17/4/87

Un grupo de oficiales sublevados pide una ley de amnistía y la destitución del jefe del Estado Mayor (17-4-1987)

A las cinco de la tarde de ayer, hora argentina (las 10 de la noche hora peninsular española), miles de personas corrían bajo la llovizna de este inclemente otoño porteño por Corrientes arriba, por la avenida Libertador, por Callao, desde los barrios emigrantes de La Boca, camino arriba de la española avenida de Mayo, todos hacia la plaza de los dos Congresos, donde se alza el gran edificio neoclásico que alberga al Senado y a la Cámara de los Diputados.

En un Buenos Aires vaciado por el Jueves Santo, feriado oficial, era indescriptible la multitud que se dirigía hacia el Parlamento. Los colectivos del transporte urbano acarreaban gratuitamente a los manifestantes y fueron movilizados los autobuses escolares para transportar ciudadanos hasta el centro porteño. Miles de banderas argentinas, miles de banderas rojinegras -radicales-, miles de personas tocadas con la boina blanca de la Unión Cívica Radical. "¡Viva la democracia!" "¡Abajo los milicos!" Bailes y cánticos síncopados, camino de la plaza de los dos Congresos.

El vesnertino La Razón titulaba a las cinco columnas de su formato sábana: "¡Viva la Constitución!" El actor español José Sacristán, presente en la manifestación, muy popular en Argentina, era entrevistado por las televisiones y emisoras de radio. La gran metrópolis del Cono Sur, abandonada por el puente de Semana Santa, se reconcentró sobre sí misma para colmar los alrededores de la sede del Congreso.

Desde la mañana de ayer, desde antes de las ocho, líderes políticos, sindicales, empresariales, figuras intelectuales como Ernesto Sábato o el premio Nobel Federico Leloir, acudieron a Casa Rosada -sede oficial de la presidencia- para interesarse por la situación militar creada en Córdoba -segunda ciudad del país, iniportante centro industrial y universitario- por el ya ex mayor Ernesto Guillermo Barreiro y subarreirazo.

Barreiro, reclamado por la justicia civil como presunto director del centro clandestino de detención La Perla, oficial de inteligencia responsable de los interrogatorios de los ciudadanos desaparecidos en la provincia, supuesto responsable de la desaparición definitiva de cuatro mujeres y tres hombres, reclamó para sí el fuero castrense y, en traje de fajina, se encerró en el Regimiento número 14 de Infantería Aerotransportada acantonado en La Calera, en las inmediaciones de la capital cordobesa.

En el momento de transmitir esta crónica, el ex mayor Barreiro -separado de las Fuerzas Armadas por el Ministerio de Defensa ante su rebeldía mantiene su posición, ha ordenado excavar trincheras en torno a su acuartelamiento y, ha emplazado frente a él dos baterías de morteros y varios apostamientos de ametralladoras.

Un duro videlista

Sus superiores jerárquicos del tercer cuerpo de Ejército comandado por el general Fichera -uno de los más duros videlistas bajo la dictadura- no han atendido las órdenes superiores que pedían el arresto del rebelde por la Policía Militar y se encuentran técnicamente, o acaso literalmente, en situación de insubordinación.

Por una parte aducen no desear un derramamiento de sangre entre camaradas de armas, y de otra parte dos capitanes de Estado Mayor del Tercer Cuerpo han declarado por emisoras de radio que las tropas de la guarnición cordobesa no acatan las órdenes del jefe del Estado Mayor del Ejército, Héctor Ríos Ereñú. "Ese tipo", según sus palabras textuales, "no tiene nada que mandar en el Ejército".

Desde primeras horas de la mañana y ante el temor de una, reacción por simpatía en cadena, de otras unidades, el Gobierno convocó a la ciudadanía a congregarse a las cinco de la tarde ante el Congreso de las dos Cámaras.

