30/4/84

Wilson Ferreira exige unas elecciones libres para Uruguay (30-4-1984)

Wilson Ferreira Aldunate, candidato presidencial por el Partido Nacional uruguayo (Blanco) a las elecciones de noviembre, inició el sábado en Buenos Aires su última etapa para regresar a su país y estimular unas elecciones sin proscripción de partidos o personas.

Ante más de 6.000 uruguayos exiliados en Argentina o llegados expresamente desde la república oriental, Ferreira pronunció en la cancha de la Federación de Boxeo Argentina un mitin de más de dos horas en el que pidió la movilización popular para presionar en este último tramo de la dictadura castrense. Anunció que estaba dispuesto a renunciar a su candidatura presidencial si los militares restituyen la vigencia de la Constitución antes de las elecciones, y afirmó que en breve volverá a Montevideo."No tengo vocación de preso", dijo, "ni ganas de someterme a una justicia atrabiliaria como la de los militares que ahora ocupan el poder, pero volveré cuando lo decida la dirección de mi partido, y será muy pronto. Harán de mí lo que el pueblo uruguayo, esté dispuesto a tolerar". El líder blanco, que tuvo magnas palabras de elogio para el general Líber Seregni, rechazó la posibilidad de unas elecciones a las que no puedan concurrir libremente todos los uruguayos.

Una radio montevideana transmitió 20 minutos del discurso de Ferreira y varias emisoras porteñas lo emitieron íntegro y en directo para que pudiera ser escuchado en la otra orilla del Plata. Fuentes del Partido Blanco estiman que la respuesta popular en el 1 de Mayo será decisiva para el rápido regreso de Ferreira a Montevideo. La entrada al país intentaría hacerse en un avión comercial o en uno de los transbordadores Buenos Aires-Montevideo, en compañía de la Prensa internacional, aproximadamente en el plazo de un mes. Se da por segura su detención al llegar al país, por estar reclamado por la justicia militar como "traidor a la patria".

El mismo sábado, los tribunales castrenses uruguayos emitieron requisitorias de busca y captura contra el hijo mayor de Wilson Ferreira, que preside la Convergencia Democrática, agrupación de exiliados de todas las tendencias políticas.

Finalmente, el Gobierno del dictador Gregorio Álvarez, Goyo, ha expresado sus quejas a la cancillería argentina por las deferencias y amparo encontradas por Wilson Ferreira en la República Argentina.

26/4/84

Alfonsín teme una posible libanización de Argentina (26-4-1984)

El presidente argentino, Raúl Alfonsín, coincidiendo con la primera crisis de su Gabinete, ha invertido el tono triunfalista y excesivamente esperanzado de sus intervenciones públicas aludiendo al peligro de una posible libanización del país. Con ocasión del centenario de la fundación de la ciudad de Tres Arroyos, afirmó el martes que "estamos afrontando una circunstancia difícil, tal vez la crisis más dura de la historia argentina. Hay que asumir el compromiso de reconstruir la nación con sentido moral, con fuerza y con las mismas convicciones con que hace 100 años lo hicieron los pioneros que vinieron a construir nuestra patria". No es una declaración que se haga con carácter circunstancial: "Yo pienso que o levantamos las banderas nacionales u otros levantarán en nuestra nación banderas que no son las nuestras, como ha pasado en Líbano".El término libanización se está poniendo sospechosamente de moda en Argentina. El trabajo político de los radicales en materia institucional, en la recuperación de los usos democráticos y en el difícil terreno de las responsabilidades por laguerra sucia militar puede calificarse de ejemplar; pero las consecuencias de la hiperinflación y de la crisis económica heredadas de de la dictadura comienzan a desmoralizar a la sociedad.

