13/1/85

La irresistible caída del malufismo (13-1-1985)

Paulo Salim Maluf, candidato oficialista a las elecciones presidenciales de Brasil, fue derrotado de antemano por un indio y, además, socialdemócrata. En efecto, el derrumbe final de Maluf se precipitó cuando Mario Juruna, el hosco diputado federal por Río de Janeiro en las filas del PDT (Partido Democrático Laborista) del gobernador carioca Leonel Brizzola, indígena, agitó ante las cámaras de televisión el cheque en dólares del primer pago que la oficina política de Maluf le hacía por su voto en el colegio electoral de Brasilia. No es que el pueblo brasileño se sorprenda un ápice por la compraventa de los votos, pero está acostumbrado a una mayor discreción y conservación de las maneras.En Brasil se ha acuñado el término malufismo para definir tanto a la minoría del PDS (Partido Democrático social; el partido del régimen militar) que le sigue como a una forma descarada y agresiva de administrar la corrupción política del país: los viejos vicios de la dictadura, corregidos y aumentados por los jóvenes tecnócratas que crecieron a su amparo. Paulo Maluf nació en Sao Paulo en 1931, hijo de una segunda generación de emigrantes libaneses, cristianos maronitas, ya enriquecida. Genuino representante de la burguesía industrial es ingeniero civil, consumado hipista y se atreve a ofrecer recitales de piano en veladas benéficas. Típico producto de la revolución militar de 1964, es un populista que desprecia profundamente el voto popular.

Paulo Maluf, brillante, ejecutivo, resolutivo, es, por el exceso de su exactitud, una caricatura de los tecnócratas agresivos que propiciaron el grosero colosalismo de la dictadura reflejado en obras faraónicas como la represa de Itaipú, y más genuinamente en la carretera transamazónica y en el puente sobre la bahía de Guanabara entre Río de Janeiro y Niteroi.

La transamazónica fue proyectada para asentar medio millón de familias en cinco años en nuevos poblados que conquistaran a la selva: solo asentó 10.000 familias en diez años. Previsto su costo inicial en 340 millones de cruceiros, cada uno de sus 2.500 kilómetros terminó costando 13 millones de cruceiros en valor-dólar de 1981. La descomunal carretera de piso de tierra, a trechos reventada por la lujuria amazónica, es denominada la transamargura, la que une la miseria de la selva con la miseria de la catinga, el olor del negro miserable.

El puente Río-Niteroi, proyectado para 1971, fue entregado con tres años de retraso tras ser intervenidas las obras por el Gobierno federal, despilfarrarse 65 billones de cruceiros y cobrarse las vidas de 72 obreros e ingenieros. Fue el milagro económico brasileño, a cuyo resguardo se levantaron espectaculares fortunas y se dilapidaron los caudales públicos. Todo el prepotente y alardeador mangoneo político y económico que ahora encuentra su símbolo y su chivo expiatorio en Paulo Salim Maluf.

Crónica de una presidencia anunciada (13-1-1985)

Brasil, un gigante de más de ocho millones de kilómetros cuadrados poblado por 130 millones de blancos, negros y japoneses, saturado de recursos naturales, es en sí mis mo un continente propio con aqusadas diferencias sobre el resto de América Latina. Y, pionero de las intervenciones militares en el Cono Sur, sigue su propio modelo democratizador.

Unas elecciones directas en 1982 permitieron a cuatro partidos de oposición competir con el partido del régimen por las alcaldías, los Gobiernos de los Estados y los bancos del Senado y el Congreso federal y las asambleas legislativas estaduales. El Partido Democrático Social (PDS), menor instrumento de la dictadura, se enfrentó al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al Partido Democrático Laborista (PDT), al Partido Laborista Brasileño (PTB) y al Partido Laborista (PL).

El PMDB, primera fuerza de la oposición, es un conglomerado presidido por el ex presidente del Congreso Ulisses Guimaraes en el que cabe todo: desde los comunistas -constitucionalmente prohibidos, pero, de hecho, tolerados y hasta con órganos de expresión pública en las calles- hasta la derecha liberal. El PDT es el partido de Leonel Brizola -el carismático gobernador carioca, en excelentes relaciones con la socialdemocracia alemana occidental-, larga y profundamente odiado por los militares y que aspiraría a la construcción en Brasil de un gran partido socialista. El PTB, viejo partido laborista, adulterado por las conspiraciones castrenses, podría estar en trance de alcanzar una fusión con el PDT, de Brizola. Y, finalmente, el PL es un partido de sindicalistas, fuertemente apoyado por la Iglesia católica, liderado por el legendario Luis Ignacio Silva, alias Lula, héroe de los metalúrgicos de São Paulo y una suerte de Lech Walesa brasileño.

