17/8/87

El Gobierno argentino busca con desesperación un acuerdo social (17-8-1987)

La brusca recaída de la situación económica y social argentina -que podría medirse, por ejemplo, en las tres huelgas de gremios importantes que se cumplen cada día, el índice creciente de la inflación, el mínimo aumento de salarlos (inferior en un 40% a la subida de los precios) o el descenso a la mitad del superávit en la balanza comercial- ha obligado al Partido Radical, en el Gobierno, a buscar casi con desesperación "el necesario acuerlo social y político" para consolilar el sistema, tal como lo define el presidente, Raúl Alfonsín.

Pero esa coincidencia, que se ásinuó a comienzos del año en las relaciones del Gobierno y los sindicatos, cuando Alfonsín nombró ministro de Trabajo al dirigente gremial peronista Carlos Alderete, parece nuevamente a punto de fracasar. El llamado "paquete de leyes laborales", impuesto como condición por los sindicalistas para reemplazar a la legislación que regía durante la dictadura, todavía no fue aprobado por el Congreso.

Después de ser votado favorablemente en la Cámara de los Diputados, la intensa presión de todos los empresarios, reunidos por primera vez para enfrentar al Gobierno y a los sindicatos, detuvo los proyectos de leyes en el Senado. El debate en esa Cámara fue postergado hasta después de las elecciones parlamentarias del 6 de septiembre.

Liberalización salarial

Alfonsín no firmó tampoco el decreto que iba a autorizar por fin la discusión libre de salarios y condiciones de trabajo, y les aseguró a los empresarios que vetaría los artículos conflictivos. Según ellos, las leyes "otorgan demasiado poder en las empresas y fábricas a las comisiones internas de trabajadores, y atentan contra la inversión y la producción". En realidad, la disputa no hace más que poner en marcha los mecanismos reflejos de una clase empresarial históricamente especuladora y poco comprometida con la democracia. Estas nuevas leyes laborales que ahora pretenden modificar no son comparables siquiera a las de países desarrollados, ni a las que el Parlamento argentino aprobó en 1974, cuando el país atravesó entonces otro breve período democrático.

La otra punta del acuerdo que busca Alfonsín se demoró por ahora hasta después de las elecciones del 6 de septiembre. Pero la campaña electoral transcurre con una calma notable. Resulta evidente que los dirigentes radicales y peronistas evitan lanzarse con los tradicionales agravios, Y admiten en cambio la necesidad de la cooperación cualquiera que sea el resultado en las urnas.

Profundos cambios

Alfonsín anticipó a los líderes de la llamada "renovación peronista" -que han conquistado al fin su partido y mantienen una buena relación con la nueva generación de dirigentes sindicales una serie de medidas que indican "profundos cambios" en la gestión política de su Gobierno. El presidente argentino, que aspira a la reforma constitucional y a su reelección como primer ministro, sabe que tras estas elecciones empieza la cuenta regresiva hacia las generales de 1989, donde se decide su estino.

La deuda externa y la alianza táctica de la ultraderecha civil, militar, económica y eclesiástica son los brazos y manos que ahogan sus aires de libertad.

18/7/87

La dirección justicialista reitera que no se pagará rescate por las manos de Perón (18-7-1987)

Cumplido el plazo, que caducó el pasado día 15, para entregar ocho millones de dólares por el rescate de las manos del cadáver del teniente general Perón y su sable de ceremonia, no se ha registrado la menor comunicación de los profanadores, en tanto la dirección justicialista se ha reafirmado en que nunca se pagará la extorsión.

El comisario general Juan Pirker, jefe de la Policía Federal, declaró en conferencia de prensa que los estudios forenses, aunque dificultados por la formolización del cadáver, pudieron precisar que el seccionamiento de las manos se llevó a cabo recientemente y con una sierra o cuchillo mecánico de alta velocidad. La pericia descarta que la amputación se hubiera efectuado a raíz de su fallecimiento o durante su enterramiento en la quinta presidencial de Olivos hasta el golpe de Estado de 1976.El comisario Pirker declaró también que la profanación tuvo que ser cometida por un mínimo de tres personas y que la Policía Federal se encuentra en la pista de tres sospechosos.