Todos los partidos políticos parlamentarios emitieron comulnicados de apoyo a las instituciones democráticas y la Confederación General de Trabajadores (CGT) se sumó sin ambages a la manifestación frente al Congreso. Los sindicatos que mantenían. huelgas sectoriales las suspendieron inmediatamente para facilitar el traslado de las masas al centro porteño en repudio de lo que aquí se entiende como el tejerazo de Córdoba.

Alfonsín convocó a ambas Cámaras y a dirigentes sindicales, empresariales y sociales para informarles sobre la situación de rebeldía del todopoderoso tercer cuerpo del Ejército.

Las noticias de Córdoba, en la caída de la tarde, no han mejorado. Se mantiene incólume el baluarte del 14º regimiento de infantería aerotransportada y los jefes y oficiales del tercer cuerpo del Ejército continúan afirmando que acallan la Constitución pero no las órdenes del Jefe del Estado Mayor del Arma.

Un avión oficial ha despegado de Buenos Aires rumbo a Córdoba transportando al secretario general del Ministerio de Defensa y a varios generales portadores de órdenes estrictas del ministro. Su suerte es incierta. Tanto pueden ser obedecidos como arrestados.

En tanto, frente al Congreso de los Diputados y Senadores ¡a multitud ha empezado a cantar el himno nacional. En las pausas, una voz se ha sobrepuesto sobre las otras gritando "¡Viva Perón!" Otra ha sobregritado: ""¡Viva Alfonsín!" Todo un coro ha replicado: "¡Viva la democracia!" "Dictadura o derriocracia" es la consigna.

Y miles de voces de consurio gritan desaforadas en la calle mientras los cuerpos saltan: "¡Paredón, paredón / paredón, paredón / a los milicos / que cagaron la nación".

El Tercer Cuerpo de Ejército que se despliega desde Córdoba por el centro geográfico relativo de la nación es una de las más poderosas agrupaciones de las Fuerzas Armadas argentinas. Su sentido elitista se encuentra reforzado por la historia: dada la extensión de su jurisdicción militar y su potencia de fuego no se puede dar un golpe de Estado en Argentina sin su anuencia.

El tercer cuerpo, además, encontró bajo la dictadura militar de 1976-1982 un jefe y un guía espiritual: el teniente general Luciano Benjamín Menéndez, tío camal del general del mismo apellido que rindió las Malvinas a los británicos. El Menéndez puro y duro estuvo en el borde de alzarse en armas contra el presidente, teniente general Videla, por considerarle excesivamente blando y condescendiente con la subversión de izquierdas -cuando ésta estaba siendo triturada y algo más que diezmada- y alcanzó celebridad gráfica internacional cuando fue retratado empuñando un cuchillo de combate y lanzándose contra unos adolescentes que le tildaban de asesino a la salida de un canal de televisión.

Menéndez se encuentra en prisión preventiva en los propios cuarteles cordobeses de su tercer cuerpo y su influencia sobre la oficialidad es lo suficientemente grande como para que el Gobierno llegara a estimar la posibilidad de trasladarIe a Buenos Aires hasta la resolución de su juicio.

En junio del año pasado, el presidente Alfonsín decidió girar una visita al vientre de la bestia, o sea, al Ejército. Inspeccionó el cuartel general de la unidad mientras su custodia descubría una bomba de manipulación remota bajo el desagüe de una carreterita por la que debía circular el presidente. La investigación sumarial sobre el atentado frustrado fue cerrada ante la imposibilidad de encontrar testigos incriminatorios.

16/4/87

Argentina llega a un acuerdo con la banca acreedora para refinanciar la deuda externa (16-4-1987)

Argentina alcanzó un acuerdo en la noche del pasado martes con la banca extranjera para renegociar su deuda externa, que asciende a unos 53.000 millones de dólares. Los detalles del compromiso serán expuestos la madrugada del miércoles al jueves, hora peninsular, por el ministro de Economía argentino, Juan Vital Sourrouille, y el secretario de Estado de Hacienda, Mario Brodersohn, aunque ya se sabe que la solución contempla una refinanciación a 19 años, de plazo, con siete de gracia, y una sobretasa igual a la mexicana.

