7/9/83

El congreso peronista confirmó el auge imparable del sindicalismo y su virtual control del partido (7-9-1983)

Pasada la media noche del lunes, el congreso nacional del justicialismo proclamó a Ítalo Argentino Lúder y a Deolindo Felipe Bittel candidatos a la presidencia y vicepresidencia, respectivamente, de la nación. Ya en la madrugada, y por aclamación, fue elegida Isabel Perón como presidenla del partido, y Lorenzo Miguel, líder de las "62 organizaciones" y dueño y señor del sindicalismo peronista (el único sindicalismo argentino), como primer vicepresidente y virtual jefe del partido.

Con Herminio Iglesias como candidato a la gobernación de Buenos Aires, se estima que, por primera vez en la historia de las relaciones políticas, un sindicato ha secuestrado al partido del que procede.Es en la temible crecida del poder sindical donde residen las claves de este congreso y del peronismo de la doble posguerra argentina: la de las Malvinas y la sucia de las fuerzas armadas contra la subversión. Los fantasmas de Fuengirola abandonaron airados el teatro Lola Membrives y fueron contados en la calle de Corrientes: eran 50. Cincuenta delegados -sobre 663- que intentaron infructuosamente reunir por segunda vez el congreso hasta el indulto y regreso de Isabelita. Procuraron captar su propuesta por aclamación, a base de romperse las manos aplaudiendo, hasta que la presidenta del congreso reclamó una votación, en la que quedaron barridos espectacularmente.

Si Isabelita regresa a Buenos Aires será recibida con todos los honores partidarios, no en balde ha vuelto a funcionar el resorte peronista y ha sido elegida presidenta del partido-movimiento, fundado por su marido, pero ya no es la regente del peronismo; es algo así como "la reina madre". La herencia de Perón, a falta de un líder con carisma, se ha quedado, como era previsible, en la CGT.

Si Isabelita regresa encontrará en el aeropuerto de Ezeiza todos los votos de BuenosAires, pero ya no será el suyo, por más que lo calque, el regreso del general. Lúder no es a Isabelita lo que Cámpora fue a Perón. El centro de gravedad de la política peronista pasa ahora por el sindicalista Lorenzo Miguel.
Ítalo Argentino Lúder, de origen suizo-alemán, es un abogado de 67 años, casado y con dos hijos. Profesor de Derecho, muy interesado en la criminología, es autor del primer código argentino de ejecución penal, aún en vigor. Nacido en una familia radical de posibles económicos, pero arruinada en la depresión de los años, treinta, fue nombrado en 1949 apoderado del Partido Justicialista.

En las elecciones de 1973 fue elegido senador por Buenos Aires en las listas del Frente Justicialista de Liberación; en 1975, sus pares le nombraron presidente provisional del Estado, y el 15 de septiembre de ese año asumió la presidencia de la nación ante una enfermedad nerviosa de la presidenta Isabelita, de la que además es uno de sus abogados personales.

Deolindo Felipe Bittel es el caudillo de El Chaco. Notario, de 71 años, de origen suizo-alemán-belga, está casado, con tres hijos.

6/9/83

Aire de conspiración en la preapertura del congreso justicialista en Buenos Aires (6-9-1983)

El Congreso Nacional Justicialista se reunió anoche a las nueve, hora peninsular, tras su suspensión por 24 horas para resolver sobre los delegados de Buenos Aires (un tercio de los congresistas), hibernados políticamente por la justicia electoral. Se esperaba la rehabilitacíón de estos congresistas por parte de un juez de La Plata para que el congreso peronista pueda proclamar las candidaturas de Italo Lúder y Deolindo Bittel a presidente y vicepresidente de la nación. El fin de semana ha sido un tejer de alianzas y traiciones para terminar de asentar las futuras reparticiones de poder en el partido, pero la realidad es terca, y los nombres de Lúder, Bittel y Lorenzo Miguel, como candidatos a la gobernación del país y del partido, son prácticamente inamovibles.

La batalla interna peronista es humanamente comprensible, pero ha empañado la imagen del justicialismo: nuevas moratorias en el congreso o componendas políticas escandalosas en torno a los, candidatos darían al traste con las posibilidades electorales del partido argentino más poderoso.
Las suertes están echadas, y lbs moderados Lúder y Bittel aspirarán a la Casa Rosada, mientras los sindicalistas se reparten la primera vicepresidencia del pártido y la gobernación de Buenos Aires.