En aquellas elecciones de 1982 la mecánica electoral (no votan los analfabetos, quizá la mitad del país; en Brasil, la estadística sólo puede ser aproximativa), que favorece al medio rural -políticamente deprimido y controlado- en detrimento del voto urbano e industrializado, dio un triunfo al régimen. El Colegio Electoral -diputados federales, senadores y delegados de los parlamentos estaduales-, que constitucional mente elige al presidente por man dato de seis años, quedó constitui do así: PDS, 359; PMDB, 275; PDT, 30; PTB, 14, y PL, 8. La mayoría absoluta es de 344 votos, y el PDS podía tranquilamente el mar tes elegir al sucesor designado por el partido, Paulo Maluf.

Recuerdo de Lampedusa

El nudo gordiano quedó deshecho cuando el pasado año multitudes hambreadas se enfrentaron al Ejército en Sáo Paulo para saquear los supermercados, y especialmente cuando las manifestaciones promovidas por la oposición en reclamo de elecciones presidenciales directas -dos millones de personas en São Paulo, millón y medio en Río de Janeiro- alcanzaron proporciones insospechadas hasta para sus propios organizadores. En síntesis, el oficialismo comprende, como Lampedusa, que es preciso que todo cambie para que todo permanezca igual, y la oposición se refrena ante las masas en la calle ofreciendo a los militares como candidato presidencial al más conservador y moderado de sus progresistas: el socialcristiano Tancredo Neves.

El propio vicepresidente de la República, Aureliano Chaves, enfrentado por celos personales con el presidente Figueiredo, abandona el PDS,y funda el Frente Liberal. Liberales y PMDB crean la Alianza Democrática, que empuja a Tancredo Neves hacia la presidencia bajo los siguientes pactos: Asamblea Constituyente que democratice la Constitución y establezca la elección presidencial directa, reforma de la ley de Partidos, reordenamiento económico y social, prioridad para el Noreste -azotado por sequías crónicas-, mantenimiento de la economía de libre mercado, política exterior soberana y reforma agraria basada en el cumplimiento del estatuto de la tierra.

El PDS se disloca en una querella entre cuatro candidatos, a la que Figueiredo asiste impasible, eligiendo finalmente al menos indicado: al prepotente y corrupto Paulo Maluf. El PDS divide su voto en tres: quienes votarán discíplinadamente por Maluf, quienes votarán abiertamente por el candidato de la oposición -la votación es nominal y en voz alta- y quienes votarán en blanco. ¿Por qué este suicidio político? Porque tras las movilizaciones populares del pasado año todos entendieron el principio del príncipe de Lampedusa, que también se llamaba Tancredo. La mayoría oficialista optó por pasar sus votos a la oposición para moderarla y poder seguir regentando sus feudos estaduales.

Por supuesto, el proceso democratizador brasileño no termina el martes con la designación-elección de Tancredo Neves como primer presidente civil y opositor tras 20 años de dictadura castrense; precisamente será ese día cuando comience la difícil transición hacia la democracia. Para noviembre de 1986 están convocadas las elecciones legislativas, y en ese lapso el pueblo brasileño debe negociar la reforma democrática de su Constitución, la elección directa del presidente de la República y la recomposición partidaria; todo ello al margen de los graves problemas económicos-sociales que soporta el país: 100.000 millones de diólares en dwda externa, 235% anual de inflación, corrupción económica institucionalizada y miseria endémica.

De Tancredo Neves se espera que no agote su mandato y convoque elecciones anticipadas directas después de 1986 y antes de 1988. Todo dependerá de la recomposición del mapa político brasileño de cara a las legislativas de dentro de dos años. El PDS puede simplemente desaparecer o transformarse en un partido tradicional de la derecha conservadora. El PMDB es una alianza excesiva que habrá de romperse por sus alas indefectiblemente. Y los tres partidos laboristas convergerán presumibiemente en una socialdemocracia liderada por Brizola. Todo está en estado gaseoso, particularmente porque, con la excepción de los comunistas -a su vez escindidos en dos-, los partidos brasileños no son ideológicos, sino que responden a fuerzas centrípetas de intereses o personas.

