Ni la Stasi de Markus Wolf,
un periodista reciclado, previó la caída del muro de Berlín. Ningún servicio de
inteligencia discernió que un joven vendedor ambulante tunecino incendiara,
suicidándose a lo bonzo, la cornisa pobre del Mediterráneo. El Magreb, el otro
muro de contención frente al balneario europeo, y que se está desmontando por
ladrillos. El cinismo, la hipocresía y el fariseísmo de Europa, EEUU y, subsidiariamente, Israel y Jordania, han conducido al mayor
error de apreciación desde la carga de la Brigada Ligera en Balaklava. Por contener a los Hermanos Musulmanes de
Egipto y sostener el reconocimiento israelí, Barak fue mimado y armado por Occidente. El tunecino Ben Alí
era protegido de la metrópoli francesa.
A Hussein padre de Abdala de Jordania se le perdonó el setiembre negro,
genocidio palestino. Cuando el argelino
Bouteflika anuló las elecciones ganadas
por el fundamentalista GIA, miramos para otro lado porque olía mucho a
gas. Cuando Marruecos nos escupe decimos que llueve, porque la teocracia
respaldada por Francia y EEUU es una zanja contra el fundamentalismo.
Mauritania, en el borde de Al Qaeda del Sahel,
es una timba de chusqueros que reciben dinero de bolsillo y aviones
gratis. Recetarles democracia, cuando por décadas les hemos prescripto
satrapías y violación de derechos humanos como pecado venial, es propio de la
duermevela occidental, anestesiada, que
no advierte que la caída de éste otro
muro, abre un explosivo teatro de conflictos en las narices de la más exhibicionista prosperidad.
31/1/11
30/1/11
TIEMPO DE DESCUENTO (30-1-2011)
Un sacerdote y antropólogo, amigo personal, marchaba para un trimestre
a una Universidad estadounidense, y le bromeó en Barajas al guardia civil de
cacheos: “Cuídenme España, eh”. El agente, cazurro, le contestó: “Llevamos
siglos intentando destruirla, y aún no lo hemos conseguido”. Me viene la
anécdota de la mano de la rotunda afirmación de Mariano Rajoy en la convención
sevillana del Partido Popular: “España no es un caso perdido”. Lo veremos si
Zapatero o Rubalcaba o el Archipámpano de las Indias Occidentales, que tanto
da, se alzan en 2012 aunque solo sea con una minoría mayoritaria y continúan
gobernando una legislatura más, dibujándoles a los nacionalistas su acreditada
geometría variable. Me comenta el juez Ventura Pérez Mariño, de la Audiencia
Nacional, diputado por el PSOE, ajusticiador de Mario Conde, alcalde de La
Coruña, el odio de tantos españoles a Rodríguez Zapatero. No constato tal
inquina. Yo no le aborrezco, tal como no me inquieta la socialdemocracia. Sin
embargo muchos estamos en nuestro amistoso derecho de hacerle correcciones
fraternas: su talante soberbio que le hace humillar a ministros en Consejo, su
falta de preparación general que oculta bajo eslóganes de mercadotecnia, su
atrabiliaria creencia de que la socialdemocracia no debe administrar correcta y
solidariamente el capitalismo sino transformar a la sociedad mediante
imposiciones que empiezan en la escuela y acaban en el lecho conyugal, su
obsesión por desregularizar el sexo y la
familia tradicional, su extraño gusto por las Autonomías amplificadas, su
polarización entre Eros y Tanatos, su guerracivilismo maniqueo, su aparente
insensibilidad hacia los españoles sufrientes o su desprecio por los asuntos
económicos, sumado a un gusto por la política exterior haraposa. Quien se lo
haga obtendrá un esplendoroso perfil psicológico. Su cortoplacismo no es solo
una táctica de trabajo sino indigencia visual para atisbar el futuro. La
burbuja inmobiliaria ocupaba las primeras de los diarios ya en la segunda
legislatura de José María Aznar, y le estalló en la cara sin verla venir.
