a representar los intereses del prófugo español Emilio Rodríguez Menéndez. Su bellísima hija Carolina murió en Ginebra calcinada en su cama con un cigarro prendido entre sus dedos. Su hijo varón Julian, está en la judicatura y hoy es el alivio de su madre Marisa, mujer de generosidad excepcional. En Argentina es verano y la familia estaba en Tandil (provincia de Buenos Aires) donde la edad y la diabetes se conjuraron a sus 82 años muy bien llevados y que no presagiaban el desenlace. Su vida estaba cumplida desde que devolvió a los argentinos su dignidad perdida. Se ha ido con las huestes de Garibaldi del que era lejano descendiente.

25/2/15

RAJOY CONTRA LOS ESPECTROS (25-2-2015)

El Presidente dio ayer un sereno discurso, poniendo en sus renglones lo que nos ha ocurrido y lo que se ha hecho para evitar la catástrofe de un  rescate. Rajoy ha sido descriptivo, sincero, ilusionante manejando datos incuestionables, huyendo de la demagogia de todo a cien que nos ensordece. Ha administrado sus silencios, no ha zaherido al PSOE, y al “nuevo” comunismo de una tropilla de logreros les ha propiciado ironías y desdenes, sin siquiera citarlos por incapaces de llevar sin borrones una contabilidad. Una pieza de repaso para terminar con la arritmia política. Felicitó a los españoles y repartió esperanza. Pedro Sánchez, dicen que inspirado por Rubalcaba, subió al arengario disfrazado de ninja, calificó España de desastre irremediable, al Presidente de enemigo de las mujeres y al PP de liberticida como si fuera la inexistente extrema derecha. Y hablo del judicializado Bárcenas como si en asuntos de corrupción el PSOE gozara de limpieza de sangre. A partir de ahí el Debate fue a quilombo o merienda de negros cimarrones. Espectros extraparlamentarios recorrían la Carrera de San Jerónimo: el chavismo, la enésima crisis socialista, la implosión de IU, las elecciones andaluzas y el primer gatillazo de Syriza. Contamos con demasiados cantantes de crucero que quieren ser Berlusconi. Si los ilusionistas y cucañeros llegaran a tocar  poder los padecimientos habrían sido de balde y regresaríamos al punto de partida. Gobernar es conservar, incluso para las izquierdas, y Rajoy se ha limitado a explicar que no es sensato cambiar de caballos a mitad del río. El rojerío insiste en que el sistema financiero fue rescatado, confundiendo el culo con las témporas y la parte con el todo. Las plañideras de todos los entierros acusan al Presidente de triunfalista, porque las jeremíadas atraen votos, y la pobre Rosa Díez, patrona laica de los tránsfugas, reputa a Rajoy de mentiroso. El Presidente ha tenido que argumentar duramente contra la miserabilidad de una constelación de espectros.

23/2/15

LAS TARDES DEL RITZ (23-2-205)

Para Josep Pla el Palace era para los que querían llegar a ser algo y el Ritz para los que ya lo eran. Algo habrá de cierto en la sentencia cuando el primero es fuente de chascarrillos políticos y periodísticos y el segundo un  manantial de leyendas urbanas. Las tardes bailables del Ritz  inspiraron el  cuplé popularizado por Lilian de Celis y hasta la muerte de Franco las señoras no podían entrar con pantalones, y las atrevidas lo hacían en gabardina con las braguitas debajo, o nada. El origen del veto a actores y toreros lo motivó una gresca entre Ava Gardner y el gran fotógrafo del diario “Arriba”, José Pastor. Este había aprendido a pilotar  en Rusia, sirviendo en la aviación republicana, y era un garañón bien plantado del que se prendó la liberada actriz. Pastor se presentó de improviso en la suite de la dama encontrándola encamada con un botones y la arrastró de los pelos por los pasillos llamándola a los gritos lo que no digan dueñas y  alborotando al hospedaje. El propio Pastor me relató el incidente aunque lo que importa es la leyenda. Antes Luis Miguel Dominguín se vestía y Ava le preguntaba a donde iba: “¿Dónde voy a  ir?  Al bar, a contárselo a los amigos.” A James Stewart le reconocieron y forzó la aduana exhibiendo su cualidad, cierta, de general de las fuerzas aéreas estadounidenses. El Ritz, un hotel por encargo real, pasó de mano en mano y hoy está en venta, aunque las peripecias contables no han mermado su condición de uno de los diez mejores hoteles del mundo. Pero la política erosiona su estilo, y, así, la respetabilísima señora Tania Sánchez, en representación de sí misma, ha dado en sus salones una lección de ética y otra de moral, dando por fenecido “el  régimen del 78”, o sea: la Constitución. Los hoteles envejecen bien, y los comunistas repugnantemente mal. Tania no será leyenda urbana.