Calor y 'rock'

Brasil asiste así un punto indiferente a las cercanías de esta presidencia anunciada. El país está en calma, soportando el verano de los trópicos, con el todavía presidente Figueiredo hospitalizado en Río de Jainero por sus problemas lumbares, díscutiendo sobre el error o acierto de Pelé afiliándose la partido de Leonel Brizola, urdiendo el inminente carnaval o polemizando sobre la validez o disipación del espectáculo Rock in Río.Las fuerzas armadas, autodepuradas de sus elementos fascistas, asistirán expectantes y hasta complacientes a la elección de Tancredo Neves. No habrá juicios ni reclamos por las violaciones de los derechos humanos, ni en Brasil existen madres de desaparecidos trabajando organizadamente, por más que existan desaparecidos y asesinados. La mayor y única esperanza de quienes aún creen en el poder reparador de la justicia es el procesamiento de unos cuantos militares y civiles por el descarado latrocinio perpetrado desde la Administración en estos 20 años. Por el momento, Tancredo Neves sólo especula, modestamente, con la posibilidad de poner fin a las mayordomías que benefician a los altos cargos públicos.

El salario mínimo -para quien lo pueda obtener- es de 70 dólares (12.500 pesetas), y el desempleo, sólo calculable en las grandes ciudades industriales como São Paulo. Figueiredo acaba de retirar su decreto abriendo las reservas indias a los buscadores de minerales tras ser convencido de que estaba dando respaldo legal a una nueva matanza de indígenas. En los Estados del Noreste, ejércitos privados de los grandes propietarios vagan asesinando a las familias que, huyendo de la sequía, se instalan en un cuadro de tierra junto a un pozo. La semana pasada, en Río de Janeiro la Policía Militar pasó una noche cercando una favela y disparando sin atreverse a entrar en captura de una banda. Casi todas las mañanas, los cuerpos de chicos de 14 años muertos a tiros son retirados de los arrabales cariocas tras haber intentado robar hilo de cobre.

En Río, las aceras y las arenas de las playas de Copacabana, Ipanema y Leblon despiden el olor acre de una de las mayores ofertas sexuales del mundo, y en los Arcos da Lapa, los más hermosos travestidos han arrebatado las veredas a las putas. Niños de ocho años (500.000 niños en Río sin escolarizar) que duermen en las playas intentan venderte una flor mustia o te imploran en las terrazas por los restos fríos de tu emparedado al pie mismo de edificios con pisos de 1.000 metros cuadrados y piscina individual en cada planta.

"Mire, usted", te comentan, "este país está maduro para la revolución, pero para la Revolución Francesa; esa es la que tenemos ahora que hacer".

9/1/85

Todo en Brasil indica que Tancredo Neves será el nuevo presidente (9-1-1985)

Una solitaria pancarta en la playa carioca de Copacabana y unas escasas pegatinas en algunos quioscos de periódicos o en las lunetas de los automóviles con la leyenda "Tancredo, já" saludan al próximo presidente de la República Federativa de Brasil. Ante la desolación del ambiente electoral, el cronista recibe una adecuada y merecida respuesta: "¿Ambiente electoral? ¿Por qué tenía que haberlo? En Brasil no hay elecciones: lo único que ocurre es que 600 señores, el próximo día 15, se van a reunir en Brasilia para elegir a Tancredo Neves presidente de la República; eso es todo".

Río de Janeiro se apresta para organizar y radiotelevisar a todo el país el festival-monstruo Rock in Rio que se inaugurará el próximo viernes y durará 10 días con la participación de figuras y conjuntos como Rod Stewart, Ozzy Osbourne, Quenn o el grupo español Barón Rojo (Barao Vermelho); fiesta lúdica y acaso depravada, de la que según sus organizadores ya daba cuenta Nostradamus en sus profecías anunciando que un gran acontecimiento disiparía a la juventud a comienzos de este año y en esta parte del mundo.Los informativos de la televisión dedican amplios espacios a entrevistar a sociólogos y jueces de menores, sobre las consecuencias previsibles de 10 días de rockjunto a las playas cariocas, entre imágenes del presidente, general Joáo Baptista Figueiredo, saludable, firmando decretos desde su cama del hospital Sáo José de Río de Janeiro donde ha sido operado de una lesión de disco.