Lorenzo Miguel, jefe

Isabel Martínez de Perón será la presidenta del justicialismo, pero nadie duda que será Lorenzo Miguel el auténtico jefe partidario.Isabelitaacaso haya graduado mal la extensión de su mutismo y sus reservas, y no es la mejor su imagen de bañista silenciosa en Fuengirola mientras su partido y su país se debatenen distensiones y crisis históricas.

Sus reclamaciones económicas al Gobierno militar, al margen de su justicia, no se corresponden, además, con las preocupaciones de la inmensa mayoría de argentinos, golpeados día a día por la hiperinflación. Probablemente, una comisión del congreso peronista, una vez proclamadas las candidaturas, viajará a Madrid para volver a invitar a la señora, por enésima vez, a regresar al país, o, en su defecto, rogarla que decida su pensamiento político y sus inten.ciones.

Porque la actitud de la señora, que en un principio se reputó como discreta y digna, avanza a pasos agigantados hacia la posibilidad de convertirse en la postura del perro del hortelano, que ni comía ni dejaba comer.

Por lo demás, su regreso mil veces anunciado y mil veces desmentido, las especulaciones sobre sus escalas previas en Panamá, en Uruguay o en Paraguay, los rumores sobre sus hipotéticas transacciones con la Junta Militar, las fotos de Fuengirola, los coroneles croatas que surgen en su entorno, la total ausencia de información solvente y seria hasta en la cúpula de su propio partido, han convertido la supuesta operación retorno en remedo de vodevil del que hacen chanza los mejores humoristas de Buenos Aires.

De lo trágico a lo ridículo sólo hay un paso, y no pocos peronistas estiman que ya se ha dado. Todo está dispuesto para que Isabelita sea indultada el jueves.

5/9/83

Prosigue la negociación interna en el peronismo, que reanuda esta tarde su congreso en Buenos Aires (5-9-1983)

Hasta las 16.00 horas de hoy (nueve de la noche, hora peninsular española) no está previsto la reanudación del congreso nacional justicialista, dejado en suspenso por 24 horas el sábado pasado poco después de su iniciación. A primera hora de la tarde del sábado, el congreso inició sus trabajos al alcanzar quórum la asamblea, pese a la ausencia de los 235 delegados de la provincia de Buenos Aires y de la delegación de Salta, también sometida a intervención judicial.Pero la ausencia de los bonaerenses -un tercio del congreso- aconsejó finalmente la moratoria hasta hoy, en espera de una decisión inminente de la justicia electoral o de un pacto político entre las partes enfrentadas.

El fin de semana fue un continuo y febril trajín de negociaciones cruzadas infructuosamente. En principio, una embajada de la dirección del partido ofreció a Antonio Cafiero una cartera "muy importante" pero sin definir, en el futuro Gobierno peronista, a cambio de su renuncia en el pleito bonaerense frente al populista Herminio Iglesias. Cafiero se negó con el argumento de que él y sus seguidores pretenden "un peronismo de ideas, y no de caciques".

Se puso en marcha otra negociación más alambicada y en la que se reunirían otros intereses y ambiciones colaterales, al conflicto de Buenos Aires: Sustituir a Bittel por Cafiero en la candidatura vicepresidencial, con lo que se cuestionaría el ascenso, por primera vez, de un hombre de los sindicatos como Lorenzo Miguel, a la vicepresidencia del partido.

La nominación de Ítalo Lúder es tan indiscutible que su servicio de prensa ya ha distribuido su biografía como candidato presidencial. La más inestable candidatura de Deolindo Bittel, como segundo en la fórmula peronista, tiene, no obstante, notable fuerza. El peronismo del interior exige estar representado en la vicepresidencia y Bittel es el caudillo de El Chaco; Bittel cuenta, además, con el apoyo sindical. En su contra tiene los celos africanos del resto del caudillaje interior y, hasta ahora, la ausencia de los 235 delegados bonaerenses.

En la mañana del domingo la sensación imperante entre los delegados peronistas que entran y salen de las interminables reuniones que se celebran en los hoteles aledaños a la calle Corrientes, era que la justicia electoral levantaría de inmediato la hibernación de los delegados bonaerenses de Iglesias y que Cafiero accedería finalmente a "una renuncia histórica" en pro de la unidad peronista con o sin aceptación de cargos en el futuro e hipotético gobierno.