La renegociación de la deuda con los bancos es considerada aquí como un rotundo éxito político. El ministro Sourrouille comunicó los detalles del acuerdo al presidente durante una cena el pasado lunes y Raúl Alfonsín brindó por ellos con los comensales.Los puntos más destacados del acuerdo que renegocia un paquete de 30.000 millones de dólares de deuda externa son los siguientes:

1. Plazo de vencimiento de obligaciones a 19 años, con siete de gracia; plazo inferior al obtenido por México que logró 20 años.

2. No habrá vencimiento de capital que atender hasta 1994, aunque, obviamente, seguirán pagándose como hasta ahora los intereses correspondientes.

3. Argentina obtiene un préstamo de dinero fresco por 1.900 millones de dólares a un plazo de 12 años con cinco de gracia, con una sobretasa de interés igual a la que paga Venezuela: 0,875%. La financiación de otros 250 millones de dólares de préstamos aún no ha sido establecida.

4. La sobretasa de interés sobre el paquete de los 30.000 millones de dólares de deuda renegociada será, como la que paga México, de 0,8125%.

5. La tasa de interés que regirá el acuerdo será el libor (precio del dinero en el mercado interbancario de Londres).

6. Dado que poco más de un centenar de bancos controla el 90% de esta parte de la deuda externa argentina se dispondrá un exit-bond para reducir el número de acreedores; el bono será a 25 años de plazo y con un interés del 3% anual.

En Buenos Aires, el presidente del Banco Central, José Luis Machinea, calificó el acuerdo como de histórico y el vicepresidente de la República, Víctor Martínez, afirmó que el arreglo entre Argentina y la banca acreedora carece de precedentes.

Los términos obtenidos por Buenos Aires son considerablemente más favorables que los logrados en la renegociación de 1985 y superiores a los obtenidos por México.

Ahorro de divisas

Se destaca aquí el avance que supone para Argentina pasar del oneroso prime rate (tipo preferencial) estadounidense al libor, lo que permitirá un considerable ahorro de divisas. También se realza la obtención argentina de que cada dólar de su deuda externa que sea convertido a la moneda, local -el austral, que sustituyó al peso- para invertir en el país vaya acompañado por un dólar de inversión nueva.Políticamente el acuerdo refuerza al Gobierno radical del presidente Alfonsín, socavado por una contínua crisis militar originada por el rosario de procesamientos por violaciones de derechos humanos durante la dictadura.

De otra parte la banca internacional acreedora, en un principio dura e intransigente ante la renegociación, ablandó sus maneras ante sugerencias de la Administración Reagan y ante la firmeza de los negociadores argentinos que se supieron recostar sobre la reciente suspensión unilateral de pagos brasilera.

El Gobierno argentino, entre los latino americanos que sufren problemas financieros, es el más reticente para hacer frente a sus obligaciones a una suspensión unilateral de pagos. Esta predisposición ha terminado, sin duda, jugando a su favor.

8/4/87

La plaza de Mayo se desborda para recibir al Papa (8-4-1987)

La plaza de Mayo, entre la catedral metropolitana y la Casa Rosada, se llenó en la noche del lunes con más de 10.000 personas que se concentraron para saludar al papa Juan Pablo II, poco después de su llegada a Buenos Aires. En la mañana de ayer, el Papa se trasladó a Bahía Blanca y luego siguió a Viedma -futura capital de la República-, en el sur patagónico; a Mendoza, en las faldas de la cordillera andina, y a Córdoba, centro geográfico relativo del país y segunda ciudad de la nación, donde habrá pernoctado.