No se hace la menor especulación sobre el resultado de las votaciones del colegio electoral formado por los senadores, los diputados federales y los delegados de los Parlamentos de los Estados. Cuando en la mañana del martes 344 miembros del colegio electoral reúnan el Congreso de Brasilia, y -la mitad más uno- hayan votado por el ex gobernador de Minas Gerais y viejo político Tancredo Neves (74 años), candidato de la opositora Alianza Democrática, el pueblo brasileño disparará las sirenas de sus fábricas y hará sonar las bocinas de los vehículos para saludar el comienzo del fin de la dictadura militar instaurada en 1964; en Río se echarán inmediatamente a la calle las escuelas de samba, que ensayan para los carnavales de marzo.

Tancredo Neves, en Brasilia redacta su discurso presidencial al país, y el desmoronamiento del partido oficialista y del candidato Paulo Maluf es tal que se revela hasta en los gestos protocolarios del presidente Figueiredo: recibió inmediatamente a Neves en su hospital carioca e hizo esperar horas a Maluf so pretexto de estar recibiendo informes de sus ministros.

División gubernamental

El partido gubernamental PDS se encuentra dividido al menos en tres fracciones de las que sólo una sigue disciplinada a Paulo Maluf, las otras dos corrientes votarán el martes una en blanco y otra directamente por Tancredo Neves sin abandonar el partido. En la misma forma en que Neves, un avezado pragmático de la política cuyas últimas intenciones siempre son un misterio no por secretismo sino por su arte de ceñirse a los vientos, logró un amplio consenso corno candidato de la oposición moderada y posibilista, Maluf, símbolo de la corrupción política nacional más descarada, no ha generado otra cosa que rechazos.Conociendo la desenvoltura de Figueiredo -un general-presidente nada banal- cabe suponer que desde la propia cúpula del Estado se ha procurado una salida escalonada de la dictadura que sólo encontraría legitimidad si es efectuada por la oposición y no por el oficialismo.

Tancredo Neves tendrá que proceder -así lo ha prometido- a la convocatoria de una asamblea constituyente que dote al Brasil de una Constitución democrática, tras la aprobación de la cual convocaría a elecciones presidenciales directas entre los dos y los cuatro años de su mandato presidencial de seis. Maluf mismo ha suscrito las intenciones opositoras.

Además, éstas son las condiciones que cimentan la elección de Neves; el propio gobernador socialista de Río de Janeiro, Leonel Brizola, no se cansa de repetir que esta elección es una designación y que es ilegítima, por más que la apoye. El inmenso peso de los problemas sociales que aplastan al país -miseria infrahumana junto a riquezas suntuarias y hasta extravagantes, corrupción y venalidad institucional, violencia social- sólo otorgan a Tancredo Neves un respaldo interino mientras continúe prometiendo unas elecciones directas que son la esperanza de los desposeídos de esta tierra.

El 40% de la última recluta militar hubo de ser rechazado por defectos físicos o psicológicos fruto de las privaciones. 40.000 flagelados por las periódicas sequías del noreste amenazan con el asalto a los almacenes de alimentos en su peregrinar de decenios hacia las costas atlánticas. En el noreste ya ha aparecido una subraza derivada de la infraalimentación durante generaciones y hasta los propios militares promueven el control de la natalidad ante las alteraciones genéticas del hambre.

Por lo demás, el país aguarda el advenimiento de Tancredo Neves en la más absoluta calma, acaso sólo molesto por la obligatoriedad del cinturón de seguridad para los automovilistas y la entrada en vigor el lunes de las reformas del Código Penal que pretenden detener el crecimiento de la rapiña callejera. De las responsabilidades militares por la represión en 20 años de dictadura ni se habla. Han sido muy claros: "Si procesan a un cabo tomaremos de nuevo el poder". Los plazos inmediatos tampoco ofrecen ninguna duda: el 11 Rock in Río y el 15 Neves presidente .

30/12/84

EL 'Plus Utra' volverá a atravesar el océano (30-12-1984)

El 22 de enero de 1986, 60 años después de su proeza aérea, el Plus Ultra volverá a despegar del puerto de Palos de Moguer para repetir su singladura hasta amerizar en el puerto de Buenos Aires. El periodista y piloto español Nicolás Valero, reactorista, comandante de vuelo en la flota europea de DC-9 de Iberia, junto a una tripulación de otros tres hombres aún no determinada, intentará repetir la hazaña de Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, el mecánico Rada y el fotógrafo Alonso.