Por lo demás, el Gobierno radical está acelerando el trabajo legislativo en temas sociales haciendo concesiones a la oposición peronista y procurando restar argumentos a los sindicatos en un intento de alcanzar los comicios parciales del próximo 6 de septiembre con una relativa paz social.

Así, la Cámara de lo s Diputados ha aprobado la nueva ley sindical, que normaliza la existencia de los gremios intervenidos por la dictadura y subroga al Gobierno en las deudas contraídas por aquéllos bajo las juntas militares.

Ayer, también en la Cámara, se aprobó el seguro nacional de salud, que suplementa la cobertura sanitaria ofrecida por los sindicatos a través de sus obras mutuales y que garantizará la atención médica de toda la población. Ambas leyes deberán ser ratificadas por el Senado, lo que no ofrecerá problemas al haber sido pactadas con el peronismo ortodoxo y la cúpula sindical justicialista.

Reforma constitucional

La Cámara Baja abordará inmediatamente el proyecto de ley de reforma constitucional, cuyos puntos sobresalientes serían la creación de la figura del primer ministro responsable políticamente ante el Congreso -que por mayoría simple sancionaría su designación y podría derribarlo- y la derogación de la obligatoriedad de profesar la religión católica para acceder a la presidencia de la República.El primer punto permitiría la posible continuidad al frente del Gobierno de Raúl Alfonsín, dado que el presidente no es reelegible por periodos consecutivos. La estrategia radical apunta a la candidatura presidencial en las elecciones generales de 1989 de alguna figura venerable del partido, como pudiera serlo Juan Carlos Pugliesse, actual presidente de la Cámara de los Diputados, quien nombraría primer ministro al propio Alfonsín.

Ayer culminó la visita oficial de tres días del presidente brasileño, José Sarney, a Argentina, con una visita a Viedma, la futura capital. Ambos mandatarios acordaron institucionalizar salvaguardias mutuas al margen de las disposición del Tratado de No Proliferación Nuclear y con vistas a la utilización brasileña del uranio enriquecido en la planta patagónica de Pilcaniyeu. La cooperación nuclear entre ambas naciones adquiere notable importancia dados los recelos históricos entre Brasilia y Buenos Aires sobre la primacía atómica.

17/7/87

Argentina y Brasil estudian la creación del gaucho, unidad de cuenta común (17-7-1987)

La creación de una moneda de intercambio común -el gaucho- sería el más importante avance concreto en el proceso de integración económica argentino-brasileña, con ocasión de la segunda visita oficial del presidente José Sarney a su homólogo Raúl Alfonsín.

El gaucho, designación finalmente adoptada tras dudar entre patacón y UMAB (Unidad Monetaria Argentino-Brasileña), no será estrictamente una moneda sino un estado de cuentas para que el comercio entre los dos países no genere intercambio de divisas; lo único que se transferiría sería el saldo anual que a su vez quedaría como crédito para mayores exportaciones desde el país deficitario. El gaucho tendrá un valor de poco más de un dólar estadounidense.Otro aspecto importante de la reunión de ambos jefes de Estado se refiere a la cooperación nuclear por la que Brasil se beneficiará del uranio enriquecido argentino. Sarney y Alfonsín visitaron. ayer la planta secreta de refino de uranio de Pilcaniyeu, en la Patagonia, única en América Latina.

Esta nueva cumbre argentino-brasileña ha sido muy cuidada por las autoridades de Buenos Aires para compensar el deterioro que en la integración económica de ambas naciones pudiera sufrir el decaimiento político del presidente Sarney, la estagflación (inflación más recesión) brasileña, la posible remilitarización de la transición democrática del gigante vecino y las desconfianzas de los propios industriales argentinos.

Por ello se ha querido dar realce a un viaje que tenía como objetivo primordial la suscripción de 20 protocolos de cooperación cultural que pretenden potenciar la colaboración en materia cinematográfica, crear premios y estímulos conjuntos para la investigación y la crítica literaria o para la promoción de las industrias editoriales. Las películas brasileñas serán protegidas en Argentina como nacionales, y viceversa, y se crearán los premios nacionales de ensayo Tangredo Neves y José Hernández (autor del Martín Fierro).