12/4/84

Suiza, un centro clave para 'blanquear' dinero (12-4-1984)

La detención del mafioso Gaetano Badalamenti en Madrid y el desmantelamiento de una banda internacional de traficantes de droga, con ramificaciones en Nueva York y Como (Italia) tiene importantes conexiones en Suiza. Hace aproximadamente dos meses, los tribunales de Lugano abrieron una investigación sobre dos sicilianos sospechosos que residían ilegalmente en el cantón. La recogida de datos y la coordinación de las policías de Lugano, Nueva York y Madrid permitieron, según el fiscal del Sottoceneri, Paolo Bernasconi detener en España al gran capo de la mafia siciliana. Según las investigaciones policiales parte de las grandes cantidades de dinero obtenido por la venta de heroína en Estados Unidos se canaliza hacia Suiza, especialmente, y otros países europeos, en forma de inversiones que blanquean el dinero de la Mafia. Los interrogatorios y las pesquisas de la policía de Lugano permitieron el pasado mes de febrero detener a decenas de personas y en una segunda fase el desmantelamiento en Italia de una banda de traficantes en posesión de 18 toneladas de hachís, 30 kilos de cocaína y un kilo de heroína.

30/3/84

Dificultades de Argentina para pagar los intereses de su deuda (30-3-1984)

Una cierta sensación de aislamiento viven las autoridades argentinas ante el problema de su ingente deuda exterior. Mientras México, Brasil y Venezuela ya han renegociado felizmente con la banca extranjera, el Gobierno de Buenos Aires continúa con la espada de Damocles de 2.700 millones de dólares de intereses vencidos y no pagados, sin contar los entre 45.000 y 48.000 millones de dólares de deuda externa global. Teniendo en cuenta que las exportaciones anuales del país no alcanzan a los 4.000 millones de dólares, puede hacerse una idea de las dificultades argentinas para soslayar una declaración formal de suspensión de pagos.La posición de los 230 bancos acreedores de Argentina es que el país cuenta con recursos para pagar, antes del próximo sábado, por lo menos 700 millones de dólares de intereses no cancelados desde octubre pasado. El ministro de Economía, Bernardo Grispun, ha prometido para antes del 12 de abril una carta de intenciones de pago dirigida al Fondo Monetario Internacional, y sus más próximos colaboradores han adelantado oficiosamente que Buenos Aires pedirá cinco años de moratoria y una tasa de interés para los préstamos no superior al 12%.

El temor estadounidense reside en que si Argentina logra una moratoria otros países latinoamericanos sigan su ejemplo. El miércoles se celebró una prolongada reunión en la residencia presidencial de Olivos entre Raúl Alfonsín, el ministro Grispun, el embajador estadounidense Frank Ortiz, y uno de los vicepresidente del Citibank, Williams Rhodes, titular de la comisión de orientación de la banca acreedora de la Argentina.

En la reunión se efectuaron llamadas telefónicas a la Casa Blanca, y trascendió que una próxima visita del canciller Dante Caputo a Washington podría reconciliar a la banca internacional con la argentina.

25/3/84

Un asunto estrictamente entre caballeros (25-3-1984)

En 1920, una ley uruguaya reglamentó oficialmente el duelo con carácter retroactivo para poner a bien con la justicia a un famoso político que había dado muerte en duelo al director de uno de los más importantes periódicos de Montevideo. Desde entonces, los lances de honor siguen celebrándose, casi siempre por motivos políticos. El ex candidato presidencial por la coalición de izquierda Frente Amplio Líber Seregni, liberado esta misma semana por la dictadura militar uruguaya, fue uno de los últimos protagonistas conocidos de un duelo entre caballeros.

El 2 de abril de 1920, Washington Beltrán, fundador, propietario y director de El País de Montevideo, abandonó su casa dos horas antes del amanecer. Dirigente del Partido Blanco, había publicado días antes en su periódico un artículo envenenado contra José Batlle, mítico líder del Partido Colorado: "¡Qué tupé, el rey del fraude acusa al Partido Nacional!". El mismo Viernes Santo, Batlle mandó sus padrinos a Beltrán, que aceptó el duelo. Ambos eran ateos, e incluso Beltrán prohibía que la palabra Dios se publicara en su diario con mayúscula.La mañana de su muerte, en las postrimerías del verano en el Río de la Plata, Washington Beltrán se vistió con una camisa inmaculadamente blanca y ropas claras y, armado de una raqueta de tenis para no alarmar a su soñolienta esposa, justificó el madrugón aduciendo que iba a practicar un deporte por el que jamás se le había visto interesarse.