En la Casa Rosada, antes de acceder a los balcones de Perón y Evita para responder a la multitud que lo aclamaba, Juan Pablo II se dirigió en el salón Blanco a los ministros y legisladores argentinos. Por primera vez, el Papa aludió al respeto de los derechos del hombre y les dijo: "Será siempre deber insoslayable de la autoridad pública la tutela y promoción de los derechos humanos, incluso en situaciones de extrema conflictividad, huyendo de la frecuente tentación de responder a la violencia con la violencia".Por lo demás, el núcleo del discurso papal ante los políticos estuvo centrado en la defensa de valores morales genéricos que, al menos aquí, fueron relacionados con los buenos usos y costumbres que preocupan a la Iglesia local: el llamado destape, el cine y la prensa pornográfica o simplemente erótica, la futura legislación sobre el divorcio.

La seguridad en torno a la figura papal es calificada por la propia Prensa argentina como de espectacular. Ciertamente, ningún jefe de Estado nacional o extranjero había sido protegido en pleno centro como el Papa, cuyos viajes urbanos van amparados no ya por los motoristas de la policía federal, sino por automóviles que cercan férreamente lalimousine blindada papal. El contraste entre la seguridad de Juan Pablo II y el desplazamiento diario de Raúl Alfonsín desde su domicilio, en la Quinta de Olivos, a la Casa Rosada, parando en los semáforos, es notorio.

Cansancio papal

No menos advertible es el cansancio del Pontífice -"aquí hace mucho más calor que en Chile", afirmó por los micrófonos de la catedral-, así como sus repetidas alusiones públicas a la grandeza geográfica de esta nación y de la metrópolis del Cono Sur. Alfonsín, en su recepción en la Casa Rosada, continuó insistiendo en el problema de los derechos humanos y piropeando al Papa como a su paladín. Como queda escrito, el cansancio del Papa no llegó a tanto como para aceptar la evidenteprovocación, y Juan Pablo II se limitó a la lectura sólida de sus papeles plagados de citas evangélicas.

7/4/87

Alfonsín recibe al Papa con un discurso de agradecimiento (7-4-1987)

Juan Pablo II, audiblemente resfriado, llegó ayer a Buenos Aires a las cuatro de la tarde, hora local, (nueve de la noche, hora peninsular procedente de Chile. El avión de Lachile aterrizó en el aeropuerto metropolitano Jorge Newbery, destinado a vuelos de cabotaje y al puente aéreo con Montevideo, en la ribera del río de la Plata y a pocos minutos del centro urbano. Veintiún cañonazos saludaron al Pontífice mientras era recibido por el presidente de la República, Raúl Ricardo Afonsín, y su esposa, Florenza Barrenechea. El presidente argentino le dio la bienvenida en un discurso en el que las palabras Le gratitud se repitieron: gratitud por la paz trasandina lograda por este Papa tras estar Chile y Argentina al borde de la guerra en 1979.

Raúl Alfónsin hizo augurios por que la visita papal sirviese para la censolidación de la democracia y para enaltecer la dignidad humana. Alfonsín saludó al Papa no sólo en su condición de presidente de todos los argentinos católicos, sino en nombre de todos aquellos de otras confesiones o carentes de fe pero que tienen a la Constitución de la República como fuente de justicia. Reiteradamente, el presidente argentino aludió al Papa como paladín de los derechos humanos. Juan Pablo II, en acatarrado castellano en el que llegó a confundir las cataratas del Iguazú con las carreteras -algo infrecuente en él-, respondió con un discurso amable, con referencias a la Virgen de Luján, patrona católica argentina, a la paz argentino-chilena, a su encomienda evangelizadora y a la bendita tierra que pisaba por segunda vez durante su papado.

Su Santidad no hizo ninguna alusión ni se esperaba- a la, democracia o a la violación de los derechos humanos. En uno de los papamóviles se trasladó a la nunciatura para después ser recibido oficialmente por el presidente Alfonsín en la Casa Rosada.

Para dar una idea de la importancía social que suscita esta visita papal, baste describir que la llegada al país, también ayer, de Diego Arrriando Maradona para conocer a su hija recién nacida ha pasado inadvertída. Quien conozca el paroxismo futbolístico argentino sopesará el dato.