15/7/87

Relevado en Argentina el subjefe del Estado Mayor del Ejército (15-7-1987)

El subjefe del Estado Mayor del Ejército argentino, general de infantería y paracaidista Fausto Miguel González, ha sido relevado de su mando y sustituido por el también general de infantería Miguel Wenceslao Abbate, hasta ahora agregado militar en Washington. Esta es la primera crisis importante en las fuerzas armadas desde las sublevaciones de la pasada Semana Santa.

El Jefe del Estado Mayor del -Ejército, general Dante Caridi, empeñado en recomponer la cadena de mando fracturada en mayo, pidió el relevo de su segundo al ministro de Defensa, Horacio Jaunarena. González se había negado a dimitir. La crisis ha sido planteada como una incompatibilidad de caracteres entre ambos jefes militares.Caridi ya había manifestado a sus colaboradores su molestia porque hubiera un piso tercero y un piso quinto en el cuartel general del Ejército, aludiendo a su despacho y al del subjefe cesado, desde los que se llevaban a cabo políticas divergentes. Tras los sucesos de Semana Santa el presidente Alfonsín procuró equilibrar la cúpula militar designando a González como segundo de Caridi y contra la opinión de éste.

González tomó interinamente el mando del Tercer Cuerpo de Ejército (Córdoba) y del 14 Regimiento de Paracaidistas de La Calera, en el que el mayor Barreiro inició la sublevación acuartelándose y negándose a comparecer ante la justicia federal por sus presuntas violaciones de los derechos humanos.

El general González era el hombre de los jefes y oficiales medios, en su mayoría pertenecientes a cuerpos de elite, como Barreiro y Aldo Rico, quienes propiciaron las rebeldías de Semana Santa. González, consciente de su ascendiente sobre la oficialidad joven, adquirió un protagonismo personal a espaldas de su jefe inmediato concediendo entrevistas periodísticas -en las que recomendaba a los políticos leer a André Malraux -acaso confundiéndole con Jean Larteguy- y tomando decisiones contrarias a la política de Caridi.

El detonante del cese

El detonante de su cese se refiere a la situación del mayor Barreiro. El paracaidista insubordinado fue declarado en rebeldía por la justicia federal y separado del Ejército, siendo posteriormente detenido. Tras su arresto se presentó voluntariamente ante los tribunales que le reclamaban y que se vieron obligados a desprocesarlo luego de la aprobación parlamentaria de la ley sobre obediencia debida que exculpaba sus presuntos crímenes, entre ellos el supuesto asesinato de cuatro hombres y tres mujeres.El general González le reintegró al Ejército, le restituyó su grado y le ordenó personalmente reincorporarse al servicio activo en el comando logístico de Palermo, en la capital federal, donde había permanecido dos meses preso. Estas decisiones son las que provocaron una incompatibilidad total entre el general Caridi y su segundo en la cadena de mando.

El general Caridi pretende recuperar para sí y para el generalato la obediencia de los planos militares intermedios presentándose como impulsor de la ley de obediencia debida.

El cesado González negaba que la sublevación de Semana Santa fuera tal, calificándola de mera falta de disciplina. González, tenido por un líder, cuando menos emocional, entre los cuadros medios levantiscos, representaba también el dolor de la infantería ante la designación de un artillero, como Caridi al frente del Ejército.

9/7/87

Alfonsín denuncia la existencia de una conjura golpista (9-7-1987)

El presidente Alfonsín denunció el martes la existencia de una conjura desesperada para subvertir la democracia, que planeará los próximos meses sobre las fuerzas armadas argentinas. El admonitorio discurso presidencial fue pronunciado en la cena anual de camaradería de las fuerzas armadas. "Se advierten claras manifestaciones", dijo Alfonsín, "de una estrategia desesperada de los que saben que se les escapa el tiempo para reimplantar el esquema de la decadencia".Raúl Alfonsín, además de anunciar reformas organizativas y educativas en el terreno militar, afirmó que como comandante en jefe ha ordenado sanciones disciplinarias contra los jefes y oficiales que formulen públicamente declaraciones políticas.