Durante dos años no solo negó la crisis financiera internacional sino que se
arrellanó en la solidez de la economía española. Ahora, conminado hasta por
Pekín y con Angela Merkel (la fracasada) de señorita Rottemeyer, reforma con
cuentagotas y a plazos porque no quiere presidir un relativo Estado de
Malestar, que será inevitable en la próxima década, endeudando a los hijos de
los que acaban de nacer. No es cierto que sea necesario que todo cambie para
que todo continúe igual, como pronosticaba el cinismo del Príncipe de Lampedusa;
hace falta que el PSOE pase a la oposición para renovar cuadros y repasar que
es eso del Nuevo Socialismo que nos han propinado. Por su propio interés. Lo
que no es posible es que a Iker Casillas le metan 12 goles, y pida prorroga.
En 1982 Felipe González, decía que le cambio consistía en que
España funcionara, y devolver a los españoles el orgullo de serlo. Pasados los
años estamos en las mismas. Para inscribirse en el censo electoral debería
sentarse plaza de escéptico, pero aquello lo puede intentar Mariano Rajoy. Ni
siquiera tiene las dos objetivas derrotas electorales que le achacan. En la
primera la Junta Electoral central debió aplazar los comicios ante un cerro de
cadáveres, Rubalcaba violando la jornada de reflexión y socialistas en
cuadrilla sitiando las sedes del PP. Y en los debates de las últimas
legislativas Zapatero y Pedro Solbes retorcieron los datos económicos,
mintiendo, embelecando y trapaleando “ad nauseam”. Pronosticar los malos
tiempos como hicieron Rajoy y Manuel Pizarro es agorero; prometer una falsa
Arcadia feliz convence a la abundante clientela del todo a cien. Mi lema es
aquel de cuando mi médica, jurando no dañarme, me jeringa como a una res: “Eres
más hipócrita y farisea que ZP”. Rajoy “we come”. Pero esta vez, sin niña, por favor.
Nota Bene.- Ortega en “La rebelión de las masas”: “Lo
característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el
denuedo de afirmar el derecho a la vulgaridad, y lo impone dondequiera”.
29/1/11
MENOS POR MÁS (29-1-2011)
Tendremos que cotizar más
años para cobrar hasta un diez por ciento menos de la pensión completa, y la
jubilación a los 67 años se flexibiliza. Un poco de todo como en la macedonia de fruta, y los
fondos privados de pensiones frotándose las manos. Es difícil la crítica ante
una reforma inevitable por la explosión demográfica de los años sesenta, la
posterior caída de la natalidad, la longevidad, y el éxodo de inmigrantes por
el desempleo galopante. Pero las formas
han sido muy maltratadas y pareciera que
el Presidente es aficionado a la dramatización
de los asuntos, cerrándolos a ultimísima
hora en una cena mano a mano con los amigos. No es serio que la reforma de
las pensiones se arme con los dos grandes sindicatos afines, dejando en la
puerta a los patronos y al primer partido de la oposición, con expectativas de
gobernar a corto plazo. Dentro de un par de años tendremos que reformar ésta
costrosa reforma. La bronca, está en la calle, y es inevitable que mucho voto
de izquierda se quede en casa cuando
toque. Además el objetivo último de ésta reforma no es hacer caja para el 2027,
sino ayudar a crear empleo, y de eso
nada se dice, y la tentación de llegar a los 67 corta el paso de los más
jóvenes. Pese a estar amortizado hasta entre los suyos, Zapatero vuelve a
presentarse como el gran urdidor, para, luego, remunerar a los
nacionalistas en el Congreso. El
Presidente se mueve en los comedores de La Moncloa como si gozara de mayoría
absoluta y no fuera el convidado de piedra. Al menos tendrá unos retales que
ofrecer a nuestra visitante Angela Merkel que viene de veedora.