En la entonces cancha de fútbol del Nacional, en el parque Central de Montevideo, esperaba Batlle enlutado de pies a cabeza. Los padrinos repartieron pistolas de duelo y fijaron el lance a 40 pasos y dos cargas. De perfil y apuntando a su ofendido, Washington Beltrán debió comprender antes de morir que aquel no era su mejor día en esta tierra. El Río de la Plata escupía densas vaharadas de niebla sobre la ciudad dormida, y mientras Batlle era sólo un dudoso contorno entre la bruma fluvial, él, de blanco, parecía un fanal encendido. A la palmada de un padrino, ambos abrieron fuego, sin acertarse; tras la segunda palmada, recargadas las armas, el director de El País regresó a su casa muerto.

José Batlle, artífice de la modernización uruguaya, podía ser considerado reo de homicidio con atenuantes, según el Código Penal de 1889. Para evitar la condena del prócer, el 6 de agosto de 1920 se promulgó la Ley 7.253, reformando varios artículos del Código y reglamentando el duelo, con efectos retroactivos. Desde entonces y hasta hoy, los lances de honor no sólo están permitidos en la República Oriental del Uruguay, sino que la ley, los ampara y los regula.

Producida la supuesta ofensa, los padrinos de ambas partes deben conseguir una solución amistosa evitando el duelo. Si fracasan en su mediación, deben formar un tribunal de honor, integrado por tres miembros: uno por cada padrinato y un tercero pactado entre los dos primeros. Este tribunal de honor es el que debe dictaminar si existió o no realmente la ofensa y autorizar o prohibir el lance. Para integrar el tribunal debe haberse superado la edad de 40 años y ser uruguayo o extranjero con más de 10 años de residencia. No pueden ser miembros del tribunal el amigo íntimo o enemigo de cualquiera de las partes ni los parientes de éstas dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad.

Si el duelo fuera inevitable, debe celebrarse a sable o espada -a filo y a punta o a ambos golpes-, o a pistolas y a dos cargas, siempre que no sean de precisión o repetición. El lance sólo puede hacerse a primera sangre, pero si de ella se infiriese la muerte de uno de los duelistas, el sobreviviente queda exento de persecución penal.

Sugestivamente decimonónico

Uruguay es un país sugestivamente decimonónico, en el que la política y el periodismo siempre fueron actividades simultáneas y confundidas entre sí, y el duelo entre caballeros siempre ha estado presente en las redacciones y en los parlamentos. En 1968, Jorge Batlle, director deAcción y líder colorado, descendiente de don José Batlle, fue seriamente ofendido por el senador de su mismo partido Flores Mora, que le acusó de haberse beneficiado económicamente por su previo conocimiento de una devaluación del peso uruguayo. Batlle estaba fuera del país, y Julio María Sanguinetti, entonces subdirector de Accióny ahora precandidato presidencial para las elecciones de noviembre, desafió al ofensor en nombre de su director ausente. Se batieron a sable, a filo y a punta, y a los 30 minutos de mandobles y estocadas, Sanguínetti hirió de un profundo tajo en la mano a su adversario.Jorge Batlle regresó al país y mandó a su vez sus padrinos al propio Flores Mora. Fue necesario esperar cuatro meses a que sanara la mano del ofensor para celebrar el nuevo lance. A los tres asaltos, también a sablazos, ambos se habían hecho una considerable carnicería antes de que los padrinos pudieran separar a los duelistas tras la primera sangre. El tribunal de honor dictaminó un empate.

El ultraderechista general Ribas, ministro de Defensa, retó a su presidente, Luis Batlle, y, siendo un excelente tirador de sable, decidió que la primera sangre de su adversario sería la última, dándole una estocada en el pecho que le tuvo a las puertas de la muerte. Ribas protagonizó junto a su camarada el general Líber Seregni, líder de la coalición de izquierdas Frente Amplio y liberado por la dictadura uruguaya el pasado lunes, el último lance conocido en Montevideo. Ribas le tildó de traidor a la patria por amparar a las izquierdas, y Seregni le mandó los padrinos. Esta vez, afortunadamente para Seregni, el duelo fue a pistola.