Desde la una de la tarde y hasta el fin del viaje papal se había neutralizado el tráfico en el área que rodea la Nunciatura porteña, y las medidas de seguridad vial son máximas.

El propio jefe de seguridad e información del presidente Alfonsín, un coronel del Ejército de Tierra que prestó servicios en Líbano como casco azul, se resporisabiliza de la normalidad del viaje, coordinando los grupos de elite de las pollicias provinciales, de la policía federal y del Servicio de Inteligencia del Estado.

Dos papamóviles blindados serán utilizados durante el viaje: uno, el fabricado en 1982 para la anterior visita, y otro, refórzado a prueba de bombas de medíana potencia, coristruído expresamente para esta ocasión. Juan Pablo II viajará por el país en el avión presidencial Tango O1.

El ministro de Educación y Justicia ha dado asueto escolar por cinco días -con no pocas quejas de los padres- y hasta la lotería nacional suspendió su quiniela de ayer.

Medidas de seguridad

Las medidas de seguridad en torno a esta visita son razonables Lo que aquí se entiende por mano de obra desocupada (los servicios paramilitares y parapoli ciales que trabajaron bajo la dic tadura militar) parece haber vuelto a encontrar empleo, salpicando de amenazas de bornba y de bombas reales -que ya ban cobrado una víctima- las puertas de los tribunales y los pórticos de las iglesias, en una faena repetida y conocida de provoca repeticíón y desestabilización política.Los amigos de la dictadura militar, que son bastantes y la mayoría civiles, contemplan este viaje papal desde varias e interesadas perspectivas.

Por una parte, se aspira a instrumentalizar a favor de los militares condenados y por condenar el inevitable mensaje evangélico sobre el perdón y la reconciliación, y ya se ha comenzado a especular abiertamente con lo hasta ahora impensable: una amnistía. Ésta sería la baza mayor.

No menos importante sería el abuso sindical de un Para presumiblemente proclive.

Diezmado el peronismo en las urnas y, multidividido en sus querellas intemas en el Congreso, la oposición ha venido a recaer en la Confederación General del Trabajo (CGT), dirigida por Saúl Ubaldini, y que ha decretado nada más que ocho huelgas generales en poco más de tres años de democracia. Alforisín, impotente, acabó nombrando ministro de Trabajo y Seguridad Social a Ramón Alderete, sectario del sindicato de Luz y Fuerza, en un hábil intento de descolocar a una central sindical entregada a hacer política partidaria y opositora.

El segmento sindical ultraderechista y ultracatólico, viejo aliado de los militares, también pretenderá utilizar el viaje del papa Juan Pablo II en su beneficio.

Ni la propia Iglesia católica., muy por el contrario de la chilena, necesita la bendición de este Viaje; viaje de paz por cuanto refrenda la evitación de una guerra entre Argeritina y, Chile, pero que ampara peleas intestinas gravísimas, como la guerra sucia contra la subversión y la complicidad de la jerarquía celesial con los generadores de la matanza.

Los montoneros dan la bienvenida con un anuncio en un periódico (7-4-1987)

Los dirigentes montoneros, encabezados por Mario Eduardo Firmenich, su jefe nato, ahora en prisión esperando su proceso por secuestro extorsívo de personas, publicaron ayer un anuncio en Clarín, ni más ni menos que titulado: "Bienvenido Juan Pablo Il. Oración por la paz, la democracia, la justicia social, la autocrítica, la reconciliacion y la liberación para la nación y el pueblo argentinos".De su extenso texto, sembrado de citas progresistas del propio Juan Pablo II, cabe extraer: "Señor, algunos de nosotros, militantes políticos de Montoneros, que en determinadas circunstancias empuñamos las armas para resistir a la opresión, no estamos exentos de culpas. Como miembros de la nación argentina, nos caben las generales de la ley (...) Por eso te pedimos que te apiades de quienes nos persiguieron atrozmente atormentando ancianos, mujeres y niños. Y por eso te pedimos también que te apiades de los que hoy nos síguen persiguiendo sin razón, tramando calumnias y difamaciones. buscando quebrar con provocaciones nuestra humilde sujeción a la voluntad del pueblo. Orarnos para que nuestros perseguidores tengan el coraje de arrepentirse...".

