El jefe de la diplomacia
argentina, Dante Caputo, anunció ayer en Ginebra, ante la Conferencia de
Desarme de la ONU, los deseos de su Gobierno de propiciar una cumbre de países
no alineados, "al más alto nivel político posible", con el fin de
"preparar una acción concertada en el plano internacional" para
lograr "la solución pacífica de los conflictos y apoyar las medidas de
desarme".
29/2/84
Prisión preventiva rigurosa en Argentina para el ex presidente Leopoldo Galtieri (29-2-1984)
El Consejo Supremo de las
Fuerzas Armadas determinó ayer imponer la prisión preventiva rigurosa para el
general y ex presidente argentino, Leopoldo Galtieri. Medida similar se espera
que sea aplicada al almirante Anaya. Se supone que la decisión, al menos en el
caso de Galtieri, presagia que sea aplicada la pena máxima.Por otro lado, el
comandante jefe de Instrucción de la fuerza aérea argentina, brigadier general
Alberto Simari, recientemente nombrado para el cargo, puede ser destituido o
puesto bajo arresto disciplinario tras un incidente en el que ha aflorado la
profunda división, e incluso antipatía, entre las fuerzas armadas argentinas.
La política militar del
Gobierno radical prevé una reducción de los presupuestos militares en un 30%
para 1985 y una reestructuración de las Fuerzas Armadas (los generales del
Ejército de Tierra han descendido de 66 a 18).
La primera reunión
interarmas para tratar el futuro del Ejército argentino, presidida por el general
Fernández Torres, jefe del Estado Mayor conjunto, terminó a los ponchazos, como dicen los argentinos. El
brigadier Simari se opuso en términos indescriptibles a la reducción
presupuestaria de la Aviación en favor de la Armada o el Ejército de Tierra.
Entre voces desaforadas,
Fernández Torres arrojó sus lentes al suelo, Simari abandonó la reunión y, ante
el respaldo que podría recibir de otros jefes de la Aviación, han tenido que
mediar el ministro Borrás y el propio presidente Alfonsín en lo que puede dar
lugar a una crisis en la aeronáutica argentina.
Contribución al cambio argentino (29-2-1984)
Pos películas contribuyeron
en Argentina al holocausto electoral peronista: La república perdida y No
habrá más penas ni olvido. La
primera es un excelente documental que retrata, en un montaje de cinemateca, la
decadencia -siempre descendiendo los peldaños de cada golpe militar- de los
últimos 40 años de este maltratado país; la segunda es una cruel y lúcida
descripción de la guerra civil peronista, que degeneró en la otra guerra civil,
secreta y sucia, entre argentinos contra argentinos.
No habrá más penas ni
olvido, proyectada en
Madrid en un ciclo selectivo, ha recibido en el Festival Internacional de Cine
de Berlín el Oso de Plata, pero en la República Argentina fue sancionada antes
de las elecciones de octubre como uno de los elementos que contribuyeron al
triunfo radical. De mediana factura fílmica, pero con la excelente contribución
del mejor elenco de los actores argentinos, relata un suceso real: el
enfrentamiento en un pueblecito bonaerense de la derecha y la izquierda del
peronismo; enfrentamiento a muerte, plagado de sangre y de desastres, también
de algo de humor porteño y hasta de ternura, pero manteniendo siempre como
referencia final el germen cainita del extraño puchero político que sólo supo
cocinar el general Juan Domingo Perón.
La película del director
Héctor Olívera se basa fielmente en la novela de Oswaldo Soriano del mismo
título. Soriano es un periodista deportivo argentino, redactor de La opinión, de Jacobo Timerman, celebrado por la
crítica literaria europea por otra novela: Triste,
solitario y final, en la que
desarrolla sus extrañas obsesiones literarias y personales entreverando una
historia en la que se encuentran el Gordo, el Flaco y el detective Philip Marlowe,
de Raymond Chandler. Una noche, Soriano regresó a su casa porteña como
cualquier periodista: estragado por los tragos, hastiado de su trabajo, solo y
sin la dudosa pero imprescindible ternura de una mujer. Escuchó un ruido en la
cocina. Un gato negro había entrado por la ventana abierta olfateando un resto
de sopa. "Es el gato negro de Marlowe", se dijo. Se sentó a la
máquina, escribió su primera novela de un tirón y, por razones innecesarias de
explicar, optó por abandonar Argentina durante el genocidio militar.