21/2/15

EL HOMBRE ENFERMO DE EUROPA (21-2-2015)

El escocés conde de Elgin llevó a Londres más de la mitad de los frisos del Partenón, incluyendo estatuas y bajorrelieves de la Acrópolis,  adquiridos a un mercachifle turco cuando Grecia era un balcán otomano.  Melina Mercuri, actriz y Ministra de Cultura, litigó infructosamente contra el Museo Británico en una de las pocas reivindicaciones en las que la cuna de la civilización Occidental lleva toda la razón. La querella presente entre Atenas y la UE se saldará con una prórroga maquillada para que Tsipras pueda presentarse en su Parlamento sin que le crucifiquen, dado que en su macedonia de 17 partidos más la -ultraderecha cuenta con diputados aún más radicales que el rico play-boy Varoufakis. Grecia no debió en su día incorporarse a la UE. Quizá con la ayuda de Goldman Sachs falsearon sus cuentas, pero Bruselas debió advertirlo cuando sus hombres de negro no podían obtener el número de funcionarios, la fiscalidad era de juguete y se daban jubilados de 150 años gracias al yogourt. La política europea cayó entonces, como ahora, en síndromes históricos y culturales que no pueden contemplar Europa sin el útero griego. En su día Winston Churchill definió Turquía como “el hombre enfermo de Europa”, situación clínica empeorada hoy por el Presidente Erdogan. Grecia es el nuevo enfermo europeo al menos desde el fín de la IIGM y su guerra civil entre unos comunistas abandonados por Stalin y los partidarios de la democracia. Grecia no es Somalia, pero es otro Estado fracasado y su encaje sin chirridos en la UE puede demorar 30 años, y eso sin pagar el principal de su deuda. Cualquier turista que haya viajado por Grecia habrá encontrado peleas de taxistas en el aeropuerto, hoteles cinco estrellas donde no hablan inglés, buques en cuyo interior llueve, y una graciosa picaresca extensiva : la sensación acientífica pero real de que aquello no funcionaba. Los griegos precisan dinero, pero, sobre todo, curarse levantando un Estado solvente.

20/2/15

SOCIALISTAS EN BUSCA DE UN AUTOR (20-2-2015)

François Mitterand se limó los incisivos por no aumentar su aspecto vampírico, fue colaboracionista cuando le convino y socialista cuando le plugo. Tuvo una secreta familia paralela y ocultó su enfermedad terminal,  teniendo a mano el maletín nuclear. Pero, al menos, escribía un magnífico francés, demostrado en “El grano y la paja”. El metafísico Ingmar Bergman hubo de huir a Dinamarca perseguido por los impuestos progresivos de Olof Palme, pero el escandinavo  tenía lugar preferente en la política internacional, vivía en su casa, acudía al cine con su mujer en metro y sin custodios, y por ello le asesinó la extrema derecha policial. Willy Brand fue periodista y traidor a los nazis, regresando a Alemania con uniforme del Ejército noruego. Que Markus Wolfe, jefe del espionaje de la Alemania Oriental, introdujera en su secretaría a su agente Gillaume, fue para dinamitar la “realpolitik” de acercamiento al Este propiciada por aquel gran Canciller. Bruno Kreisky, como Canciller austríaco usó su condición de judío para mediar entre Israel y los países árabes, reconociendo a la OLP y chocando con Golda Meir. Pasaba los veranos en Mallorca y dio buenos consejos a los jóvenes  dirigentes de nuestro primer socialismo, introduciéndoles en la lectura de Karl Popper del que solo entendió algo Miguel Boyer. Una cita del filósofo austriaco se ajusta a nuestro día de hoy: "Aquello que nos promete el paraíso en la tierra nunca produjo nada, sino un infierno”. Grandes hombres y liderazgos intelectuales ajenos a la politiquería aldeana y a las querellas infantiloides.