Todo en este ínterin es contingente y conjeturable, menos el deterioro de imagen sufrido por los peronistas; o, mejor escrito: la resurrección del recuerdo de sus viejos y caóticos antagonismos internos, que les impidieron gobernar ordenadamente en el pasado.

Encontronazos verbales

Por lo demás, no más allá de 1.000 peronistas, con sus bombos a cuestas, esperaban el sábado frente al Lola Membribes, donde se representa el musical Annie, las deliberaciones del congreso con mucho vocerío sincopado de "¡el congreso no decide, si Isabel no preside!" y sin mayores incidentes que algún encontronazo verbal. Las deliberaciones son a puerta cerrada y la Prensa sólo tiene acceso a un gabinete informativo, a 200 metros del teatro.El presumible programa peronista se centraría, someramente, en un fortalecimiento del poder sindical con sindicatos únicos, la supresión de la figura de los comandantes en jefe de cada arma, el abandono de la doctrina militar de "seguridad nacional"rechazo de la ley de autoamnistía, nacionalización de depósitos bancarios y mayor acercamiento a Latinoamérica y países no alineados.

Finalmente, un informe de la Fuerza Aérea estima que, respecto a España, un gobierno peronista anudaría lazos con Alianza Popular, mientras los radicales encontrarían comprensión en el PSOE y la socialdemocracia europea.

4/9/83

Los sindicalistas del peronismo postulan a Lorenzo de Miguel para presidir el movimento (4-9-1983)

Un total de 62 organizaciones gremiales peronistas postulan la candidatura de su líder indiscutible, Lorenzo Miguel, como presidente del movimiento que ayer vio retrasada la apertura de su congreso nacional, prevista para las ocho de la mañana. El retraso sólo es achacable al sobreentendido nacional de que la prisa, y hasta la puntualidad, son malas consejeras, y así es habitual llegar tarde a las citas, a las manifestaciones, a los congresos y hasta a los golpes de Estado.

Las inmediaciones del teatro porteño Lola Membribes estaban fuertemente custodiadas por la policía federal, con caballos y su guardia de infantería (unidades de choque con armamento de guerra), y un tramo de la calle Corrientes permanecía cortado al tráfico. En calma, ante algunos centenares de partidarios con pancartas exigiendo la presencia de Isabelita (la ex presidenta y viuda de Perón), fueron llegando los delegados, incluidos algunos bonaerenses, desconocedores de la inhabilitación temporal recaída sobre ellos la noche anterior.Ante la impugnación de Antonio Cafiero, un juez electoral dejó en suspenso las actuaciones del congreso peronista, que eligió a Herminio Iglesias candidato a gobernador de la provincia. Posteriormente levantó la suspensión, y en la noche del viernes la Cámara Nacional Electoral volvió a congelar "toda actividad congresual y los efectos de toda resolución adoptada por dicho cónclave". Esta medida no implica la nulidad de la elección de Iglesias, sino la hibernación legal del peronismo bonaerense hasta que se resuelvan las denuncias de Cafiero sobre la presunta coacción que los partidarios de Iglesias ejercieron sobre los delegados.

Aquel congreso acabó con la retirada de los delegados cafieristas ante la presencia de las barras bravas (cuadrillas violentas) de Iglesias -"hay que dejarlas entrar, son el pueblo", decía éste-, que acusaron a los seguidores de Cafiero de haber repartido cargos a los Montoneros en el último Gobierno de Perón y amenazaron con sacar las cadenas si se imponía la izquierda del partido. En los tumultos subsiguientes un escolta disparó su arma al suelo y el rebote, de las balas hirió a dos personas en las piernas. No obstante, decida lo que decida la justicia electoral, los delegados cafieristas eran minoría ante los, de Iglesias.

La ausencia de los congresistas de Buenos Aires podría dar lugar a una petición de moratoria en el congreso nacional hasta que se dirima la querella Cafiero-Iglesias, dada la importancia de la provincia de Buenos Aires (la mitad de la población del país); pero a mediodía de ayer, en el teatro Lola Membribes ya se había alcanzado quórum para iniciar las sesiones.