27/1/11
REIVINDICACION DE FELIPE V (27-1-2011)
Los grandes historiadores,
zambullidos en archivos, olvidan en ocasiones la personalidad psicosomática de
los actores de los hechos, y luego tiene que venir un doctor Marañón a
explicarnos que Enrique IV el Impotente sí pudo ser padre de la Beltraneja, lo que
hubiera modificado el camino de España. Henry Kámen, uno de los más
distinguidos hispanistas que ha dedicado su vida a estudiarnos y entendernos
por encima de nuestras propias filias y fobias, hace más entendible a nuestro
primer Borbón anotando el desorden neurobiológico grave que le afectaba y que
pudo heredar de su madre, de la familia Wittelsbach, en Baviera. Hoy lo
tendríamos por bipolar, paciente de tristeza maligna o maniaco-depresivo de
periodo corto. El siglo XVIII no fue fuerte en psico-psiquiatría y los males
del monarca se interpretaron como indolencia o cabalgadura entre la lucidez y
la imbecilidad. Un informe de cámara confirma que el Rey cenaba a las cinco de
la mañana con las ventanas cerradas. Iba a la cama a las siete de la mañana y
se despertaba y tomaba su desayuno a las doce del mediodía. A la una de la
tarde, se levantaba y se vestía, oía su misa matinal a las tres de la tarde, y
al cabo de un rato almorzaba. Después de la comida no tomaba siesta y estaba en
su cuarto divirtiéndose con los relojes, leyendo o haciéndose leer, hasta las
dos de la madrugada en que llamaba a los ministros para el despacho. Su gran
Primer Ministro, Patiño, murió inesperadamente de este horario. Visitantes de
La Granja de San Ildefonso testimoniaban que el Rey emitía unos aullidos que espantaban y que una noche
aulló desde medianoche a las dos de la madrugada. No dieron con otra terapia
que traer de Londres al gran castriti, Farinelli, para cantarle arias, que le
calmaban, aunque exigía que le repitieran incesantemente cinco de ellas. Isabel
de Farnesio, una de las mejores reinas de España, culta, refinada, mecenas de
las artes, hábil diplomática, inteligente y leal a su marido, procuraba ocultar
estos desvarios, porque el resto del tiempo el Rey estaba atento, diligente y
en sus cabales. El 9 de julio de 1746 tras despachar con los ministros en el
Buen Retiro, durmió hasta las doce diciéndole a Isabel que tenía vómito. El
médico estaba fuera, a Felipe se le hinchó el cuello y la lengua y falleció en
segundos. Limpiando el cadáver con esponjas, la piel salía a tiras porque nunca
se lavaba y hubieron de dejarle sucio. Tenía 62 años. Una tragedia porque
Felipe V no era indolente, ni falto de talentos y se esforzó por hacer su
trabajo, pero no podía luchar contra una enfermedad hereditaria que ni siquiera
estaba diagnosticada, lo que no impidió que sus adversarios y enemigos le
lincharan con epítetos y que su figura quedara deformada por siglos ante los
propios españoles.
Kamen publica en “Temas de
hoy” este “Felipe V” que de seguro tendrá ampliación porque es difícil seguirle
la pista documental al Rey. En la Nochebuena de 1734 el Alcázar de Madrid
(donde ahora asienta el Palacio de Oriente) ardió como en combustión espontánea
quedando en pavesas los documentos de la Corona y los papeles de Estado, los
archivos de Marina, Indias y Hacienda, y más de 500 lienzos, entre ellos obras
de Rubens, Van Dyke, Tintoretto y Velázquez. Hubo que derribar los muñones de
los muros. Los Austrias habían dejado España declinante y el cambio de dinastía
despertó la codicia de Europa. El Rey Sol despidió al duque de Anjou antes de
ser Felipe V: “Ya no hay pirineos”, propiciando un solo pueblo franco-español.
Pero Felipe nunca abjuró del reino de España. Y traía la modernidad. Al entrar
en Madrid la Inquisición le invitó a un auto de fe y declinó su asistencia
ofendiendo al clero. La Guerra de Sucesión fue inevitable y el país se vio
inundado por tropas extranjeras con consecuencias que se arrostran hasta hoy,
como Gibraltar o la inquina catalana por la pérdida de sus fueros y el Decreto
de Nueva Planta. La abolición de los fueros de Aragón no fue absolutismo
francés sino centralismo castellano, y Felipe preservó los de Navarra y las
vascongadas. A los 23 años de reinado Felipe e Isabel eran conscientes de no
ser queridos por los españoles, y la enfermedad del Rey y su misticismo le
incitaron a la abdicación en su hijo Luis I de España, retirándose el
matrimonio a los bosques de Valsaín. Las viruelas mataron a Luis I a los 7
meses de reinado, volviendo la corona al enfermo padre, que culminó mal que
bien los cimientos del Estado moderno español. El pueblo no le comprendió y él
tampoco podía entenderse a sí mismo. Biografía académica y apasionante, de
lectura obligada para nacionalistas catalanes y para la familia.
25/1/11
FELIPE GONZÁLEZ (25-1-2011)
A los hombres con talante ( el Comandante Daniel Ortega) Felipe González les llama huevones. Su
alejamiento de Zapatero es ríspido, como subraya Mariano Rajoy. FG es poliédrico y puede ser duro en el trato.