Ignorante de otro idioma que
no fuera el castellano, desdeñó España para encerrarse en una buhardilla de
Bruselas, donde los fonemas no pudieran contaminar su prosa, y escribió, aún en
mayor soledad y miseria, No
habrá más penas ni olvido: el
exacto retrato, ahora llevado al cine y premiado en Berlín, de un peronismo
donde encontraron acomodo desde José López Rega, brujo de la Triple A, hasta
Mario Firmenich, dirigente de los Montoneros.
Tango gardeliano
No habrá más penas ni
olvido es la frase
con la que comienza y termina uno de los más sentimentales tangos gardelianos: Mi Buenos Aires querido. Oswaldo Soriano toma la estrofa y,
superando las pebetasluminosas
como un sol, las quejas del bandoneón, el farolito de la calle en que nació y
que fue centinela de sus primeros amores, de las muchachas malevas, traza un retrato del peronismo que
había engendrado en su vientre la futura y secreta guerra civil de los
argentinos.
Y Soriano es peronista.
"Pero yo fui un niño que crecí odiando a Perón". Es la paradoja de
muchos hombres y mujeres de este país. La película fue tildada de electoralista
y de radical. Pero a la salida de los cines, como tras la lectura de la novela,
unos y otros, peronistas y radicales, no tenían otro remedio que admitir que así
fueron las cosas. La sangre comenzó dentro del propio peronismo y se extendió
como el aceite en una tela. Cuatro meses antes de un oso de plata en Berlín,
los argentinos ya habían premiado a esta película con el 52% de sus votos.
25/2/84
La penúltima Junta Militar argentina se encuentra ya en prisión preventiva (25-2-1984)
Con Leopoldo Fortunato
Galtieri en Campo de Mayo, Jorge Isaac Anaya en la Escuela de Mecánica de la
Armada y Lami Dozo en la base aérea del Palomar, la penúltima Junta Militar
argentina se encuentra ya en prisión preventiva por sus presuntas
responsabilidades en la derrota en la guerra de las Malvinas.Por delitos
comunes, relacionados con la desaparición de personas, continúan presos el
último presidente militar, Reynaldo Bignone, el general Camps y el contralmirante
Chamorro.
El almirante Massera,
triunviro en la primera Junta Militar, lleva ocho meses detenido, por su
presunta implicación en la desaparición del marido de su amante; y otros
generales, almirantes y brigadieres han ingresado también en prisión preventiva
por sus supuestos desfalcos cuando desempeñaban cargos de responsabilidad en el
Gobierno como alcaldes o gerentes de empresas estatales.
Detención de ex ministro
Para completar el panorama,
ha sido detenido el que fuera ministro de Educación de la primera Junta
Militar, por el presunto asesinato de su esposa, que acaba de aparecer suicidada, con un disparo en el pecho y otro en
la espalda.
Si a alguien le sobra
trabajo en la República argentina es a los jueces, civiles o militares, y, al
menos, todo este año constituirá un lento y pesado rosario de procesamientos y
juicios de una magnitud sin precedentes en ningún país desde la Segunda Guerra
Mundial.
Respecto a los juicios
militares, el primero que se solventará será el de las responsabilidades por la
guerra del Atlántico sur. Los triunviros ahora detenidos bien podrían quedar en
breve en prisión atenuada o incluso en libertad provisional, hasta su condena o
absolución por la Suprema Corte Marcial. Pero la impresión reinante es que los
militares serán severos con quienes perdieron la guerra profesional para poder
ser más clementes con quienes ganaron la guerra sucia.