Moratoria

En las conversaciones de las aceras de Corrientes, con los bombos redoblando a toda potencia en una transposición porteña de las fiestas de Calanda, algunos líderes ponían mayor énfasis en la necesidad de moratoria por la ausencia de Isabelita que por el conflicto bonaerense. Pero la impresión es que se impondrá el criterio de la actual dirección del partido, que quiere respetar los plazos legales para su definición electoral y no desea prolongar esta sensación de interinidad, y que el congreso seguirá adelante sin Isabelita y, sin los bonaerenses.Desde primera hora de la mañana, ante de dirigirse al Lola Membribes, se concentraron en el sindicato del seguro los delegados de las 62 asociaciones gremiales peronistas para postular a su jefe, Lorenzo Miguel, Capo indiscutible del sindicalismo argentino, como vicepresidente del partido. Lorenzo Miguel , feroz antiizquierdista, es periódicamente acusado desde las filas radicales de ser la cabeza civil de un pacto sindical-militar que daría a estas dos fuerzas hegemónicas el control del país por en cima de los debilitados partidos e instituciones políticas. Miguel su frió una prisión amable (en un chalé) durante elproceso militar y sus numerosos bienes incautados le fueron restituidos. Actualmente, por denuncias de Guillermo Patricio Kelly, se encuentra sometido a una investigación judicial por la desaparición de uno de sus guardaespaldas, que habría sido tiroteado en los locales de la Unión Obrera Metalúrgica, troceado por un médico e incinerado en un horno de pan. A pesar de esto, cabe pronosticar que tras el congreso iniciado ayer la cúpula justicialista quedará estructurada en torno a la ausenteIsabelita (presidenta), Lorenzo Miguel (vicepresidente), Italo Lúder (candidato a la presidencia de la nación), Deolindo Bittel (candi dato a la vicepresidencia) e Iglesias (candidato a la gobernación de Buenos Aires). El terrible y ex traño equilibrio de siempre de la gran paradoja peronista entre la derecha de los obreros con pistola y la izquierda de los abogados burgueses con corbata.

3/9/83

Comienza hoy en Buenos Aires el congreso justicialista sin la presencia de Isabel Perón (3-9-1983)

En el teatro Lola Membribes de Buenos Aires comienza hoy el congreso nacional del Partido Justicialista sin la presencia en el país de la ex presidenta Isabel Perón, la viuda de Juan Domingo Perón. La convención deberá elegir la fórmula presidencial peronista para las elecciones de octubre que, salvo un previsible terremoto político interno, encabezará Ítalo Argentino Lúder.

Lúder fue presidente del Senado y presidente provisional de la nación durante una breve enfermedad de los nervios de la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón (su nombre oficial, por más que la calle la llame siempre Isabelita o Isabel Perón). Es abogado, conciliador, atildado y mesurado. De él se espera que pueda captar los votos de los cinco millones de argentinos que ejercerán por primera vez el sufragio y la franja de electorado indeciso que abomina de la cara gangsteril del segmento más poderoso -el sindical- del peronismo.En mayor medida que en el Partido Radical (el gran antagonista del justicialismo), la batalla previa al congreso nacional justicialista se ha centrado con exclusividad en el reparto de las precandidaturas, llegándose a la violencia del congreso bonaerense que enfrentó a Iglesias y Cafiero. Lo indiscutible del liderazgo de Raúl Alfonsín restó dramatismo a las elecciones internas radicales y permitió que el candidato presidencial iniciara con tiempo un llamado a la solidaridad y al regeneracionismo de la sociedad argentina, con algunas propuestas para sacar al país de su atolladero.

Pero todos los prolegómenos de este congreso han sido una gresca entre políticos y sindicalistas, entre verticalistas y hasta ultraverticalistas y partidarios del mandato de las bases, entre fracciones que siguen a caudillos, entre el peronismo de Buenos Aires y el del interior. Toda una teoría magistral del "quítate tú que me pongo yo", comprensible en un movimiento poco estructurado como partido y sujeto a fuertes impulsos emocionales.

El caso es que la discusión congresual justicialista no versa sobre programas políticos, sino sobre personas y reparto de cuotas de poder, para dar satisfacción a cada baldosa del mosaico peronista; todo ello enrarecido por los inescrutables pensamientos de la jefa espiritual del movimiento, veraneante en Fuengirola.

La fórmula ganadora

Sea como fuere, el recuento de delegados da por segura la elección de la fórmula Lúder-Bittel, con una ligerísima posibilidad de que se Hegue a cuestionar el nombre del candidato a la vicepresidencia. Pero Deolindo Felipe Bittel como vicepresidente del partido tiene muchos resortes en la mano para evitar su improbable defenestración.Pero, en definitiva, lo que sorprende al observador extranjero es la polarización emocional y personal de los procesos electorales. La deuda externa, el futuro del país en el concierto de las naciones tras la guerra de las Malvinas, las responsabilidades por la represión política y por la subversión económica, la hiperinflación, el desmantelamiento industrial, la reconstrucción de las Fuerzas Armadas, el divorcio, la patria potestad en manos del padre, etcétera, parece que no interesaran a los congresistas del peronismo que hoy elegirán al hombre (Lúder) con mayores posibilidades de presidir a finales de diciembre los destinos de esta maltratada nación. Aunque, por supuesto, ya no habrá peronazo, ya no serán los peronistas como antaño "la mitad más uno del país".