En 1971, al amanecer y en un regimiento montevideano, ambos se tirotearon por dos veces sin alcanzarse. Estos últimos y espaciados duelos de que se tiene noticia se celebraron al alba en el patio de algún cuartel (siempre había un militar entre los padrinos) o en los melan cólicos alrededores boscosos del aeropuerto interriacional de Carrasco. Pero la costumbre del reto siempre permaneció viva en el país mientras existió vida política. Wilson Ferreira, ahora candidato presidencial del Partido Blanco, proscrito y en el exilio, orador de lengua viperina y terror parlamentario de los Gobiernos colorados, recibía padrinos, hasta el golpe militar de 1973, prácticamente cada vez que hablaba. Nunca se batió, aduciendo su condición de católico, pero después argumentaba que tampoco podía aceptar el lance al no ser unos caballeros sus presuntos ofendidos; con lo que le llegaban renovadas remesas de padrinos por la nueva ofensa y recomenzaba el ciclo volviéndoles a recordar su fe.

A finales el pasado año, el intendente -alcalde - de Montevideo, Juan Carlos Paysse, y el ultraconservador Pablo García Pintos, ambos de la fracción ultraderechista del Partido Blanco, se retaron en el últilio intercambio de padrinos de que se tiene noticia. El tribunal de honor optó por no autorizar el duelo, y la primera y única sangre fue la de una revista secuestrada por relatar el desafío entre los dos prohombres colaboracionistas con la dictadura militar uruguaya.

Dado el carácter esencialmente político del desafio en el Uruguay -pueblo civilizado donde los haya, no se baten por mujeres-, mueve a sorpresa que aún ningún ciudadano le haya mandado los padrinos al general Goyo Álvarez, que todavía aspira a perpetuarse como presidente de esta decrépita dictadura. "Sería imposible", te comentan: "el duelo es un asunto estrictamente entre caballeros.

23/3/84

La liberación del general Seregni promueve los contactos entre la oposición uruguaya (23-3-1984)

Tras la liberación del general Líber Seregni, considerada por toda la oposición como un signo esperanzador de la intención de la dictadura de ir preparando el terreno para las elecciones de noviembre, se han incrementado los contactos entre los partidos y representantes del movimiento obrero para integrar nuevamente una multipartidaria que ofrezca un frente común en el diálogo con la dictadura militar.

Dirigentes del Partido Colorado (una especie de laborismo a la uruguaya), partido hegemónico que gobernó el país durante 98 años contra solo ocho años de Gobierno del Partido Nacional o Blanco (conservadores) ha recibido seguridades de líderes sindicales de extracción socialista de que, al contrario que en Argentina, el primer gobierno democrático no será hostigado por el sindicalismo; aunque los representantes obreros estimarían necesario un gobierno de coalición nacional para salir de la dictadura y la crisis económica.El Partido Blanco y la mínima Unión Cívica (la derecha de la democracia cristiana) aún no se han sumado formalmente a las conversaciones, pero se espera integren nuevamente la multipartidaria de partidos legalizados por el régimen. El caballo de batalla para un acuerdo final entre los políticos se centra en aceptar las elecciones con proscripciones o reclamarlas con entera libertad. Comunistas, socialistas y democristianos, reunidos en el Frente Amplio, permanecen proscritos, y su líder, el general Seregni, no puede ser elegido ni elegir durante dos años. Y el candidato presidencial de los blancos, Wilson Ferreira, en el exilio, también está proscrito y reclamado por la justicia militar por presunta traición a la patria.

Si el Frente Amplio continuara prohibido, muy probablemente el doctor Hugo Batalla, principal defensor del general Seregni, hombre popular y carismático, podría presentarse como independiente a la elección para recabar los votos que recibiría el general ahora liberado. No es el caso de Wilson Ferreira quien, controlando la mayoría absoluta de su partido, no aceptará unas elecciones sin su candidatura.