En cuanto a la rapiña
económica que desfondó el país, el Senado resolvió el jueves por unanimidad
crear una comisión especial para investigar los delitos económicos perpetrados
durante el régimen militar.
La comisión de juristas denuncia al régimen de Guinea Ecuatorial (25-2-1984)
La Comisión Internacional de Juristas (CIJ) criticó ayer nuevamente
al régimen de Guinea Ecuatorial por no respetar el plan de acción de la ONU.
Melchor Eya Nchama, miembro del comité central de la Alianza Nacional de
Restauración Democrática (ANRD) denunció también al régimen de Teodoro Obiang
ante la comisión de Derechos Humanos de la ONU por "el carácter fascista de
la Constitución, impuesta al país en agosto de 1982".La comisión de
juristas se extendió en sus críticas sobre las lagunas constitucionales y, en
particular, sobre las disposiciones transitorias que impidieron que la elección
del presidente se produjera por sufragio universal, directo y secreto. Otra de
las anomalías, según la CIJ, es que el coronel Teodoro Obiang se autodesignase
presidente "hasta 1989".
24/2/84
El presidente Alfonsín recibe, tras dos meses de espera, a los líderes sindicales argentinos (24-2-1984)
El presidente argentino, Raúl Alfonsín, recibió ayer en la Casa
Rosada a líderes sindicales que llevaban dos meses pidiendo audiencia. Alfonsín
aceptó recibirlos inmediatamente después de su asunción, pero corno
representantes de sus respectivos gremios y no de la totalidad del sindicalismo
argentino. Finalmente, unos y otros han tenido que ceder, y a la Casa Rosada
han accedido los representantes provisionales de la Confederación General del
Trabajo (CGT) unificada, los (le la Mesa de Enlace y los de Los Veinte (estas
dos últimas organizaciones gremiales, discrepantes tácticamente de la CGT).
Saúl Ubaldini, principal interlocutor sindicalista, se mostró satisfecho del
encuentro, especialmente de que el presidente hubiera desmentido las
afirmaciones del ministro de Economía en su gira por Europa acerca de que el
sindicalismo argentino era "mafioso y fascista". Pero todo ha quedado
en palabras corteses. Sigue en pie el espinoso enfrentamiento a cuenta, de la
ley sindical, que debe ser refrendada por el Senado (donde los radicales son
minoría) tras haber sido sancionada por el Congreso en una sesión tumultuosa.
No obstante, la
ley que democratiza y normaliza los gremios saldrá adelante pese a la oposición
peronista, al contar el radicalismo con el apoyo de pequeños partidos
provinciales en el Senado. Donde los sindicalistas del justicialismo se harán
fuertes es en la inminente ley de Reforma de las Obras Sociales: hospitales,
guarderías, hoteles, tiendas cooperativas. Los sindicalistas quieren recuperar
su control absoluto; el Gobierno aspira a que todo ese tinglado económico sea
administrado paritariamente por una representación de los beneficiarios y otra
del Estado.
El brigadier
general del Aire Basilio Lami Dozo, triunviro en la penúltima Junta Militar,
declaró ayer ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas por sus
responsabilidades en la guerra del Atlántico sur, y también fue detenido,
aunque su caso se contempla con mayor simpatía que el de sus compañeros,
también internados, Leopoldo Galtieri y Jorge Isaac Anaya. La aviación no se
significó excesivamente en la guerra
sucia, y durante el conflicto de las Malvinas fue la única arma que
se empleó a fondo y que combatió con dignidad, inflingiendo severos castigos a
la Armada británica. Dentro de las Fuerzas Armadas, los aviadores son los
únicos que aún pueden reclamar algún respeto.