La iniciativa del comandante Valero ha sido amparada por la Unión de Periodistas de España y recibe el apoyo de la compañía Iberia, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones español, el Instituto de Cooperación- Ibero americana y Construcciones Aeronaúticas, SA (CASA). Con la repetición del histórico vuelo, y además de otras consideraciones deportivas, se pretende trasladar a Argentina la solidaridad de los periodistas españoles con su dificil proceso democrático. Nicolás Valero y Eloy Castañares, secretario general de la Unión de Periodistas, se entrevistaron hace varias semanas con las autoridades argentinas competentes en el caso, que han dado todas las facilidades para la realización del proyecto.El Plus Ultra, que fue regalado por España el pueblo argentino, se encuentra en el Museo del Transporte de la ciudad bonaerense de Luján, donde quedó expuesto, tras ser utilizado durante cuatro años como avión correo con la Antártida. Se trata de un hidroavión militar dornier-wall de diseño alemán, fabricado en España por CASA. Construido en chapa y lona, monta dos motores en tándem de 450 caballos de vapor, lo que le permite desarrollar una velocidad de crucero de 140 kilómetros por hora. Con 1.000 kilogramos de peso, puede cargar 3.000 litros de combustible, que le otorgan una autonomía de vuelo de 3.000 kilómetros.

El aparato ha sido inspeccionado por el comandante Valero y se encuentra "mejor de lo que se esperaba". Los encastres del fuselaje permanecen sólidos y, básicamente, sólo será necesaria su remotorización, siguiendo los planos en poder de CASA. El Plus Ultra será trasladado a España en la bodega de un Jumbo de Iberia para esta reparación artesanal y el entrenamiento, durante 1985, de su nuevo piloto.

La segunda singladura del Plus Ultra repetirá la peripecia de Ramón Franco y sus compañeros: Palos de Moguer-Las Palmas de Gran Canaria-Puerto Praia, en Cabo Verde-algún punto del océano Atlántico donde deberá ser reabastecido por un buque cisterna Recife-Río de Janeiro-Montevideo-Buenos Aires. El vuelo se efectuará en las mismas condiciones que el primero: con el piloto y su acompañante con las cabezas al aire y los otros dos tripulantes con medio cuerpo a la intemperie en los puestos de quienes llevaban a su cargo las ametralladoras. El aparato carece de cabina cerrada. Sólo contarán con la inevitable ventaja de los modernos conocimientos sobre navegación y meteorología. El techo del avión en carga es mínimo y tendrá que volver a volar prácticamente a ras de las olas.

Acompañarán al comandante Valero en la aventura un copiloto que podría ser argentino (Franco no llevó copiloto, pero actualmente esta figura es exigida por las normas internacionales de navegación aérea), un mecánico y un fotógrafo o cámara, en representación de los periodistas españoles.

22/12/84

Lorenzo Miguel se retira hasta que se confirme la legalidad de las elecciones peronistas (22-12-1984)

Lorenzo Miguel, vicepresidente segundo electo del justicialismo en el contestado Congreso Nacional, ha renunciado a ocupar su cargo en tanto la justicia electoral no decida la validez de las elecciones partidarias. Miguel es secretario de Unión Obrera Metalúrgica y de las 62 organizaciones, los sindicatos de obediencia peronista.

Miguel ha publicado en los diarios porteños una carta abierta a sus correligionarios anunciando su paso al costado hasta que se clarifique judicialmente el último congreso del movimiento.Por su parte, Saúl Ubaldini, uno de los secretarios de la CGT unificada -y el más prestigioso-, renunció al cargo de secretario de trabajo para el que había sido elegido estando ausente en Roma. Permanecen en sus cargos José María Vernet, gobernador de Santa Fe, elegido como primer vicepresidente del justicialismo tras sólo 14 meses de militancia, y Herminio Iglesias, jefe del peronismo bonaerense, y secretario general del movimiento. No se ha recibido en Buenos Aires ningún mensaje de Isabelita Perón, reelegida presidenta del justicialismo. No ha hecho oír su voz ni para dar las gracias. En el diario porteño La Razón, dirigido por Jacobo Timerman, Prudencio el Reflexivo, un personaje de tira cómica, retrata la situación: "A veces pienso que Isabelita es una verdadera computadora; decisiones frías, intuición lógica; creo que lo único que le falta es hablar".