Más del 80% del voto uruguayo se reparte entre blancos y colorados,por lo que prácticamente el único obstáculo real -que no ético- para la celebración de las elecciones sería la desproscripción de Ferreira. Se estima en Montevideo que lo único que quieren los militares en el poder es que, por lo menos, regrese al país y se deje encarcelar por la justicia castrense durante algunas semanas.

De ser liberado y desproscripto, podrían celebrarse unas elecciones prácticamente a dos bandas entre blancos y colorados, dejando fuera al Frente Amplio, que propugnaría el voto en blanco. La realidad que los militares no terminan de asumir es que solo unas elecciones libres y sin prohibiciones podrán evitar el triunfo de Wilson Ferreira -la otra bestia negra de la dictadura junto a Seregni- al dividirse los votos jóvenes y radicales entre el frente Amplio y el partido Blanco.

22/3/84

Seregni elogia la transición española y se adhiere a la causa sandinista (22-3-1984)

Con elogios a la transición política española, agradecimientos a la solidaridad que llega desde nuestro país y adhesiones a la causa sandinista, el general Líber Seregni dio ayer su primera conferencia de prensa tras su liberación por la dictadura uruguaya. También dio su primer paseo en ocho años por la ciudad, marchando a pie hasta un consultorio médico donde se sometió a un chequeo.El bulevar frente al balcón de su casa parece una romería, siempre con un par de cientos de personas expectantes, que se convierten en miles al caer el sol.

Ante más de 200 periodistas uruguayos y extranjeros Seregni, en mangas de camisa, ante una bandera, en un piso lindero con su domicilio, recordó que sus primeras manifestaciones cuando estudiaba secundaria fueron en apoyo de la causa nicaragüense. Aludió al imperialismo estadounidense como grave amenaza para la libertad de Nicaragua y negó su participación en cualquier organización política que no fuera el Frente Amplio. "Cuando me encontraba en actividad militar me abstuve, acatando la ley", dijo, "de participar en política, excepto para emitir mi voto. Desde mi paso a retiro estoy absolutamente entregado al, frenteamplismo".

El general, todavía muy militar, extraordinariamente pulcro en su expresión verbal, siempre sonriente pero enérgico, sólo pareció perder por unos segundos su autocontrol cuando este enviado especial le preguntó si durante su cautiverio había sido sometido a torturas, malos tratos o vejaciones.

Tras un largo silencio y con un punto de crispación, como si fuera un tema que quisiera olvidar, contestó que había recibido "un trato de preso". "Toda prisión", afirmó, "vulnera los derechos humanos, y máxime si la prisión, como la mía, es injusta. Pero aquí me tienen y aquí me ven; no habrán sido muy difíciles las torturas padecidas".

Tuvo palabras elogiosas para la transición democrática española, que calificó de "muy sabia", y quiso transmitir un mensaje de especial agradecimiento a un grupo de mujeres madrileñas que le amadrinaron durante sus años de cautiverio. Eludió las preguntas sobre la táctica política inmediata de la coalición izquierdista Frente Amplio. No obstante calificó como de "hipótesis muy dudosa" la posibilidad de que el Frente entable conversaciones con las fuerzas armadas y declaró que la amnistía política y la completa autorización de partidos y personas eran condiciones indispensables para la pacificación.

Entrevista con Wilson Ferreira

Afirmó estar dispuesto a entrevistarse con Wilson Ferreira, líder exiliado del Partido Blanco, pero que esperaba poder hacerlo en breve en Montevideo y no en Buenos Aires. Respecto al futuro judicial de jefes y oficiales uruguayos, estimó que la situación era muy distinta de la de Argentina, pero que era necesaria una estricta justicía sin revanchismo ni odios.La conferencia se celebró sin que pudiera verse en la calle un solo policía, pese a que el Frente Amplio que lidera el general es una agrupación política prohibida; y varias emisoras transmitieron en directo las palabras de Seregni.