2/9/83

Tintes de sainete en los preparativos del congreso peronista que comienza mañana (2-9-1983)

El escritor Manuel Mújica Laínez se hacía recientemente una pregunta que muchos justicialistas se formulan en secreto y con rubor. "¿Qué habría sido de este país si Juan Domingo Perón llega a tener un hijo?". Los escritores argentinos parecen dotados de una rara capacidad para decidir en una frase acertada y cruel la realidad de su país. Así, cuando antaño preguntaron a Jorge Luis Borges su opinión sobre el combate de la Junta Militar argentina contra la subversión, el literato contestó: "Se están comiendo a los caníbales". Y ahora, el célebre autor de Bomarzo ha resumido magistralmente en su pregunta estas vísperas del congreso peronista y del inminente retorno de la señora.

Es un monarquismo del que abominan en privado las cabezas más lúcidas del justicialismo, pero que aún mantiene su vigencia. Tan es asi, que a Isabelita se la reconoce en la jerga política partidaria por el rayo de la muerte, dada la destructora capacidad que todavía ostenta para vetar a las personas en nombre del difunto.Los rumores y contrarrumores sobre la llegada de la viuda ex presidenta con un hipotético tes tamento político de Perón en las maletas aporta tintes de sainete a las últimas maniobras previas al congreso partidario del sába do. Aunque nadie olvida que el propio Juan Domingo Perón insistió públicamente en que carecía de sucesor.

La rama femenina del justicialismo ha pedido que se postergue el congreso hasta que se produzca la rehabilitación judicial de la señora,que el presidente Reynaldo Bignone anunció el miércoles como inminente.

Asistir legalmente

La izquierda peronista de Buenos Aires, agrupada en tomo al derrotado Antonio Cafiero, se pregunta si el coligreso provincial -impugnado- puede asistir legalmente a la convención nacional.

El propio Cafiero, además, ha tenido que vetar las intenciones de sus partidarios de escindirse formando un frente electoral contra el candidato a gobemador Herminio Iglesias junto con democristianos y conservadores populares.

La gobernación de Buenos Aires es políticamente -no en la jerarquía del Estado- el tercer escalón del poder, dada la masa de votos y recursos que concentra la provincia.

Herminio Iglesias, si se cumplen los pronósticos de un ajustado triunfo peronista, será gobernador, y preocupa dentro del partido la escasa dignidad que ofrece.

Con 53 años, ex metalúrgico, inteligente pero sin formación, hizo fortuna como sindicalista y transportista de petróleo. Un ojo de vidrio y dos balazos en el resto del cuerpo son las secuelas de su historial como bregador de las calles dirigiendo patotas (cuadrillas) de pistoleros.

El esquema de Italo Lúder con Teolindo Bittel de vicepresidente y Caciero en la gobernación de Buenos Aires (una trinca prestigiosa, respetable, dialogante, moderada, que hiciera olvidar la vieja reputación del peronismo como aluvión zoológico y atrajera votos nuevos o indecisos) se ha quebrado. Y se teme que en el congreso que se inicia mañana en un teatro de la calle de Corrientes se dé la batalla para sustituir a Bittel (Lúder será designado como candidato a la presidencia argentina en el congreso, según informó ayer Bittel) por el ex senador Humberto Romero, firme aliado de Hernánio Iglesias. Los radicales se frotan las manos.

Por lo demás, el regreso de la señora sigue siendo un misterio inexplicable. Anteayer, los peniodistas preguntábamos al presidente Bignone en su improvisada conferencia de prensa por los pasillos de la Casa Rosada.

"La fecha de su regreso me la tendrán que decir ustedes, porque yo no sé nada", señaló Bignone. En el partido se sabe menos. No es que en Buenos Aires se guarde el secreto del retorno de Isabelita. Es que el hermético secreto sólo se guarda en Madrid.