19/12/84

La mayoría 'reformista' del peronismo argentino impugna el liderazgo de Iglesias (19-12-1984)

"Herminio Iglesias es, después de López Rega, el hombre que mayor daño ha hecho al peronismo". "La dirección peronista elegida el domingo es una mafia dedicada a la política y que, mediante la violencia, la prepotencia y el fraude quiere quedarse con las estructuras del justicialismo". "Herminio Iglesias es cualquier cosa menos justicialista". Estas han sido algunas de las definiciones públicas más serenas de la mayoría peronista, que el pasado sábado huyó del teatro porteño Odeón descalificando así el congreso partidario controlado por Herminio Iglesias y Lorenzo Miguel.

La mayoría reformista tenía previsto plantear ayer ante la justicia electoral la nulidad del congreso oficialista, y sólo el verano y las inminentes vacaciones judiciales impedirán que el peronismo, el primer partido de la oposición, con cerca del 42% de los votos, sea intervenido por el poder judicial.Los reformistas, respaldados por todos los gobernadores peronistas menos uno -Vernet, de Santa Fe, elegido primer vicepresidente por el oficialismo, con sólo 14 meses de militancia-, todos los senadores menos uno y 70 de los 111 diputados justicialistas, además de por la mayoría de los congresistas del Odeón, rechazan la terminología divisionista. Insisten en que no hay fraccionamiento y que el único congreso válido será el de San Miguel de Tucumán, el 2 de febrero, convocado para las nueve de la mañana en el teatro San Martín de la capital norteña. Los reformistas desconocen a los dirigentes elegidos en el Odeón y, en un intento de no profundizar la sima abierta entre ambas fracciones, acata la anterior dirección partidaria, no menos herminio-miguelista que la elegida el fin de semana en minoría y entre gritos y patadas.

Insiste el reformismo en que no va a llevar a cabo su congreso, sino el congreso, y procura preservar la figura de Isabel Perón, aunque con inevitables reflejos condicionados: "La han elegido presidenta sin ni siquiera consultarla, y además ella no se entera de nada".

El reformismo, que ha instalado sus cuarteles en las oficinas del grupo de senadores peronistas, desdeña el enfrentamiento entre el peronismo de Buenos Aires -donde habita la mitad del país- y el provincial. Aducen que el poderoso peronismo bonaerense está controlado por el terror y récuerdan que Iglesias, pese a la mayoría justicialista provincial, perdió frente a los radicales las elecciones a gobernador.

El oficialismo guarda silencio y ya ha sufrido sus primeras deserciones: el neurocirujano Raúl Matera, elegido para una secretaría, ha dimitido de su cargo, y otro tanto se espera haga el líder sindical Saúl Ubaldíni -principal secretario de la CGT unificada- a su regreso de un viaje a Italia.

Por otra parte, el presidente Alfonsín, con una semana de retraso, se dirigió el lunes al país por radio y televisión para reflexionar sobre el primer año de su mandato. En un mensaje de 40 minutos, destacó los logros de la refinanciación de la deuda externa, el acuerdo de paz con Chile por el canal del Beagle y la recuperación internacional de la dignidad argentina. "Hay muy pocos casos", dijo, "donde se haya desmontado tanta porción de autoritarismo a tan poco tiempo del fin del autoritarismo".

La extrema derecha se hace con el control del peronismo (18-12-1984)

El Movimiento Justicialista ha quedado fracturado en dos tras su congreso nacional celebrado el pasado fin de semana en Buenos Aires, y la extrema derecha se ha hecho con el control del peronismo. La división es por ahora meramente formal entre oficialistas y renovadores -resultó imposible discutir ningún problema ideológico-, pero la gresca peronista puede abocar seriamente a la explosión del movimiento en taifas provinciales siguiendo la tradición del caudillismo argentino. Más de la mitad de los congresistas se retiró del cónclave autocitándose para el 2 de febrero en San Miguel de Tucumán.

El resto del congreso, ya sin quórum, bajo el dominio físico de los pistoleros y matones de Herminio Iglesias, caudillo del peronismo bonaerense, reeligió a Isabelita Perón como jefa del movimiento, repartiéndose los cargos de dirección efectiva. El congreso -el primero tras la derrota peronista en las elecciones de octubre de 1983-, cargado de violencia y amenazas, se celebró en el teatro porteño Odeón, donde el travestido Pawlovski triunfa ahora en Buenos Aires. "Gracias a Dios que se fueron", comentaban en la noche del domingo los responsables del local.El congreso estuvo organizado y dominado por los llamadosmariscales de la derrota, la alianza entre el líder del sindicalismo peronista, el metalúrgico Lorenzo Miguel, y el ultraderechista Herminio Iglesias, caudillo del peronismo en la provincia de Buenos Aires.