El texto ha sido redactado por Firmenich. Sólo un viejo estudiante clerical como él, militante de Tacuara (la Falange argentina; tacuara es una lanza de caña), burgués, bien alimentado y educado en los más exclusivos colegios religiosos, pudo liderar la extrema y suicida izquierda del peronismo. Los de "¡duro, duro, duro, somós los montoneros que matamos a Aramburu!".

Pero a la dirección montonera se le olvidó explicar que no tomaron las armas lealmente contra ninguna dictadura -las emplearon contra el Gobierno, indeseable pero democrático, de Isabelita Perón-, que quienes ahora les persiguen sólo son los fiscales del poder judicial de una República democrática particularmente respetuosa con los derechos humanos.

1/4/87

Encuentro universitario Europa-América Latina en Buenos Aires (1-4-1987)

El vicepresidente argentino, Víctor Martínez, inauguró ayer en Buenos Aires el encuentro universitario Europa-América Latina organizado por la universidad de Belgrano, universidad privada porteña con el auspicio de la conferencia de rectores de universidades europeas y de la Unión de Universidades de América Latina.Los trabajos terminarán el viernes con la intervención del presidente de la República Argentina, Raúl Alfonsín. En la reunión de ayer, junto al profesor Carmine Romanzi, presidente de la conferencia permanente del rectores europeos, y del profesor Justín Thorens, presidente de la Asociación Internacional de Universidades, disertó sobre ¿Universidad, todavía?, el ex ministro de Educación y Ciencia español Federico Mayor Zaragoza.

Cuarenta universidades

Cuarenta representantes de universidades latinoamericanas y europeas debatirán temas como Perfil de la Universidad latinoamericana en un contexto cambiante, La Universidad europea y sus interlocutores en la sociedad, La organización de la Universidad latinoamericana y La organización de la Universidad europea.Los trabajos se desarrollan por el sistema de una exposición temática a cargo de uno de los participantes, siendo comentada por otros miembros asistentes a la reunión.

Así, el profesor español Rafael Portaencasa, rector de la universidad Politécnica de Madrid y presidente de la conferencia de rectores de universidades de España, comentará la exposición de su colega brasileño Paulo Renato Souza (rector de la universidad estatal de Campinas) sobre los perfiles de la Universidad latinoamericana en un contexto cambiante.

Junto con los profesores españoles Federico Mayor Zaragoza y Rafael Portaencasa, también asiste a estos encuentros el profesor Manuel Margañón, vicerrector de la universidad Politécnica de Madrid.

La jubilación del rector de la universidad Complutense de Madrid, Amador Schfiller, el próximo 30 de septiembre, ha abierto un período electoral anticipado en esa universidad. El mandato de Schüller terminaa eenn marzo de 1988, pero su jubilación, a los 65 años, obliga a elegir a un nuevo rector en octubre de este año. Para ajustarse a la ley electoral de la universidad, el nuevo rector debe ser elegido en un plazo de tiempo que abarca desde. el día 7 de mayo al 30 de junio, ya que los meses de julio, agosto y septiembre no son lectivos.

28/3/87

Alfonsín nombra a un peronista ministro de Trabajo (28-3-1987)

Carlos Elvio Alderete, un electricista al que le faltan escasas materias para recibirse de abogado, peronista ortodoxo, secretario del Sindicato Luz y Fuerza, muy próximo a la Iglesia católica, jurará el martes como nuevo ministro de Trabajo y Seguridad Social argentino, a menos que antes la Confederación General del Trabajo (CGT) no se lo impida disciplinariamente. Si llega a jurar el cargo, por primera vez un peronista regentaría la cartera de Trabajo en un Gobierno radical.