Le he visto abroncar a los gritos a un Secretario de Estado, ante visitas. O
golpear una ventana que Carmen Romero se
empecinaba mantener abierta pese al frío que empeoraba su afonía. En 1996 no se
resignaba a perder, pese al tormentón, y
llamó a Jordi García Candau, director de
RTVE:” Si me ayudas acabo con el del bigote ”. Ya en la primera legislatura de
ZP le pidió un almuerzo en Doñana, en el supuesto que sería íntimo. Lo rodeó de
militantes y simpatizantes, impidiendo cualquier confidencia.” Sólo le faltó convidar a los guardabosques” .Felipe
rompió con Marx, desanudó lazos con Nicolás Redondo, que le aupó con su
ausencia al poder socialista, y se alejó de Alfonso Guerra que había sido su
cocinero, y procuran no encontrarse. Sobre ZP no es tan explícito como Joaquín
Leguina, pero destila el desconcierto y
el temor que florecen en el PSOE. Habla con mucha gente y ésta entiende que
Zapatero está siendo nefasto para España y el partido, y se cree un Mesías de
una nueva sociedad. Prolongar las agonías no es del gusto del amigo del doctor
Montes. Su mejor servicio a la nación será jubilarse doradamente, estudiar
Ecomía e idiomas y terminar la casa de León. Es como el chino del relato de
Charles Lamb que quemó la casa para asar un cerdo. Si ZP fuera caribeño habrían
bautizado con su nombre a un tornado. Lo siento por los buenos socialistas.
24/1/11
LA CANONJÍA DEL LORO (24-1-2011)
Cada vez que un lógico exhibe las
tijeras ante un presupuesto, los avechuchos argumentan con el chocolate
del loro. Así Mariano Rajoy cuando propone suprimir sinecuras a diputados y senadores, que
agravian al común de sus votantes. Si
sumáramos todos los chocolates de la
multitud de loros que habitan éste aviario, romperíamos el mercado
internacional del cacao. En su último mandato Felipe González anunció que España
no reunía una sola de las condiciones establecidas por el euro. Ya
Presidente, José María Aznar citó en su despacho a sus fontaneros y a José
Barea que tiene en su cabeza los Presupuestos de la democracia. En mangas de camisa, cortando por aquí y por allá,
reunieron las exigencias de Bruselas, sin rozar a los más débiles ni alarmar a los sindicatos. Aducen
los papagayos que sus
sinecuras compensan su bajo sueldo en
comparación a otras Cámaras europeas, pero olvidan equiparar la renta media de los españoles con la de
otros países de la UE. Además, cuando se nos exige rentabilidad, la lorería
la tiene muy baja y hasta vacaciones escolares. Es más, hay loros que ni siquiera
hablan a lo largo de las legislaturas y
sólo calientan la percha en que se
posan. Rajoy debe ir más allá porque por encima y por debajo del Congreso hay
demasiada inutilidad subvencionada. Para que el parado de larga duración crea
en algo necesita gestos. Lo que observa
ahora es aquello de Santiago Rusiñol: “La vida es como el palo del gallinero: larga pero llena de mierda “.
SENADO POLIGLOTA (24-1-2011)
He asistido como consorte a
numerosos Congresos Internacionales de Cáncer. Me empotraban en el “Lady Program”
junto a las señoras y me llevaban por ahí a comprar lencería. En Estocolmo me
escapé, yendo donde se celebraba el Simposium. Se daba un enredo con unos
catalanes que presentaban una comunicación muy esperada, pero solo accedían a
discutirla en catalán. Fue vano que el director del Congreso les recordara que
el inglés se había convertido en “lingua franca” científica. Les ofreció un
traductor catalán-inglés, y no lo había en toda Suecia. Cuando empezaron a
disertar en catalán los galenos, que no entendían nada, se levantaron a estirar
las piernas. Cuando salieron los irreductibles hijos catalanes de Hipócrates
iban con el mentón alto, satisfechos del triunfo de la nada. Si la Cámara de
los Comunes establece la traducción inglés-galés-gaélico-escocés, el “Big-Ben”
deja de dar las horas y se materializa el espíritu de Cromwell. Senado: la
Torre de Babel en la plaza de la Marina Española.
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