Lorenzo Miguel, que ostentaba la primera vicepresidencia partidaria -de hecho la jefatura del movimiento, dado el autismo político de Isabelita-, renunció al cargo días antes del congreso, tras asegurarse su elección como secretario de la poderosa Unión Obrera Metalúrgica en los comicios de normalización gremial que se están celebrando en Argentina. Para su puesto, promovió junto a Iglesias a José María Vernet, un contador público menor de 40 años, gobernador de Santa Fe, desconocido a escala nacional, manejable y hasta discutido políticamente en su propia provincia. Para Herminio Iglesias se fabricó a medida el cargo de secretario general, inexistente en la historia peronista.

Viaje a Europa

Lorenzo Miguel, retrocediendo hasta la vicepresidencia segunda, evitaba que otro sindicalista accediera a la dirección peronista, y como secretario de la Unión Obrera Metalúrgica y de las 62 organizaciones -los gremios de militancia justicialista-, mantenía las riendas del poder en el movimiento. Su socio, Herminio Iglesias, preparó su desembarco en el congreso mediante un rocambolesco viaje a Europa: a Roma voló oficialmente para entrevistarse con autoridades vaticanas y recabar información sobre el tratado con Chile por el canal de Beagle, y oficiosamente para tomar contacto con la Intemacional Fascista; aduciendo ser perseguido por los servicios secretos italianos se refugió en la Embajada argentina, de donde marchó a Madrid. A su regreso a Buenos Aires, aseguró que un hijo suyo de 26 años, que le sirve como secretario, había sido recibido por la viuda de Perón, quien le había transmitido bendiciones políticas para el padre. Iglesias no pudo concurrir a la entrevista por encontrarse "realizando llamadas al Vaticano".

Abierto el congreso en la mañana del sábado, los representantes peronistas observaron cómo se prohibía el acceso a la Prensa, al tiempo que ingresaban al Odeón las bandas de matones de Iglesias, desparramándose por los palcos. Caudillos del peronismo civilizado, como Carlos Menem, gobernador de La Rioja, quien hace un año defendía a Isabelita Perón y ahora abomina de ella, fueron insultados y pateados, necesitando protección policial a la entrada y salida del teatro. Los congresistas denominados reformistas -la mayoría- plantearon la reforma de la carta orgánica del movimiento y la elección de los cargos partidarios por elección directa de los militantes.

Para clarificar la composición del congreso, los reformistas exigieron también la elección de una comisión de poderes que revisara las credenciales de los congresistas. Las patotas y barras bravas de los palcos comenzaron a corear sus cánticos, a golpear sus bombos y a desparramar amenazas.

Una pistola bajo la mesa

Desde la presidencia, Lorenzo Miguel y Herminio Iglesias pre tendieron forzar una votación a mano alzada, entre gritos y pro mesas de muerte procedentes de los palcos. Los reformistas abandonaron la presidencia y otro tanto se disponía a hacer el pre sidente del congreso, Raúl Bercovich, cuando le mostraron una pistola por debajo de la mesa y reconsideró sabiamente su de cisión.

Al menos 345 congresistas -sobre 670- abandonaron el Odeón, entre ellos casi todos los gobernadores, todos los senadores y 70 diputados: prácticamente, la totalidad de los cargos elegidos libremente en las elecciones nacionales de hace un año. El domingo, en minoría y sin quórum, en franca ilegalidad jurídica y moral , entre el aplauso de cuadrillas de guardaespaldas, el congreso nacional justicialista reeligió a Isabelita como jefa del movimiento, quedando el gobernador Vemet como primer vicepresidente, Lorenzo Miguel como vicepresidente segundo, y Herminio Iglesias como secretario general.

El congreso oficialista, además, ignorando la deserción de los senadores y de 70 diputados, acordé oponerse en el Parlamento a la ratificación del tratado de paz con Chile recientemente votado favorablemente por la mayoría del electorado.

Así, el peronismo ha quedado técnicamente dividido en dos: los representantes directamente elegidos por el pueblo en las pasadas elecciones (los reformistas) y la dirección partidaria responsable de la derrota electoral (oficialistas), que utiliza como paraguas a la remota viuda de Perón.