El pasado martes renunció al cargo Hugo Barrionuevo para facilitar al presidente Alfonsín libertad de movimientos para concretar algún tipo de pacto social con la CGT (ocho huelgas generales en tres años de democracia y prácticamente un ministro de Trabajo por año) y el Gobierno ofreció la cartera a José Rodríguez, secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (el poderoso SMATA), quien, tras varios días de reflexión, declinó el ofrecimiento.Este primer intento radical de incluir a un sindicalista peronista en el Gobierno fue frenado por Antonio Casiero, ex ministro de Economía bajo el Gobierno de Isabelita Perón, líder de los peronistas renovadores y actual candidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires para las elecciones parciales del próximo septiembre. Casiero adujo que el pacto social que procura el Gobierno debe lograrse negociando con la cúpula de la CGT, de poder a poder entre el Gobierno y los sindicatos, y que es insuficiente la inclusión en el Gobierno de un sindicalista a título personal.

La Casa Rosada mantuvo su estrategia ofreciendo el ministerio a otro sindicalista, Alderete, quien se encontraba en Roma organizando los preparativos del viaje del Papa a Argentina por cuenta de la CGT.

Alderete aceptó tras activas negociaciones a través de la Embajada argentina en Roma, pero se ignora la decisión final de Saúl Ubaldini, secretario de la CGT, sobre si aceptar que uno de sus centuriones se ocupe, ni más ni menos, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, cartera que, por lo demás, maneja considerables fondos económicos y capacita a su titular para extender excelentes relaciones políticas en las provincias.

El ofrecimiento radical es, sin duda, una maniobra política, legítima y audaz, tendente a desenmascarar a la oposición peronista y a la CGT en sus papeles de perro del hortelano, que ni gobiernan ni dejan gobernar, y a comprometer a la CGT, que ha venido asumiendo el papel de la oposición ante la división del movimiento peronista, en proyectos globales de gobierno.

Encarrilar el sindicalismo

Desde el inicio del mandato de Raúl Alfonsín, en 1983, el Gobierno radical ha intentado infructuosamente encarrilar el sindicalismo argentino sobre rieles modernos, occidentales y democráticos, desmontando una burocracia sindical cerrada en sí misma y, en muchos casos, de corte y maneras mafiosos. Entusiasmados con su triunfo electoral, los radicales llevaron a las cámaras un proyecto de reorganización sindical contra el que el justicialismo y sus aliados provinciales cerraron filas, infligiendo así al Gobierno su primera derrota.Después, todos los esfuerzos radicales por repetir clónicamente en Argentina los pactos españoles de la Moncloa, para apuntalar la frágil democracia, fueron vanos. Los ministros de Trabajo se fueron quemando como cohetes y la catarata de huelgas generales les llevó incluso al enfrentamiento personal entre Alfonsín y Ubaldini, quienes se brindaron improperios desde las tribunas de los actos partidarios.

Alfonsín tildó a Ubaldini de "mantequita y llorón", y éste, al presidente, de "falaz y mentiroso". Las cosas llegaron a un punto en el que el presidente se negó a reunirse a solas con el líder sindical en el supuesto de que éste utilizaba un doble lenguaje: uno en la Casa Rosada, aceptando y comprendiendo los rigores de la economía de guerra implantada por el Gobierno, y otro en la calle, ante las masas, denunciando a los radicales de ser meros operadores políticos de la oligarquía internacional.

Alderete será, con toda probabilidad, nuevo ministro el próximo martes, a tenor de sus declaraciones, efectuadas en Roma antes de su llegada al país. Saúl Ubaldini, al menos, no ha puesto pies en pared ante el ofrecimiento, y los líderes de Luz y Fuerza no muestran ninguna oposición al nombramiento de su secretario general como ministro.