Con sus grandes sombras Felipe González dio un liderazgo al PSOE que no se ha repetido, porque  Zapatero deshuesó el partido y el Gobierno en un quilombo de progres insustanciales. Los socialistas madrileños ya fueron detestados por Pablo Iglesias (el de verdad) y Julián Besteiro, y el rifirrafe de ahora es la historia de otrora. Nuestra socialdemocracia ha olvidado el siglo XX, y al contrario de aquellos jerifaltes de antaño, no tiene nada que decir. Pirandelianamente estos son personajes en busca de un autor.

18/2/15

EL BLOQUEO QUE NUNCA EXISTIO (18-2-2015)

La única vez desde su independencia en que Cuba quedó sometida a bloqueo fue durante la crisis de los misiles bajo la Administración Kennedy en 1.962, y aun así la US Navy solo interceptaba buques soviéticos portadores de balística nuclear. El llamado bloqueo cubano, que nunca existió, es mercadotécnia  política para uso interno utilizada “ad nauseam” para justificar el doble derrumbe de la economía castrista: el modelo propio y la caída de la URSS y el socialismo real en Europa. 

Un demócrata como Bill Clinton firmó en 1.996 la Ley de la Libertad Cubana y  Solidaridad Democrática, conocida por Ley Helms-Burton por sus promotores el senador por Carolina del Norte y el representante por Illionis.  La Ley tenía un origen criminal: el derribo por cazabombarderos cubanos de dos aviones civiles desarmados de “Hermanos al rescate” en busca de balseros a la deriva entre la isla y Florida. No hubo supervivientes. La Helms-Burton no establecía sanciones sino hipotéticas represalias legales contra terceros que comerciaran  con  Cuba o la prohibición a sus directivos de ingresar en EE.UU. Represalias de helado de nata pasado por el microondas. Ni la hotelería española ha abandonado sus controlados negocios en Cuba, ni “Iberia” ha dejado de volar a La Habana, ha florecido el turismo canadiense, y Venezuela sigue suministrando a la monarquía castrista petróleo regalado o a precio de amigo. Cuba tiene un problema más serio ante el Tribunal Internacional de Pagos, de Nueva York, porque jamás ha  sufragado las deudas de sus expropiaciones revolucionarias, desde Bacardí a Dadidoff.  Franco tenía una extraña y psicoanalítica debilidad por Fidel Castro y lo único que logró para resarcir a los despojados acreedores españoles fue una oferta de pago en retretes excedentes de un envío solidario chino. El bloqueo cubano consiste en la erradicación de la propiedad privada, una economía basada en el periclitado azúcar que no usan ni para mover los vehículos con alconafta, la morosidad y el impago internacional como sistema,  sin otras divisas que las del turismo sexual y  de los “gusanos” del exilio.


Pero si Bergoglio, Pancho para los argentinos, ha bendecido esta normalización de relaciones entre Washington y La Habana, no  cabe hacer muchas objeciones, aunque el Congreso estadounidense, de mayoría demócrata, es deseoso de ponerle trabas a Obama, tal como este principio de acuerdo con Raúl Castro a cambio de un par de presos no llena de gozo al amplio exilio de Miami. Pero si en Hanoi hay Embajada estadounidense y embotelladora de “Coca-Cola” el bloqueo que nunca existió debe difuminarse como leve neblina y colocar al paleolítico castrismo ante sus necesidades reales. Con excepción de nuestro admirado Gaspar Llamazares, doctor y comunista, nadie viaja a Cuba a estudiar Medicina o curarse un cáncer. El alto nivel de mortalidad oncológica cubana obedece a que no tienen dinero para pagar la carísima farmacopea multinacional. Pese a 60 años de fracaso del nuevo órden comunista la dinastía Castro (como la norcoreana) solo ha logrado bajar el listón del reparto de la pobreza. Es de buen sentido que la OEA  y la UE sigan el ejemplo de Obama y limen sus reticencias hacia el caribeño Parque Jurásico que empezará a desguazarse si se ve obligado a abrir más líneas telefónicas e Internet para todos. El castrismo tendría los días contados en los cibercafés.