Veinticuatro horas antes, el brigadier Federico Alsogaray, presidente del Centro de Oficiales Retirados de las tres armas y hermano del líder de la Unión de Centro Democrático Álvaro Alsogaray (centro derecha), denunció una supuesta infiltración marxista en el Gobierno y en los medios de difusión.

También el martes, el ministro del Interior, Antonio Tróccoli, informó a la Cámara de los Diputados sobre la escalada terrorista. Estimó el ministro que en Argentina está operando una central desestabilizadora perteneciente a la ultraderecha, responsable de los últimos atentados con bombas, amenazas, propagación de rumores alarmistas y del profanamiento de los restos del general Perón.
A instancias de la bancada justicialista, la sesión informativa del ministro pasó a ser secreta hasta altas horas de la madrugada. Trascendió, no obstante, que Tróccoli apreció que la mutilación de las manos del cadáver de Perán fue reciente, descartando las versiones de que pudo haber sido profanado en 1976, bajo la Administración de Isabelita Perán y cuando los restos del general reposaban aún en la quinta presidencial de Olivos.

Tróccoli pidió un acuerdo entre el Gobierno y la oposición para neutralizar a los partidarios de la involución. Hasta el momento, las investigaciones policiales sólo han dado el fruto de la detención de Patricio Camps, hijo del ex general Ramón Camps, ex jefe de la policía bonaerense y condenado por violación de los derechos humanos bajo su mando.

En la madrugada de ayer, la custodia de la tumba del líder radical Ricardo Balbín, en el cementerio de La Plata, se tiroteó con un grupo de hombres no identificados que comenzó a disparar sobre el sepulcro.

8/7/87

Escasa repercusión del paro general contra la profanación de la tumba de Perón (8-7-1987)

Unas 20.000 personas asistieron en la tarde del lunes a la misa celebrada en desagravio por la profanación del cadáver del ex presidente argentino Juan Domingo Perón en la céntrica avenida del Nueve de Julio, en Buenos Aires. Sólo se registraron incidentes menores y anecdóticos. Él paro general pasó inadvertido en la mayoría del sector de servicios: el comercio, el transporte, los espectáculos funcionaron con plena normalidad, y la población convirtió el lunes en un segundo domingo, pero con las tiendas abiertas.

A la misa asistieron dirigentes justicialistas como Italo Argentino Lúder (candidato presidencial derrotado por Alfonsín) y Antonio Cafiero (ex ministro de Economía con Isabelita Perón y candidato a gobernador de Buenos Aires), y líderes sindicales como Saúl Ubaldini (secretario de la Confederación General del Trabajo) y Lorenzo Miguel (todopoderoso jefe de la Unión Obrera Metalúrgica). El radicalismo estuvo representado por Juan Manuel Casella (ex ministro de Trabajo y candidato a la gobernación de Buenos Aires en las elecciones del 6 de septiembre) y Enrique Nosiglia (principal asesor del presidente Alfonsín). También compareció el ministro de Trabajo, Carlos Alderete, peronista y sindicalista, con cuyo nombramiento el radicalismo ha comenzado a tantear la cohabitación radical-justicialista en el Gobierno.Casella fue agredido verbalmente en los términos de «judío hijo de puta" y «judío mentiroso" (lo es: judío) y fue protegido por el servicio de orden. Alderete, una cita leída del Papa y un telegrama del cardenal primado Aramburu recibieron sonoras silbatinas. Una pancarta y leyendas en las paredes cercanas rezaban: "Alfansín, robás las manos de Perón y das miseria".

Los jefes peronistas y radicales presentes, con mejor sentido, hicieron todo lo posible por permanecer juntos durante el oficio, llegando a abrazarse y besarse al darse la paz. El oficiante no aludió a Perán ni a la profanación de su cadáver, y Saúl Ubaldini cerró el acto brevísimamente y rogando una desconcentración pacífica, como así se hizo. En la madrugada del lunes, la investigación policial desarrolló un operativo espectacular, mediante tres helicópteros y lanchas de la Prefectura Naval, sobre el litoral del río Paraná, en el noroeste del Gran Buenos Aires. También se allanaron domicilios en varias localidades.