Concesión de un indulto

Respecto a las responsabilidades judiciales de la señorajuentes solventes del Ministerio del Interioi argentino apuntan hacia la concesión de un indulto dentro de las próximas dos semanas, pero sin rescindir las actuaciones judiciales que la condenaron por inalversación, de fondos públicos.

Finalmente, la Junta Militar argentina ha anunciado su intención de espaciar las ireuniones periódicas que mantiene normalmente y disolverse inmediatamente después de la celebración de las elecciones, dejando en manos del presidente Bigrione y sus ministros la entrega de poderes al Gobierno legalmente constituido. Se tiene por segura la ocupación de la Casa Rosada por el presidente electo antes del 1 de enero, fecha tope en el calendario electoral militar.

1/9/83

Acuerdo entre el Gobierno, los sindicatos y los obispos argentinos para evitar la huelga general (1-9-1983)

La crisis de quienes soportan la hiperinflación más alta del mundo se intentó aliviar ayer en Argentina con una serie de medidas de emergencia que evitan la huelga general prevista para la próxima semana El minigabinete económico del Gobierno, las dos CGT, la patronal y los obispos, acordaron elevar el salario mínimo a 1.600 pesos (unas 12.500 pesetas), congelar las tarifas de agua, gas y electricidad, aumentar levemente las asignaciones familiares y entregar 800 pesos lineales a todo asalariado.

El auxilio económico para los obreros argentinos es más psicológico que real, por lo exiguo de la ayuda y porque la inflación diaria devora ese dinero en escasas semanas. Ayer el dólar se cambió en el mercado negro a 19,70 pesos, alcanzando así un alza mensual del 32%.El precio de la carne -auténtico baremo económico en una sociedad con tres cabezas de ganado vacuno por habitante- aumentó en agosto un 45%, mientras el consumo por persona descendía al nivel histórico de 40 kilos en los últimos doce meses.

Por lo demás, las denuncias judiciales de Patricio Kelly, el extraño periodista nacionalista secuestrado y liberado la semana pasada, continúan levantando olas de estupor. El juez ha ordenado la busca y captura de Aníbal Gordon, ex miembro de los servicios de inteligencia militar, que habría presuntamente dirigido el secuestro y urdido los asesinatos del publicitario Dupont, la diplomática Holinberg y el empresario Branca, adversamente relacionados con el Almirante Masera. Kelly reunió a los periodistas en una confitería para denunciar que el comando dirigido por Aníbal Gordon prepara los asesinatos del candidato radical a la presidencia, Raúl Alfonsín, del juez Óscar Salvi, que encarceló a Masera y de dos altos mandos militares.

Las últimas informaciones apuntan hacia la tesis de que Kelly fue secuestrado para ser torturado, interrogado y muerto, pero fue posteriormente liberado ante una contraorden arrancada por el Gobierno a los servicios de inteligencia militar. Kelly ha mantenido conversaciones reservadas con la embajada de España en Buenos Aires en previsión de una eventual necesidad de asilo diplomático. Discreta -y sorprendentemente- se le ha hecho ver la conveniencia de que, llegado el caso, opte por otra embajada.

Un juez federal, ha descongelado el congreso peronista de la provincia de Buenos Aires que eligió a Herminio Iglesias candidato a gobernador y que fue ¡in pugnado por el precandidato Antonio Cañero, ex ministro de Economía, hombre moderado, que denunció supuestos abusos y amenazas sobre los congresistas de su rival, inculto y populista, pero dueño y aparato peronista provincial.
Aún le quedan a Cafiero recursos legales, pero ya es segura su defenestración en la carrera electoral. El próximo día tres se abrirá en Buenos Aires el congreso nacional justicialista que santificará la fórmula Lúder-Bittel para la presidencia-vicepresidencia de la nación, con presencia o sin ella de Isabelita.

Algún dirigente peronista ya la está postulando como candidata a la presidencia, pero la propuesta no deja de ser una cortesía para que la viuda de Perón pueda permitirse la elegancia de renunciar. Si el peronismo acude a las elecciones con Isabel de candidata, Raúl Alfonsín puede, desde ya, empezar a formar Gobierno.

El hipotético regreso de Isabel Perón continúa relegado a un cuarto o quinto plano informativo, ante los graves problemas que asolan el país a 60 días de las elecciones. Los periódicos, las emisoras de radio, los canales de televisión, las interminables conversaciones en las confiterías ante infinitas tazas de café, se ocupan antes del único ganador de la quiniela de esta semana, que de la viuda de Juan Domingo Perón.