15/2/15

EL DECLIVE DE LA SEÑORA K (15-2-2015)

Para abrir un juicio político al Presidente de la República Argentina es necesario concitar a dos tercios de la Cámara de Diputados que ha su vez ha de remitir la petición de enjuiciamiento al Senado quien tiene la última palabra. Argentina sigue el modelo bicameral estadounidense en el que la Cámara alta tiene preeminencia sobre la baja. A finales de este año expira el segundo mandato presidencial de Cristina Fernández de Kichner y no es probable, aunque sí posible, que se proceda a un “impeachment” contra la Presidenta-viuda del país a menos que las evidencias contra ella por el suicidio-asesinato del fiscal federal Nisman resultaran abrumadoras. Hay que tener en cuenta que la señora K. es la jefa suprema de las Fuerzas Armadas. La decisión contra ella de las Cámaras llevaría meses de truculentas negociaciones políticas que envenenarían la próxima elección del inquilino de la Casa Rosada. Lo que no ceja es el repudio popular por el crímen y este 18, a un mes del suceso, está convocada en Buenos Aires una marcha del silencio bajo el lema “verdad, memoria y justicia” promovida por un grupo de fiscales. La Presidenta se encuentra en China buscando financiación y sus problemas más urgentes son económicos. En Argentina la sangre seca rápido y a la señora K. no le faltarían testaferros bien remunerados que carguen con la muerte de Nisman. Además de la insólita decisión de suspender el servicio secreto (la SIDE), el Servicio de Inteligencia del Estado, y la huida al extranjero de su responsable, el Gobierno peronista ha filtrado que considera al agente Antonio Stiuso como involucrado en la muerte como parte de una facción de la Policía Federal, tan corrompida como el resto de las Instituciones del país. La Fiscal General de la República, Alejandra Gils Carbó, está siendo fuertemente cuestio     nada por su oficialísmo, su pasividad y hasta su ausencia del entierro de su colega Nisman. No es una asesinato más dado que revive el atentado contra la mutual judía de Buenos Aires perpetrado supuestamente por la Inteligencia iraní y cuya investigación fue tapada por el matrimonio Kichner a cambio de contratos comerciales con el régimen de los Ayatholas. La comunidad judía en el país austral es una de las más importantes e influyentes del mundo después de Israel. El año final de sus mandatos se le complica a la Presidente, porque a la corrupción, una inflación inconfesable y hasta la carencia de “tampax” para las argentinas se le suma un chapucero asesinato político. La diputada Elisa Carrió, líder de Coalición Cívica, un pequeño partido enfrentado al `peronismo, acusa a la mandataria de encubrir el crimen, junto al Secretario de la Presidencia, Anibal Fernández, y el jefe del Ejército, César Milani. La diputada Carrió, un referente en la política argentina, irá a las elecciones de octubre en coalición con el Intendente-Presidente de Buenos Aires, Mauricio Macri (derecha), muy popular como propietario del club Boca Juniors. No es desdeñable su denuncia. En todo caso y dada loa atomización de los partidos la próxima elección presidencial se dirimirá en segunda vuelta entre tres fracciones peronistas. La señora K. va poco por la Casa Rosada y, fuera de los viajes, se encierra en la residencia presidencial de Olivos. Cuando acude al despacho lo hace en helicóptero, parando el tráfico central de la ciudad porque el techo de la Casa Rosada no resiste al aparato. Está enferma y padece crisis nerviosas aunque su entorno niega un íctus cerebral. No ha podido ser Evita, y supone histéricamente que la marcha del 18 es un golpe de Estado. El peronismo, ya se sabe: empieza por la corrupción y acaba siempre en el cementerio.