Por otra parte, una legión de peritos forenses y policiales volvió a encerrarse en el mausoleo de Perán, en La Chacarita, rastreando huellas y analizando los muñones del general. Fuentes policiales indican que las pesquisas se están centrando en un ex trabajador del cementerio municipal que podría haber colaborado con los profanadores.

El humor negro de raíz española de los porteños no ha tardado en florecer, y así se afirma que la calle de Juan Domingo Perón ha sido convertida en peatonal "porque le han quitado las dos manos". La frase de Evita poco antes de su muerte ("volveré y seré millones") se ha trocado, en atribución al general, en "volveré y seré muñones".

7/7/87

Alfonsín expresa a la viuda de Perón su pesar por la profanación del cadáver de su esposo (7-7-1987)

Tras sus reuniones dominicales con el titular justicialista, Vicente Leónidas Saabi, y con el abogado Juan Labaké, representante legal de María Estela Martínez de Perón, el presidente Raúl Alfonsín conversó telefónicamente con la ex presidenta, residente en España para expresarle su pesar por los vejámenes inferidos al cadáver de su esposo y asegurarle la colaboración de la justicia y la Policía Federal para esclarecer la profanación de la tumba de Perón.

Al senador Saabi, el presidente le ofreció la cadena nacional de radiotelevisión para que pudiera dirigirse al país. Así, a primeras horas de la noche del domingo, todas las radios del país y todas las televisoras privadas entraron en cadena con Radio Nacional Argentina y con Argentina Televisora Color (el canal del Estado) para que se escuchara y viera a un Saabi con corbata negra y voz compungida que instó "... a los compatriotas y compañeros peronistas a apretar los dientes y a contener nuestro dolor para elevar nuestros corazones a Dios y a no dejar desbordar nuestra repugnancia y nuestra justa indignación por este aberrante suceso"."Ha sido profanado el cuerpo de un grande", afirmó, "y se ha herido el alma de un pueblo. Se ha perturbado el descanso de unos restos venerados para encender la ira de los mansos. Se ha querido provocar y deshonrar para crear un clima de rencor y de infamia".

Prosiguiendo su política de desperonizar el suceso, Alfonsín firmó un decreto ayer dando asueto desde las dos de la tarde a todos los funcionarios públicos para que pudieran sumarse a la huelga convocada por la Confederación General del Trabajo en desagravio de Perón. Se señala la paradoja de que el Gobierno, que ha hecho notables concesiones en la discusión de las leyes laborales para impedir las huelgas de las grandes centrales sindicales, tiene ahora que sumarse a este paro en, vísperas del 9 de julio -festivo por ser el día de la patria- y de la quincena de las vacaciones de invierno.

Ha trascendido que el cadáver de Perón, pese a no haber sido erribalsamado, se encuentra, 13 años después de su inhumación, en bastante buen estado, librado de las humedades pútridas rioplatenses al no estar bajo tierra, y permanece protegido por mármoles y blindajes metálicos y acristalado. Forenses y tanatólogos continúan estudiando la posibilidad de que el cercenamiento de las manos haya sido anterior al 10 de junio pasado. En ello abundaría el hecho de que el orificio practicado en el cristal blindado que cubre el cadáver es demasiado angosto para haber podido aserrar las manos.

Perón, como Evita, tuvo un sueño eterno peripatético. Su cadáver no alcanzó a viajar tanto como el de su segunda mujer, pero habitó en dos tumbas. Tras ser expuesto en el Congreso de la nación, fue enterrado, junto a Eva, en una pequeña cripta instalada en los jardines de la quinta presidencial de Olivos. Cuando en 1976 el entonces teniente general Videla se hizo con el poder, decidió que los restos de la pareja fueran trasladados a un camposanto.

Mientras continúa la catarata unánime de reprobaciones a la profanación, la Policía Federal se encuentra en un punto muerto de sus investigaciones, sin el menor indicio sobre los asaltatumbas: las pesquisas así se extienden hasta los funcionarios de la necrópolis municipal por si hubiera habido colaboración con los saqueadores y hasta la Escribanía General del Gobierno, que guarda las 12 llaves especiales que cierran los candados del ataúd de Perón, por si alguien hubiera hecho copia subrepticia de las mismas.