21/2/84
Buenos Aires tratará con Londres sobre las Malvinas, pero sólo si se discute la soberanía (21-2-1984)
Argentina está dispuesta a negociar con el Reino Unido sin
condiciones previas, "pero si Londres no está dispuesto a hablar de la
soberanía de las islas, para nosotros no tiene ningún interés sentamos a la
mesa de negociaciones", ha declarado el presidente de la Comisión de
Exteriores de¡ Senado, Adolfo Gass. Por otra parte, portavoces del Ministerio
de Asuntos Exteriores de este país reputaron ayer de falsas las especulaciones
del Financial Times de Londres sobre una posible conversación telefónica entre
el presidente Raúl Alfonsín y Margaret Thatcher.
No obstante, con
la mediación oficiosa de Estados Unidos se están dando pasos significativos
para recomponer en breve alguna suerte de diálogo. Ya el jueves pasado el Gobierno
argentino entregó una nota al Foreign Office, por intermedio de la embajada
brasileña en Londres, en la que propuso la reanudación de negociaciones
bilaterales sobre el futuro de las islas Malvinas en conversaciones globales
que incluyeran el tema de la soberanía, pero sin otorgarle prioridad.Tras la
propuesta argentina de sustituir las fuerzas británicas en las Malvinas por un
destacamento de las Naciones Unidas (oferta rechazada enérgicamente por el
Reino Unido), esto es lo más lejos que puede llegar el Gobierno de Raúl
Alfonsín: empezar a negociar teniendo la soberanía de las islas en la agenda de
las conversaciones, pero sin dar al espinoso problema un tratamiento de
prioridad en el tiempo.
Toda la
estrategia de la diplomacia radical conduce a retrotraer el conflicto a lo
establecido en la resolución 505 de las Naciones Unidas, que urgía a ambas
partes a reiniciar el diálogo; y todos los pasos de la diplomacia argentina
tienden a retomar las cosas tal como estaban antes del comienzo de las hostilidades
en el Atlántico sur. Hay que entender que para los argentinos la guerra fue un
error y la última demencia de una Junta Militar presidida por orates
alcoholizados. El pueblo argentino está altamente sensibilizado respecto a las
Malvinas, en un grado infinitamente superior -valga el ejemplo- al del pueblo
español respecto de Gibraltar. Ningun Gobierno argentino dejaría de negociar la
soberanía de las islas sin enajenarse el favor de la población.
Muy
probablemenbte en esta misma semana, y para acallar los rumores de diplomacia
secreta, el presidente Alfonsín dirigirá un mensaje a la nación explicando los
alcances de las ofertas argentinas al Reino Unido. En cualquier caso, todo lo
que no sea devolver el conflicto al 1 de abril de 1982, con reanudación de
relaciones diplomáticas, parece aquí tener escaso sentido práctico.
Detenido el
almirante Chamorro
Diplomáticos
argentinos estiman como muy favorable la mediación oficiosa estadounidense, que
está presionando con fuerza en Londres para que la primera ministra reduzca su
intransigencia. Otro factor de gran importancia es la actitud del pueblo
argentino en la posguerra hacia los británicos: no hay odio, no hay rencor, la
colonia británica hace su vida en paz y se relaciona abiertamente con los
argentinos; el director del minoritario pero prestigioso Buenos Aires Herald es Inglés, está casado con una argentina,
tiene hijos criollos y dirige todos los días su periódico.
En la madrugada
del domingo al lunes, el contralmirante retirado Rubén Chamorro arribó a
Argentina desde Suráfrica y fue detenido inmediatamente en el aeropuerto de
Ezeiza. En en apostadero naval del Río de la Plata espera su comparecencia ante
el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas. El alto tribunal militar le había
dado 10 días de plazo para regresar al país y responder de los cargos que le
involucran en la tortura y desaparición de al menos 4.000 personas en la
Escuela de Mecánica de la Armada, en el centro de Buenos Aires, de la que fue
director durante los peores años de la represión. Junto con el general Ramón
Carnps, Chamorro es uno de los exponentes principales y directos de la
violación de los derechos humanos en Argentina. Su regreso no tiene nada de
heroico: si no hubiera vuelto voluntariamente, se hubiera solicitado su
extradición a Suráfrica.
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